Sociedad
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Les juro que no tengo síndrome premenstrual
07 octubre 2010
Vía Tendencia Gay
Lo leí en el Facebook de casualidad y estoy indignada. Los colegios privados como el San José reciben subvención estatal y no son un país aparte, deben atenerse a las leyes nacionales y esto es lisa y llanamente inmiscuirse en los asuntos privados. De paso, es discriminación. ¿Qué hacen si no firmás el compromiso? Obvio que no te aceptan. Lamentable.
Les juro que venía a suavizar mis posts bomba con fotos suavecitas de Rosario, pero leí esto y no pude.
:(
La mayoría de la gente me mira raro cuando...
- le pregunto a mi hija si le duele cuando se cae
- sostengo que la docencia tiene que ser más profesional y menos vocacional (acá ya me miran con odio)
- digo que no miro noticieros de ningún tipo hace como 3 años
- no me importa la muerte de gente famosa (bueno, no me odien, pero yo la verdad sufro nada más que por las muertes de gente que conozco)(y a mi se me murió demasiada gente, así que sé lo que digo)(si, ya sé que esto va a generar poca empatía hacia mi persona porque no es políticamente correcto)(ya se dieron cuenta de que no soy políticamente correcta, eh?)
- le hablo a mi perro por la calle
- le digo "te extrañé" a Guille cuando la busco en el jardín (los otros padres me miran como si le estuviera hablando a un lavarropas)
- no le doy las bolsitas de sorpresita de cumpleaños a Guille. No sólo no se las doy, se las escondo deliberadamente.
- hago comentarios mordaces e irónicos (sólo con gente que conozco, recuerden que soy muy tímida y casi no hablo con gente desconocida).
- saco la cámara grande de fotos, me miran como diciendo " a esta le roban en 1, 2, 3..."
- hablo sola por la calle
- le canto a Guille o me canto a mi misma por la calle (me miran aún más raro cuando le canto a Guille)
- digo que no le puse ni la vacuna de la gripe A ni la del sarampión a Guille.Sólo dije que no se las puse, no discutí ni nada, pero me miraron MUY mal, así que no hablo más de eso ;-)
- hago "caras". Esto es divertidísimo, porque yo soy conciente de las caras que hago :P Mi cara de "por favor, qué estás diciendo" es mi orgullo personal ;-)
¿Y a ustedes?¿Cuándo las miran raro?
- sostengo que la docencia tiene que ser más profesional y menos vocacional (acá ya me miran con odio)
- digo que no miro noticieros de ningún tipo hace como 3 años
- no me importa la muerte de gente famosa (bueno, no me odien, pero yo la verdad sufro nada más que por las muertes de gente que conozco)(y a mi se me murió demasiada gente, así que sé lo que digo)(si, ya sé que esto va a generar poca empatía hacia mi persona porque no es políticamente correcto)(ya se dieron cuenta de que no soy políticamente correcta, eh?)
- le hablo a mi perro por la calle
- le digo "te extrañé" a Guille cuando la busco en el jardín (los otros padres me miran como si le estuviera hablando a un lavarropas)
- no le doy las bolsitas de sorpresita de cumpleaños a Guille. No sólo no se las doy, se las escondo deliberadamente.
- hago comentarios mordaces e irónicos (sólo con gente que conozco, recuerden que soy muy tímida y casi no hablo con gente desconocida).
- saco la cámara grande de fotos, me miran como diciendo " a esta le roban en 1, 2, 3..."
- hablo sola por la calle
- le canto a Guille o me canto a mi misma por la calle (me miran aún más raro cuando le canto a Guille)
- digo que no le puse ni la vacuna de la gripe A ni la del sarampión a Guille.Sólo dije que no se las puse, no discutí ni nada, pero me miraron MUY mal, así que no hablo más de eso ;-)
- hago "caras". Esto es divertidísimo, porque yo soy conciente de las caras que hago :P Mi cara de "por favor, qué estás diciendo" es mi orgullo personal ;-)
¿Y a ustedes?¿Cuándo las miran raro?
Primavera
21 septiembre 2010
Hoy cuando abrí el reader de google y empecé a revisar la lista de blogs que sigo, leí este post y me di cuenta de cosas que a veces no notamos porque son costumbres comunes, qué se yo.
Bueno, la cosa es que en Argentina el Día de la Primavera es algo así como una fecha de celebración, no es cualquier día. Para empezar, los chicos de escuela primaria tienen clases pero no actividades, es decir, se hace un picnic en la escuela -al menos en mi provincia- y los de secundaria no tienen clase. El 21 de septiembre, además de ser el día de la primavera es el Día del Estudiante y los chicos lo celebran reuniéndose a comer en los parques y/o plazas de las ciudades. Es un día de encuentro y festejo. Recién leía mi Facebook y desde el más chico al más grande todos se deseaban un "feliz día de la primavera" casi como si fuera Navidad ;-) Algunos hasta se hacen regalos, flores por ejemplo.
Sin ir más lejos, mi hija hoy podía ir al jardín disfrazada porque había baile y picnic. No fue porque tiene conjuntivitis y aparte está lloviendo. Por cierto, la lluvia no es ningún impedimento para festejar :-)
Creo que es una linda costumbre. Siempre está el malaonda al que no le gusta el piquiniqui de la primavera -por ejemplo mi marido jaja-, pero a mi me encantaba. En el secundario nos juntábamos en el Campo de la Gloria de San Lorenzo a jugar al volley y a comer sandwichitos ♥ Días antes nos dejaban adornar el salón de clases con flores y se organizaban concursos para ver qué salón era el más lindo (re competitivo, ja!). Son lindos recuerdos :-)
Yo creo que tiene mucho que ver con cómo somos de efusivos los argentinos: nos encanta juntarnos a comer, festejar, tirarnos al sol a charlar con los amigos, reunirnos porque sí, porque "pintó".
¿Qué recuerdos tienen ustedes?¿Festejan el día de la primavera o son del "Bando de David" (jojo)?¿Adónde iban de chicos?
Feliz día para todos! Buen comienzo de los mejores meses del año :)
(ah, si, de éste lado del mundo, perdón!)
*vuelvo luego con el comienzo de mi proyecto :)
*¿Quién era que tenía una cierva llamada Primavera?¿Algún personaje de libro o esa amiga de la facu a la que no vimos más?¿o me lo soñé? Qué poético tener una cierva llamada Primavera ¿eh?
En consonancia con mi entrada anterior
17 septiembre 2010
...esta es la gente que quiero encontrarme por la calle :)

Por Liniers
(gracias Tali por publicarlo en Facebook!)
Buen viernes para todos!

Por Liniers
(gracias Tali por publicarlo en Facebook!)
Buen viernes para todos!
Catálogo de la mediocridad
15 septiembre 2010
El domingo nos juntamos a almorzar con mis hermanas. Mi hermana Analía, más conocida como ladelmedio, llega y me cuenta que está enojada con X porque no me invitó (a mí) a la fiesta de 15 de su hija (la hija de X). La cosa es que hace como 4 años que no veo ni a X ni a su hija y le digo que no se preocupe, que a mi no me importa y que de hecho ni siquiera merezco ser invitada a esa fiesta porque ni pensé en la niña en cuestión el día de sus 15. Y ella sigue enroscada con cosas que no me importan: "Estoy re enojada porque tendría que haberlos invitado, no me importa que no te importe yo estoy enojada igual" dice, y acto seguido desarrolla una historia larguísima acerca de que X no se habla con el cuñado, que el marido de X se convirtió a una religión rara y que la hermanita de X es una "pendeja soberbia" (tiene 8 año la pequeña, o sea ¿hace falta decir algo así?). Le pido que la corte, que ya estuvo bien, que no me interesa nada de esa gente, que forman parte de un pasado remoto a estas alturas. ¡Ay! Vuelvo a casa abrumada de tanto palabrerío inútil, de tanto hacerse problema por cosas absolutamente fútiles. Guille opta por el silencio que yo no puedo tener y no abre la boca en toda la tarde. Me dan ganas de explicarles que a mi me gustaría estar callada como Guille, pero tengo que hablar porque si no se enojan. Por suerte mi hermana Andrea, lamayor, lee bastante y podemos hablar de algo.
Lunes y Martes en la escuela. La sala de profesores es una pesadilla. Se quejan por TODO (y ojo que yo soy quejosa, pero no a ese extremo). Particularmente el martes tuve que escuchar tantas estupideces acerca del censo (están en contra ¡en contra de un censo! bueh, en fin) que me fue muy difícil permanecer sentada en la silla. Intenté abrir la boca -no para defender el censo, sino para ver si alguien pone un ápice de razonamiento en todo lo que dicen!- pero me silenciaron enseguida. Ya saben que es duro pensar distinto donde todos piensan lo mismo, ¿eh? sobre todo si el tema de conversación ni siquiera te importa demasiado.
Y hoy tenía que ir al banco, pero no fui nada. Necesito curarme de tanto afuera. La falta de criterio de la gente que me rodea en mis tareas cotidianas fuera de casa me abruma. Ojo, yo no me creo especial ni nada, pero es que gastar tanta energía en pavadas me parece de una mediocridad absoluta. Por eso ahora me voy a tomar unos matecitos tirada al sol y hablando con Guille :)
Terminé La elegancia del erizo y fue una experiencia tan contraria a la mediocridad que hasta tuve un terrible duelo al cerrar el libro, como diciendo ¿y ahora qué hago de mi vida sin tanta belleza para leer?
Me identifiqué mucho con su protagonista y me dolió terminarlo.
Ah, el curso de Holly Becker es muy lindo. Lo estoy disfrutando muchísimo ;-) No duden en hacerlo si les gusta todo lo relacionado al mundo de los blogs.
Cinema Verité
05 septiembre 2010
Es así. Abro el FB a la mañana y en la página de Maminia (en FB, no en este enlace) veo publicado un video que anunciaba a Laura Gutman en un desfile. La dueña de Maminia promocionaba el dichoso video como la quintaesencia del estilo maternal y en mayúscula ponía: "UNA VERDADERA MUJER REAL QUE NO DEJA A SU BEBÉ POR NADA" (así con esa misma letra, vengo de copiarlo de su muro). Bueh, la cosa es que veo el video y me quedo shockeada un buen rato. Y ahora les cuento qué es lo que me chocó del video, pero antes les dejo los anuncios típicos para que los lean bien antes de mandarme una carta documento. A saber, a mi la verdad es que me importa tres carajos lo que haga Laura Gutman con su vida, con su teoría y con sus libros. La mamá que le prestó al bebé tampoco me importa, el bebé me da un poco de "cosita" que haya sido expuesto así pero la verdad es que tampoco me importa demasiado, no es mi hijo. Digo "no me importa" como quien dice "no me afecta sentimentalmente", no como que no me importa nada de lo que pase en esta sociedad, si?
Hechas estas (virulentas) salvedades, opino que no me gusta nada el video. No me gusta por varios motivos, los más triviales: ¿hace falta exponer a un bebé a las luces, los aplausos, la música para demostrar no se sabe bien qué?¿es estrictamente necesario?¿Y qué me dicen de la mujer emperifollada con escote en la espalda y peinado recogido con un recién nacido en brazos?¿Es esa la imagen "real" de una puérpera? Y puede ser que sí lo sea -yo qué sé, no?-, entonces voy a lo que me molestó de ese video en particular (aunque es algo que también aparece en otras publicidades que veo a diario). Lo que me molesta es que nos ofrezcan un solo modelo de mujer, de maternidad, un solo modelo de niño, de papá, de abuela. Un solo modelo de individuo social. Si no enganchás en ese estereotipo quedás automáticamente afuera.
O sea, ni soy la mamá emperifollada con escote en la espalda, ni soy la abnegada que cría a su hijo sin soltarlo un minuto por las dudas de que el apego no se produzca. Soy más que eso, porque los individuos somos más complejos de lo que nos muestran en los medios y publicidades. Entonces a mí lo que me provoca este video es la sensación de una contradicción profunda y esencial entre lo que Laura Gutman defiende en sus libros y esa imagen de la super woman paseando a un bebé con una sonrisa. A ver, que me perdí, ¿supuestamente Laura no sostiene que tenemos que luchar contra la visión idealizada de la maternidad? ¿Acaso no dice que las mujeres estamos identificadas con el "afuera" y con "el mundo del trabajo" y por eso nos cuesta tanto maternar y quedarnos en casa criando a nuestro bebé recién nacido?¿Y me quieren explicar qué hace mostrándose en una pasarela con un recién nacido en brazos como reforzando la idea de que las mujeres reales tenemos que salir a los tres días a pasear lo más contentas con nuestros bebés? Dejate de joder. Así te lo digo.
Tampoco discuto si ese bebé en particular sufrió, vamos! si no es ni un minuto lo que lo pasea, no es eso lo que le critico! Lo que critico es que no hay ningún punto de contacto entre lo que ella plantea en sus libros y la imagen objetiva de esa mujer impecable desfilando en una pasarela con un bebé recién nacido que, por añadidura, ni siquiera es suyo!
Y acá lo último sobre esto. El hecho de que yo critique la actitud de LG en este video no significa que invalide su trabajo teórico. A mí me encantan los libros de Laura Gutman, los he leído y los recomiendo, pero no por eso voy a aceptar sin crítica alguna cualquier cosa que haga. Tal vez mañana escribe un nuevo libro y lo compro y me encanta, eso no significa que alguna de sus actitudes no sean criticables (ya señalé una vez que es bastante comercial al "escribir" libros y libros diciendo lo mismo de otra forma). Y entonces aparecen en los foros (en este caso en el muro del FB) los que se creen que tienen la verdad siempre. Por ejemplo, está la que nunca se bancó a Laura Gutman y te acusa de haberla "endiosado" y se cree con derecho a señalarte con el dedito y gritarte desde lo alto de su pedestal de crianza continuum "Yo les dije", como si comprar un libro, leerlo y recomendarlo fuera endiosar a esa persona! ¡Me cacho! Después viene la otra, la que ama a la Gutman y no permite que se critique ni la más mínima cuestión porque "al fin y al cabo es lo único más o menos bueno que tenemos en el ámbito de la crianza natural, no la destruyamos" como si criticar una única cosa destruyera todo lo que esa persona hizo de bueno. Y entonces me acuerdo de por qué no participo más en foros. La peleíta mediocre* acerca de si Laura Gutman hizo bien o hizo mal en pasearse con un bebé ajeno en una pasarela a mi me tiene sin cuidado (ahí anda una en el muro de laura gutman acusándome de no haber leído sus libros, o sea...ahora la pelea es quién la leyó mejor, hahahaha!qué pavada!), lo que me molesta es la venta de un estereotipo de maternidad, como me han molestado siempre los estereotipos de cualquier clase. Cada una es mamá como le sale, ojalá todas pudiéramos llevar adelante una maternidad consciente, cuestionándonos las decisiones y pensándolas un momento antes de tomarlas. Y cuestionando también a aquellos de quienes hemos aprendido: nuestra historia, el círculo cercano, los libros. Y acá vuelvo a algo que he dicho muchas veces: uno debe tomar lo que le sirve. Y bueno a mi la verdad que los libros de Laura Gutman me sirvieron un montón, ella desfilando con un bebé ajeno en brazos no me sirve para nada, así que luego de todas estas palabras, lo dejo ir ;-)
*lo que me parece mediocre es la peleíta, no los participantes ;-)
*volviendo al video, la gente la aplaude, ella avanza con tanta gracia...ay, qué pelotudez!
*obvio que nada de esto tiene la más mínima importancia, es una pavada más de las tantas que se me ocurren diariamente ;-)
*obvio que nada de esto tiene la más mínima importancia, es una pavada más de las tantas que se me ocurren diariamente ;-)
*si van a opinar, compostura y buenos modos mujeres! (yo no los tengo porque es mi blog, jajajaja!)
Terminó el negocio de la gripe A, empezó el del sarampión
23 agosto 2010
La cosa es así, terminan con la Gripe A y empiezan con el ¡sarampión!, porque hay cuatro casos confirmados. Y entonces la tele nos manda a correr, a ver si le damos el 5to refuerzo de la vacuna en 1 año. Por momentos pienso que estoy en una gran cámara oculta y me van a sacudir para decirme que es una joda. Hace tres días que estoy atónita. El año pasado me negué a ponerle un "refuerzo" de sarampión. Se supone que el calendario de vacunación es seguro y le puse las vacunas del calendario...ergo ¿por qué iba a ponerle un "refuerzo" tres meses después? Ni loca. Dudé, porque te hacen dudar los guachos, eh? Te amenazan con la muerte, como si no fuera algo a lo que todos -incluso nuestros hijos, lamentáblemente- no estuviéramos expuestos. El tema de la muerte es un tabú tan grande en esta sociedad, en donde se vende una "garantía" de vida a través de la ciencia, que hasta me da pesar hablar de esto en el blog.
Con la famosa vacuna de la gripe A en mayo de este año ni dudé. ¡Se notaba de lejos que era un negociado inmenso! Y las vacunas, por si no lo sabían, no son inócuas. Tienen riesgos, como todo en la vida. Yo no acepto correrlos por enfermedades amplificadas y distribuidas desde los medios de comunicación. Aunque mañana Guillermina se enferme, eso no implica que la enfermedad sea un riesgo para todos. No podemos salir corriendo a hacer lo que dice el médico en todas las ocasiones, pensemos alguna vez por nosotros mismos y hagámonos cargo de nuestras decisiones. Claro, esto es lo más difícil, siempre es más fácil largar "el pediatra me dijo..." (uy, esta frase va a herir susceptibilidades, ya lo sé...pero es lo que pienso, no se enojen, si?)(y claro, cada uno es libre de hacer lo que quiera, incluso de aceptar las mil vacunas que nos recomienda el pediatra "tipo"...lo que me molesta es que me rompan a mi, preguntándome si le puse el bendito "refuerzo" a la nena)
Y esto me hace acordar a algo que leí hace poco en el blog de la insomne y que me indignó profundamente (el blog me gusta, lo que me indignó es el chisme que cuenta, claro!). Ella contaba que algunos de los obstetras de sus conocidas le ponían una carita feliz o triste al lado de los kilos que había arrojado la balanza (!!!). También contaba que el médico de estas conocidas hacía "chistecitos" acerca de que el marido le diera con "el látigo" a la muchacha en cuestión si ella osaba comer de más. No me sorprende, para nada, la actitud del médico. Lo que me sorprende es la pasividad de las mujeres ante esta infantilización. ¿Y la recomendación al marido como si fuésemos de su propiedad? Ya sabemos para qué sirve tratarnos como niñas: mientras más pequeñas seamos, menos poder de decisión tendremos en los momentos clave.
Así que gente, nos pusimos pantalones, logramos salir solas a la calle, tener novio a los 14, levantarnos a las 6 am para ir a laburar, estudiar en las más célebres casas de estudios, resignar la crianza de nuestros hijos,correr tras el éxito profesional ¡para que nos sigan tratando como si estuviésemos bajo su tutela!
Yo no entiendo nada, la verdá!
¿O será que el lunes me pegó mal? Ante la duda, tengan compasión! ;-P
Cerdos capitalistas ;-)
05 agosto 2010
Foto vía Tatoruso en Flickr Creative Commons
Estaba pensando que estivill y el auténtico creador del método (Ferber para quienes no lo conozcan), son completamente funcionales a la sociedad capitalista. ¿Qué más quiere el capitalismo que generar seres insatisfechos desde los primeros meses de vida? Si genera seres insatisfechos producirán, a largo plazo, seres humanos consumistas que intentarán suplir la falta con cualquier producto de consumo.
Ya lo debe haber dicho otro. Pero a mi se me ocurrió ayer. Y sí, me cierra totalmente: la sociedad de consumo necesita seres insatisfechos: "¡¡¡Dejémoslos llorar que si no se nos cae el capitalismo!!!"
Che, ni Marx lo hubiera dicho mejor...
Cerdos capitalistas...
:P
Día histórico
15 julio 2010
A las 4:06 de la madrugada, el proyecto que permite la modificación del código civil para que las parejas del mismo sexo puedan casarse, se convirtió en LEY!
Después de 6 meses, a David le sacaron el yeso! :P
:D
Un día será un huracán
14 julio 2010
Discutiendo en FB sobre la ley de matrimonio igualitario que se vota hoy en el Senado, me dijeron esto:
"Pensé que parto humanizado, lactancia materna, apego y creer que los chicos necesitan una mamá y un papá iban de la mano, pero me equivoqué.(o no)"
Mmm, sí, te equivocaste (desde MI punta de vista). No voy a seguir discutiendo por allá porque no me interesa pelear, pero sí me interesa verter aquí mi punto de vista. Por favor, no tomen esto como un ataque a nadie, es solo mi opinión y por lo tanto funciona solo para mi familia.
Yo no crío con apego porque "es lo mejor", o al menos no lo hago solo por eso. No, yo crío con apego (o al menos lo intento) porque respeto al ser humano en su totalidad. Porque considero que todos somos iguales. Por ejemplo, mi hija es igual a cualquier otro ser humano y ese hecho hace que merezca todo el respeto del mundo. Así como no le diría a una viejita cuando se cae "no es nada, levantate!", tampoco se lo digo a mi hija. Hay como una tendencia a pensar que los niños son "ciudadanos de segunda", los dejamos llorar para que duerman, nos reímos de sus dolencias, les gritamos, etc. Bueno, a mi la crianza con apego me ha habilitado justamente a poder pensar a mi hija como un ser humano con todos sus derechos y con la necesidad de ser respetada.
Suponer que sólo criamos con apego las familias constituidas por mamá y papá es un absoluto disparate. De hecho hay distintas formas de criar según el tipo de familia. Supongamos que quedo viuda ¿acaso voy a dejar de criar a mi hija con respeto porque ya no tiene papá? A su vez conozco muchísimas familias constituidas "como dios manda" (qué frase espantosa!!) que maltratan a sus hijos a diario. Bueno, de hecho somos muy pocos los padres respetuosos y en esta sociedad hasta hay que "proponerse" criar con apego.
Así mismo, cuando luchamos por el parto respetado, lo hacemos justamente para que nadie nos diga qué tenemos que hacer, para no ser manipuladas, para ser tratadas como seres humanos con derechos. Derecho a que no se nos violente, a que no maltraten a nuestro hijo, a que respeten nuestros tiempos.
Cuando se reclama el derecho de mamá y niño a la lactancia prolongada, se hace exactamente por el mismo motivo: porque deben respetar nuestro derecho a decidir cuánto durará nuestra lactancia. Y molesta cuando nos dicen qué tenemos que hacer, no?
Por todo esto creo que no hay ninguna contradicción en defender que todos tengamos los mismos derechos civiles (en este caso el matrimonio civil) y a la vez criar con apego, luchar por el parto respetado y la lactancia. Porque la esencia de toda la lucha es el respeto hacia el deseo del ser humano. Pero esto es algo que solo aplica a los que yo pienso y sostengo. A ver, a lo que voy es a que tranquilamente podés estar en contra de los homosexuales y criar a tu hijo con apego (se que van a venir a decir "no estamos en contra de los homosexuales", bueno para mí esto es simple...si no reconocés que todos somos iguales ante la ley, estás en contra de los homosexuales). Pero ahí atrás yo sí veo una contradicción ¿por qué? porque le reconocés a tu hijo la igualdad con vos, pero establecés una diferencia entre tu familia "tradicional, impoluta, libre de pecado" y los otros.
Es de ciencia ficción que alguien se queje porque es juzgado por dar la teta y a su vez juzgue a los otros por su condición sexual. Tendríamos que aprender, de una vez por todas, que el camino para ser respetados es empezar por respetar a los otros. Cuento esto como una situación extrema, contrario a este ejemplo, la gran mayoría de la gente de Familia Natural que tengo en el FB apoya la ley de matrimonio igualitario ;-) (y no digo "todas" porque no pedí permiso, pero casi podría asegurar que es sí!)
Apostillas sobre la Iglesia
- Lo que me molesta no es que "opinen", lo terrible es que operen políticamente, presionen al estado, ofrezcan el pago de campañas electorales (eso se llama coima, por cierto!), nos amenacen con el diablo y nos traten de herejes por pensar distinto.
- Antes estaban en contra de la Unión Civil, cuando vieron que era lo único que podía salvarlos fueron corriendo a ver quién les redactaba a las apuradas el proyecto. ¿Eso no es contradecirse?
- Yo solamente estoy casada por civil, para la iglesia "vivo en pecado", entonces ¿por qué les preocupa tanto el matrimonio civil entre homosexuales si ni siquiera reconocen como legítimo el de los heterosexuales?
- Su "marcha naranja" me dio miedo. Mucho, miedo del feo. Me hizo acordar a Blumberg, todo mal. Si nos fijamos la simbología es clara y no "casual": el arcoiris incluye al naranja, el naranja excluye a todos los demás colores :(
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Intento cada día de mi vida ser respetuosa y tolerante. Pero no voy a tolerar la discriminación.
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También he escuchado a un grupo "tibio" reclamar que esto no es importante, que más terrible es la pobreza, luchar por el fin del hambre o la ley de glaciares. Claro que son cosas importantes. Pero la igualdad ante la ley no es un tema menor. De hecho, creo que es uno de los pilares fundamentales sobre el cual avanzar para llevar adelante un país mejor. La IGUALDAD fue proclamada otro 14 de julio como uno de los temas fundamentales de la máxima Revolución occidental ¿cómo va a ser menos importante que la pobreza? Sin igualdad ante la ley, la justicia se diluye.
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Tal vez no salga hoy, pero la ley de matrimonio igualitario va a terminar saliendo. Solo es probable que les den tiempo para acostumbrarse a la idea ;-)
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"Pero lo que ellos no saben,
lo que no sabrán jamás,
es que aquí en nuestra tierra
de la motaña hasta el mar
sopla una brisa ligera
que va a volverse huracán.
Ah, pero ellos no saben
que un día será un huracán"
Pedro Aznar
Iguales ante la ley
12 julio 2010
Esta semana se tratará en el Congreso de mi país la ley de matrimonio igualitario. Su aprobación daría a los homosexuales los mismos derechos al matrimonio CIVIL que gozamos hoy por hoy los heterosexuales. Cuando me detengo a pensarlo, me parece inconcebible que alguien que es igual a mí no tenga mis mismos derechos civiles. Ese día, si finalmente se dice "sí" la humanidad habrá avanzado un paso en el reconocimiento de la igualdad ante la ley.
Si no se aprueba será un signo más de los tantos de segregación social que existen hoy por hoy en el mundo. Pero por suerte existió Rosa Parks, que se negó a sentarse en los asientos "exclusivos para negros", por suerte existió Martin Luther King y por suerte existe aún Mandela. Aún falta que sigamos aprendiendo de ellos.
El matrimonio es una institución cultural, no la rigen "leyes naturales" de ningún tipo. Como institución socio-cultural es esperable que se adapte a las sociedades que la instauran como tal.
Basta de apartheid social, todos somos iguales ante la ley.
Muy interesante la lectura de los artículos de Bruno Bimbi sobre el tema. Y de este blog en donde 2 mamás crían a sus trillizos nacidos de una fertilización asistida :)
Muy interesante la lectura de los artículos de Bruno Bimbi sobre el tema. Y de este blog en donde 2 mamás crían a sus trillizos nacidos de una fertilización asistida :)
Y jugar por jugar...
03 junio 2010
Dice una noticia que leo por ahí (no cito porque tengo versión impresa, pero si ponen en el buscador seguro encuentran cincuenta noticias como esta):
"El viernes 21, Google celebró los 30 años del PacMan con una idea original: reemplazó su doodle en la página de inicio del buscador por una imagen del juego. Y se podía jugar al PacMan desde allí [...] Según un estudio de Rescue Time (nota de la redactora: amargos!), los trabajadores invirtieron cinco millones de horas en jugar al PacMan desde el buscador, lo que supone la pérdida de productividad equivalente a cien millones de euros"
Cuando leo cosas como estas, me vuelvo loca. Primero y principal me pregunto ¿¿¿¿Y??? ¿Acaso toda esa millonada iba a servir para solucionar alguna de las terribles cosas que pasan en el mundo?. Pero dejando de lado mi parte revolucionaria, respiro hondo y arranco con otra pregunta: ¿alguien se preguntó por qué la gente está tan desesperada por "jugar"? Pocas oportunidades lúdicas ofrece el día a día para la mayor parte de los adultos. Y es una pena. El hombre es un ser sociable y el juego está justamente relacionado con esa sociabilidad. Pero no solo eso, el juego nos hace más imaginativos y creativos para afrontar otras situaciones cotidianas.
A mi me encanta jugar...y por suerte aún tengo tiempo para hacerlo ;-) Cuando era chica pasaba el día entero jugando (nunca hacía la tarea, ay dios!), y jugué con las muñecas hasta los 15 años (si, iba a bailar y después jugaba a las muñecas escondida en la terraza y si me preguntan: la verdad es que no me parece "normal", ejem!). Después me resigné y ocupé el cuerpo que se me dio y me creí el cuentito ese que "solo los niños juegan". En la universidad y con los tiempos a mil tuve pocas oportunidades: jugábamos a las cartas (naipes) de tanto en tanto. Después vinieron mis primeros trabajos y ahí sí nos distraíamos jugando. Pasábamos largas tardes en la calle (como agentes de tránsito) y jugábamos a cualquier pavada: desde quién recordaba más prendas de la vidriera vista hacía minutos, hasta quién pinchaba más burbujas del vendedor ambulante de la Peatonal (recuerdo un verano en donde la calle estaba desierta hasta las 6/7 de la tarde, qué TEDIO!). Otra: a quién saludaban más los colectiveros...este juego era particularmente divertido :D
Cuando empecé a salir con David volví a jugar como nunca: TEG, Pictionary, Canasta, Scrable: pasábamos horas jugando. El TEG no me gusta, me hace llorar...es un juego injusto e imperialista! Y la Play-Station! Fue un flash: muéranse de risa, pero Luisina adora la Play! Tomb Rider y Prince of Persia fueron mis preferidos ♥ Ahora ya no la toco, porque no tengo tiempo y aparte me da un poco de ansiedad: para pasar de pantalla hace falta mucho tiempo y trucos de internet (¡no puedo creer lo que les estoy contando!)
Ahora juego con Guille. Sacamos los Little People y pasamos bastante tiempo con eso. Pero con lo que más aguanto sentada en el piso es pintando, me encanta dibujar y ella se entretiene un montón. También me gustan los rompecabezas ;-)
Bueno¿todo esto para qué lo cuento? Básicamente porque no me parece válido el debate jugar/producir. Creo que la posibilidad de tener opciones lúdicas a lo largo del día no debería ser una "opción", debería contemplarse como algo "natural". Y no me refiero a tirarse por un tobogán en la empresa, sino a que no se vea como algo "improductivo" el momento del juego. Estaría bueno que cada persona tuviera tiempo para dedicarle unos minutos por día el al juego. Si todos los tuviéramos realmente, la gente no se volvería loca por la pantalla Pac-Man de Google ;-)
¿Ustedes juegan?¿A qué?
¿Ustedes juegan?¿A qué?
"Consumo, me anulo, me bajo del tren"
24 abril 2010
Bueno, y ahora sí estoy preparada para generar "la" polémica. Ante todo les pido que no se enojen ni se sientan malas madres ;-) y en segundo lugar les confieso que yo también fuia al sitio que voy a criticar. Porque me encanta el pelotero. Pero el otro día me di cuenta de que era demasiado.
¿De qué estoy hablando?
El Museo de los Niños (Rosario) me parece un sitio horrible. Así lo digo, con todas las letras: HORRIBLE.
Y vuelvo a aclarar algunas cosas antes de explayarme. Fui varias veces y hay algunas cositas que "zafan", el pelotero gigante es una de ellas. Seguramente vuelva a ir algún día, el hecho de que no me guste no significa que no vaya a pisarlo nunca más (no soy tan consecuente con mis propias ideas...jaja). Esto lo digo por si me ven re contenta tirándome pelotitas con Guille :)
Bueno, ahora sí me despacho con tranquilidad.
El Museo de los Niños es un mediocre intento de formar niños consumidores. Claro que están buenos los juegos de roles. Y son necesarios. Es super interesante que los niños aprendan y se pongan en lugar de un comerciante, un bancario, un empleado o lo que sea (aunque por cierto, los juegos son todos para ser empleado nunca dueño/empresario). Lo que no es válido es que las ofertas sean "comprar en COTO", ser empleado de un "Mc Donalds", operar en el banco "Santander Río" o ser periodista del grupo "Vila-Manzano" (grupo multimedios del interior). Pienso en lo que nos quieren vender y me dan asco.
Para ejemplificar lo que digo, basta con ver el "rompecabezas" que tienen para que los chicos jueguen. A ver ¿era necesario que fuera algo tan poco sutil? Este fue mi límite: ¡un rompecabezas de la tarjeta de crédito de Santander Río! Por momentos pensé que era una cámara oculta para ver mi cara. Es PATÉTICO que crean que valoro tan poco a mi hija como para hacerla jugar con algo tan feo como un dibujo de la "tarjeta de crédito" de Santander Río!!!! Como dicen los españoles: alucino. Porque a ver, más allá de lo comercial es FEO. Con esto quiero decir que hay cosas para niños que son comerciales y consumistas pero que al menos son lindas. Bueno, este rompecabezas no: es feo, aburrido, chato. Estoy que no lo creo todavía.
¿La única opción para comprar es Coto? ¿No podemos ir a la despensa del barrio en donde, de paso, me venden alimentos sueltos sin tanto envase? No, no podemos.
¿Sólo podemos comer en Mc Donalds? ¿No podemos ofrecerle alimentos de calidad a nuestros hijos o un picnic en el parque? No, no podemos.
¿Sólo podemos leer y escuchar las noticias de un grupo multimedios?¿No podemos tener acceso a información de medios alternativos? No, no podemos.
O eso es lo que quiere hacernos creer este lugar :(
Los carteles de las empresas que patrocinan "la iniciativa" (????) están puestos bien grandes y en colores llamativos: YPF, Louis Dreyffus, Santander, Coto, etc. Y allí se plasma el modelo que nos quieren vender. Y encima, como si todo esto fuera poco: te cobran entrada!!! Imaginate pagando 5, 10 mangos (lo que sea que cueste) para que tu hijo juegue con el rompezabezas de una tarjeta de crédito :S
Tienen también un sector "biblioteca" con libros de pésima calidad y todos rotos. O con libros que no se corresponden con la edad "estimada", por ejemplo encontré un ejemplar de Operación Masacre (??) de Rodolfo Walsh. El resto de los libros, una porquería...deben pensar "total los chicos no leen" (uuuhhhh, quiero hablar de esta frase en una entrada porque me saca!!!!), o peor: "mejor que no lean" :(
No reniego del consumo, a mi me encanta comprar cosas. Soy pésima ahorrando. De lo que reniego es de que me digan en dónde tengo que comprar, qué tengo que comer o en qué banco debería operar. De lo que reniego es de que intenten decirle a mi hija y a otros muchos niños qué diario tienen que leer o qué comida deben comer.
También reniego de que me digan cuál es el modelo de país que debo apoyar. Definitivamente el lugar que me quieren vender en el Museo de los Niños no es aquél en el cual me gustaría vivir. para muestra basta esta foto:
Lo bueno es que voy a educar a mi hija en el libre pensamiento y sé que aunque alguna vez me pida ir a ese sitio va a entender muy bien de qué se trata y va a poder elegir. Ahora yo me pregunto ¿y los que no? Eso me causa tristeza. No me digan que soy mala onda o que me hago mucho drama...ya lo sé ;-)
Mi punto de vista es que hay cosas más bellas para ofrecerles a los chicos. Acá en Rosario las opciones son muchas y definitivamente creo que la oferta pública es mejor que la privada. El rompecabezas basado en una obra de Piet Mondrian que hay en el Jardín de los Niños es infinitamente más bello que el rompecabezas de la tarjeta de crédito ;-) Tal vez sea un poquito "soberbio" intelectualmente...pero es definitivamente más bello.
(Jardín de los niños - Rosario, julio '09)
He dicho :)
Quiero agregar 2 cosas al post:
- Por un lado me parece interesante el concepto del cual hablo Nadia en los comentarios. Lo grave de esto es que en la mente del niño queda asociada la "marca"/"empresa" con la "diversión"/"juego" y esto no es inocente ni casual. Al menos desde mi punto de vista no lo es.
- Y esto lo iba a decir y me olvidé. El museo de los niños cuadra muy bien con el concepto de NO LUGAR porpuesto por el antropólogo francés Marc Auge. Los "no lugares"(en una de sus acepciones) son espacios que repiten estructuras y/o contenidos a lo largo del mundo, no aportan ni incluyen la "identidad cultural" del lugar en el cual están emplazados. Son funcionales a la globalización, que no es mala "en sí"...lo malo es que los niños no tengan una experiencia "diversa" del mundo. Y puedo decirles por mera observación que hay niños que no la tienen.
*el título de la entrada es una referencia a una canción de la murga Contrafarsa y su espectáculo "El tren de los sueños"
* si me ven en el Museo...saldenme!! ;-) Sí, amiga...vamos a ir al pelotero, ya sabés que soy así de malaonda...jajajaja!!!
* capítulo aparte "cumpleaños en el museo" :(
* Lucía, para apagar esta tormenta voy a responder tu invitación jajajaja :D
Reflexiones acerca del burn-out de las madres
25 enero 2010
Leí este artículo gracias a la recomendación del blog Adivina cuánto te quiero. Es un escrito interesante, aunque debo decirles que no estoy de acuerdo con todo. Hay algunas cosas que me gustan y otras que no. La que menos me gusta es que hacia el final la autora propone, para evitar el supuesto burn-out de las madres, que vayamos a trabajar. Es decir, si tenemos muy "quemado el cerebro" por hacer las cosas de la casa, la solución para ella sería "ir a trabajar para distraernos y de paso obtenemos el reconocimiento que no nos dan por hacer el trabajo en casa". No estoy para nada de acuerdo con esto. De hecho, mientras iba leyendo pensaba "En una semana yo tengo este mismo panorama y encima ¡tengo que ir a trabajar!" No sé quién inventó que el trabajo es relajante, pero seguro que fue alguien que tiene un trabajo ¿en la playa?
Mi opinión al respecto es que las madres nos "quemamos" o "agotamos" porque carecemos de "tribu", como dice Laura Gutman en este artículo que a mi me gusta tanto. Pero no creo que la solución sea ir a trabajar y dejar a lo chicos al cuidado de otros (estoy hablando de este tema en particular del agotamiento, no de la "necesidad" que tenemos muchas mujeres de ir a trabajar). Sí creo que muchas veces ese agotamiento produce un distanciamiento o una falta de conexión con nuestros hijos (lo creo porque me pasa). Eso de hacer las cosas en "modo automático" a mi me hace sentir terriblemente culpable...y es como un tabú reconocerlo. ¿Y les soy sincera? yo hasta he jugado con Guille en "modo automático", y me dan ganas de llorar de solo escribirlo. Y eso es maltrato, y todos los días lucho con mi propio desamparo emocional para no hacerlo.
En esta casa estamos en plena época de rabietas (por cierto, me resultó muy útil este artículo que escribe Ale, de Cuatro en la cama), yo estoy al borde del agotamiento intentando terminar un curso, en medio de otro y con un marido que está trabajando 12 horas por día y al que hoy le anunciaron que posiblemente tengan que operarlo de la mano (oh!). Y el lunes que viene vuelvo al trabajo (según la autora debería estar feliz...).
Si van a leer el artículo es probable que se irriten por algunas afirmaciones. Hagan como yo, si les sirve algo lo toman. Y si no...hay que dejarlo ir ;-) por cierto, la autora se limita a "exponer" qué es el burn-out, pero no da muchas soluciones (ah, no cierto: ir a trabajar lo resuelve todo, así le dedicamos "tiempo de calidad"...la mentira más grande inventada desde que la mujer trabaja, en definitiva este artículo es más de lo mismo...mmmm....al final no me gustó casi nada...jaja).
EL AGOTAMIENTO MATERNO
Tres asientos delante de mí, en el tren de alta velocidad, viaja una mamá acompañada de sus dos hijos que cada vez se va poniendo más nerviosa. De repente, levanta el tono de voz y dice en tono amenazador:
—Vas a recibir!
Los demás pasajeros se miran, molestos... Nadie interviene. Ignoro lo que estarán haciendo los niños, pero el nerviosismo de a madre sube un grado:
—jYa lo verás, vas a recibir! Te lo has ganado! Decido abandonar mi lectura, y me acerco al trío:
—Se la ve nerviosa... ¿Necesita ayuda?
—No, gracias.
—Si...
Insisto con delicadeza.
—Sí, gracias, estoy agotada.
Me instalé a su lado para jugar un poco con los niños. Mi mera presencia ya los había calmado. La intervención de un tercero siempre suaviza las cosas, a condición, por supuesto, de que no se dedique a echar más leña al fuego...
Cuando estamos agotados, no podemos pensar en todo. duras penas conseguimos atender lo más urgente. Aquella madre habia conseguido colocar a sus hijos y el equipaje en el tren, había pensado en proveerse de comida y bebida, pero había olvidado coger algo para que se distrajeran. Estaba extenuada y ni contaba con los recursos necesarios para distraerlos.
Violaine Guéritault* dice: «Estaba llenando la lavadora mientras oía el ruido de fondo que armaban mis dos hijos al pelearse por enésima vez durante la mañana. De repente, se oyó un tremendo “ seguido por los aullidos de mi hija. Y m quedé quieta, inmóvil, creo que pensé en algo así como “del suelo no pasa”, o “si grita, es porque aún está viva”. Entonces acaba de llenar la lavadora como una autómata. No sentía nada. Había dejado de pensar como una madre».
Era el detonante. Violaine Guéritault estaba preparando su doctorado sobre el burn-out profesional (*L’épuissement maternel et comnient le surrnonter, Violaine Guéritault, Odile J cob, 2004. Un libro de lectura imprescindible). Inmediatamente relacionó lo que acababa de vivir con su trabajo. En su oficio de madre, estaba atravesando por una fase de burn-out. ¡El agotamiento profesional no es exclusivo del mundo de la empresa, sino que también está presente en el hogar!
Los padres recién estrenados están expuestos a padecer Todas las madres, hasta las que se muestran más serenas, tiene:
una vida cotidiana muy estresante. Una multiplicación de tarea repetitivas, poco o nulo reconocimiento respecto a su labor, he ranos demenciales, un montón de situaciones que escapan de s control, imposibilidad de concentrarse en una tarea sin verse iii terrumpida al menos diez veces... ¡Las 24 horas del día y 365 día al año sin fecha de caducidad...! ¡Porque es imposible dimitir d oficio de madre!
Así pues, silos bebés son tan maravillosos... ¿por qué las madres se agotan tanto? ¿No será que la causa de su agotamiento resida, precisamente, en que no pueden quejarse de «lo maravillosa» que es su situación?
.
Violaine Guéritault establece la lista de los agentes estresantes en la vida de la madre:
• El trabajo materno implica volver a hacer mil veces as mis mas tareas. Tiene que lavar y limpiar. Todo vuelve a estar sucio algunos minutos más tarde, privando a la mujer de ese sentimiento de tarea hecha que da sentido y energía al trabajo.
• Una madre vive numerosas situaciones sobre las que no tiene ningún control. Le gustaría ser capaz de proteger a su hijo de todo, pero a menudo se ve impotente. Y no sólo estamos hablando de accidentes o de percances que requieren hospit lización, sino también, en la vida cotidiana, de los cólicos del lactante, de los dolores de la dentición o de las picaduras de avispa...
• Si hay algo que caracterice a los niños pequeños ese algo es la imprevisibilidad. Por mucho que la madre se planifique el día, lo más seguro es que sus previsiones acaben patas arriba. Justo en el momento en que sale para encontrarse con una amiga, cuando va a colocar al bebé en el cochecito, se da cuenta de que tiene que cambiarle los pañales... Aunque usted sea muy organizada, su pequeño acabará desestabilizándole el horario. No es nada raro que, al llegar la noche, algunas madres, sintiéndose abatidas, lleguen a pensar que «no he hecho nada en todo el día».
• Todo trabajo merece recompensa... No obstante, parecería que eso no se aplica al trabajo de madre. Se la idealiza y honra como es debido el Día de la Madre, pero en su vida diaria recibe muy poco reconocimiento por parte de los demás; para la gente, no hace más que cumplir con su deber.
• A todo ello hay que añadir que una madre no tiene derecho a cometer errores. Ella misma se pone el listón muy alto, y se desespera al comprobar la diferencia existente entre el modelo de lo que querría ser y lo que vive cada día.
¿Quién se encarga de apoyar a las madres? En el plano psicológico, la mayoría de las veces están solas frente al niño. En ocasiones, pueden acudir a alguna institución de las que se d dican a acoger a las madres y a los bebés durante unas horas, pero por lo general cuentan con pocos lugares preparados para escucharlas. La inmensa mayoría de la gente prefiere creer que, para sentirse felices y colmadas, les basta con estar junto a sus adorados y encantadores hijos. No quieren oír que a veces les entran ganas de estrangularlos. ¿Y qué pasa con el marido?, pues que, cuando éste vuelve del trabajo, o bien ella no se atreve a pedirle nada por temor a que vuelva a salir pitando, o bien descarga sobre él tal avalancha de quejas, que el pobre hombre no sabe qué hacer con ellas. También puede suceder que su marido le conteste que ella no tiene que volver a trabajar, o que Martine —o lo que es peor, su madre, es decir, su suegra—, sabe arreglárselas bien... En resumen, no se puede decir que la apoye demasiado.
En general, la mujer que se queda en casa se encarga de todos los quehaceres domésticos. En vez de intentar ayudarla para que no se canse en exceso, algunas veces el marido hasta espera que también se ocupe de él. «¿una asistenta? ¡Ni pensarlo!», se dicen más o menos conscientemente las mujeres. «Si mi madre podía con todo, ¿por qué yo no?» Además, muchos maridos no ven la necesidad de ese gasto «ya que no tienes otra cosas que hacer durante todo el santo día».
Reconozcámoslo, es indudable que cuando el reparto de las
tareas del hogar no está equilibrado, el amor que la madre siente por su hijo puede salir perjudicado.
¿Les parezco trivial? ¿Opinan que exagero? ¿O acaso son de
los que creen que el amor de una madre no puede depender de la vajilla o del aspirador? ¡Pues yo afirmo que sí!
Demasiada ropa que lavar, demasiados suelos que fregar, demasiados platos que cocinar y lavar... Todo ello puede llegar a alterar la capacidad de amar de una madre.
De hecho, no es tanto la tarea en sí misma la que obstaculiza el amor como el sentimiento de injusticia. Una injusticia que rara vez se ve reconocida como tal. Una injusticia que se halla resumida en esta constatación cotidiana: cuando él le cambia el pañal al bebé, lo encontramos maravilloso, pero cuando lo hace ella, nadie la admira. Es lo «normal». Un hombre, que ejercía de padre de familia, un día me dijo: «Día tras día me doy cuenta de lo injustas que son las cosas para mi mujer. Si yo hago cien, me fe licitan y me adulan, pero si ella hace mil, nadie lo ve». Este padre mostraba un grado de concienciación bastante excepcional tanto entre los hombres como entre las mujeres. Y hasta cuando di cha concienciación existe, lo normal es que la injusticia no desaparezca porque está grabada en lo más profundo de la sociedad. Con todo, también hay otros maridos menos sensibles que no consiguen ver el problema, y que hasta pueden llegar a desvalorizar, humillar y culpabilizar a sus mujeres cuando se quejan o no logran alcanzar sus objetivos.
En el hogar, muchas veces la mujer se ve obligada a reprimir ira: la relacionada con la frustración, con la injusticia, y a veces que le provoca la herida que le inflinge un marido inconsciente cuando no poco delicado.
las mujeres que viven solas tienen tantas dificultades como demás. El rencor que se mantiene en secreto es lo que impide que florezca el amor, y no la falta de un hombre.
La sociedad espera que las mujeres sepan ejercer bien su papel, como si fuera algo innato. Tienen fama de ser buenas profesionales, mientras que algunos hombres no pasan de ser considerados meros aficionados. Pero la realidad es que no saben mas que los hombres. Bien es verdad que las mujeres secretan las hormonas del afecto y que llevan el biberón integrado en su cuerpo, pero en sus genes no hay nada inscrito acerca de cuál es la mejor marca de pañales, de las vacunas o de las relaciones con los profesores. Por no hablar de que tienen que ir adaptándose continuamente. Con los hijos nunca puede darse nada por ganado: los niños crecen y cambian. Y no hay dos hijos iguales.
Al cabo de un cierto tiempo, la madre no puede más. Violaine Guéritault* describe muy bien la primera fase del burn-out: el depósito de energía se vacía. La madre padece agotamiento emocional y físico provocado por la necesidad de ir adaptándose permanentemente.
Si la madre no encuentra ayuda ni apoyo, si no puede liberar su sobrecarga de estrés, corre el peligro de llegar con bastante rapidez al segundo estadio: el de la despersonalización y el distanciamiento.
¡Ella sabe que tiene que seguir funcionando pero no sabe cómo! Su única salida consiste en separarse inconsciente y emocionalmente de la fuente del estrés, con el fin de minimizar las fugas de energía y de continuar realizando, como un autómata, las tareas de las que no se puede librar. La madre agotada se ocupa de su hijo, pero sin afecto. Lo hace, y punto. Todas nosotras hemos pasado por esos momentos de completo agotamiento. Hacemos lo que toca que hacer: preparar la comida, vaciar la bañera, quitar la mesa y acostar a los niños, pero todo de un modo automático
Cuando el agotamiento nos invade, ese modo automático se vuelve permanente. La madre se aleja cada vez más de sus hijos. Ya no está afectivamente a su lado. Cuando una madre se siente sola cae en la depresión. Es cada vez menos eficaz, todo le pide un esfuerzo inmenso y pone en duda sus capacidades. Ciertas tareas que antes llevaba a cabo, como telefonear o rellenar formularios, le parecen algo irrealizable. Poco a poco, se va deslizando hacia la tercera y última fase del burn-out. Gritos, golpes, castigos..., la madre hace todo aquello que nunca hubiera querido hacer a sus hijos, con el resultado de que, evidentemente, las cosas empeoran; es un círculo vicio so. La clase de madre que ve en sí misma, es decir, aquella en la que cree haberse convertido, está tan lejos de la madre con la que soñaba llegar a ser, que hasta puede llegar a preferir borrar de un plumazo todos sus proyectos. Después de haber perdido la motivación y con la autoestima por los suelos, reniega de todo lo que ha hecho, de todos sus logros, pasados, presentes y futuros.
Y aunque no todas las madres caigan en la depresión, una inmensa mayoría —por no decir todas— pasan por una fase fugaz, recurrente o prolongada de agotamiento.
El burn-out no aparece porque la mujer sea un ser más o me nos frágil. Ni tampoco por el hecho de que el pasado de una mujer haya sido más doloroso que el de otra, sino que es el resultado de la interacción con su entorno. De nada sirve darle medicamentos, ya que no es a ella a la que hay que atender, sino a su entorno, que tiene que sufrir una remodelación. Asimismo, no es una patología exclusiva de las mujeres. Una pediatra suiza ha demostrado que a los padres les pasan exactamente las mismas cosas cuando son los que se quedan en el hogar para ocuparse de sus bebés.
En estas condiciones tan difíciles, es fácil comprender que a veces el vaso esté lleno y que los hijos hagan que rebose. Una madre agotada, invadida por el burn-out, se desvincula de su hijo. Cada vez consigue dominarse menos. Se ve a sí misma como si fuera una prisionera y se siente explotada por su hijo. Puede rebelarse contra las exigencias de este último, viéndolo como un tirano y llegado a odiarle por ello... Y a veces ese odio puede llegar a ser tan intenso que puede llegar a borrar sus sentimientos maternales. Me absorbe por completo —decía Camille—. No lo aguanto más. Es terrible decirlo, pero no siento nada por mi hijo. A veces me ocupo de él como si fuera un autómata, pero enseguida consigue sacarme de mis casillas. Si no hace inmediatamente lo que le pido, me vuelvo loca.»
¿Acaso Camille es una mala madre? «No es maternal», opina su suegra. Siguiendo mis consejos, Camille volvió a trabajar y poco a poco fue volviendo a querer a su hijo. Ahora le encanta jugar con él. (la negrita es mía: ¿qué estupidez es esta? Este artículo me está enojando más de lo que pensé. Luisina) ¡Sencillamente lo que pasaba es que se hallaba en una fase extrema de burn-out!
Emociones reprimidas, autodesvalorización, alejamiento emocional, distancia afectiva, impotencia, frustración... ¡El cóctel es explosivo! Cuando una madre «se rompe» y maltrata a su hijo, toda la sociedad tiene que asumir la responsabilidad de ello, y no ella sola.
Leído gracias a Adivina cuánto te quiero. A su vez la lectura del artículo la hice en el foro Entre Comadres, en el mismo se menciona como fuente el libro "Los padres perfectos no existen" de Isabelle Filliozat, pueden leer el primer capítulo de dicho libro aquí.
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Luisina Serenelli
Docente // Fotógrafa // Blogger //Feminista // Doula// Escritora // Lectora incansable // Mamá de Guille y Emi // Enamorada de David // En permanente deconstrucción y construcción










