Vi éste video gracias a mi amada sección Mediateca de Portabebés en el foro de Red Canguro y me impactó. Básicamente porque me encanta ver cómo viven otras culturas del mundo. Es increíble cómo la ropa, al igual que el lenguaje, reflejan una cosmovisión del mundo. Son Amautis (esquimales?), y vean cómo llevan a sus bebés ;-)
28 noviembre 2009
27 noviembre 2009
Mis razones para amar el verano ♥
En julio de este año leí una nota de Kireei en donde recomendaban un photostream de Flickr dedicado a las razones para amar el verano. Leí esa nota abrigada con bufanda y calzada con botas. Pero el tiempo pasó y ahora nos toca celebrar la estación que está por comenzar (cuando esté por terminar lo voy a odiar, jaja!). Esta es la primera de la serie de mis razones para amar el verano :)


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26 noviembre 2009
Crónicas desde el final del puerperio: "Encontrando las palabras"

Para la crónica anterior, click acá.
Encontrando las palabras
En todas las historias de la mitología grecorromana, el héroe tiene que descender al Hades. El Hades es el reino de lo oscuro, de los muertos. El viaje tiene como objetivo enfrentar al protagonista con su verdad y a la vez, con su destino y devolverlo al mundo de los vivos más sabio, más fuerte y entrenado para llevar a cabo su misión. En ese viaje suele encontrarse con pérdidas que le han dolido mucho, hablar con muertos que le dan consejos y exorcizar su dolor para seguir adelante.
No, no soy Ulises, pero tuve mi descenso, mi viaje personal para conocerme. En ése lugar me ví cara a cara con lo que fui, con lo que soy y con lo que quiero ser.
Como conté en la entrada anterior, algunos hechos aislados y la certeza de que me había "escapado" del puerperio, me llevaron a transitarlo nuevamente, en calma y sosegadamente.
En septiembre de 2008 le detectaron a Guille una displasia de caderas y le colocamos un arnés de pavlik. Como ya conté muchas veces, el arnés deja al bebé con movimientos reducidos: sólo puede mover los brazos. Yo necesitaba vivir nuevamente el lugar del que había huido, y por cosas del azar -o no tanto- me encontraba nuevamente con un bebé que tenía condiciones similares a las de un recién nacido.
Llegó el tiempo de satisfacer todas las demandas, pero también fue el momento de ponerle palabras a eso que me pasaba. Y le conté a esa beba de 6 meses qué dolores tenía guardados en el alma, le conté que los relatos de mi nacimiento eran confusos y que lo único que sé con certeza es que mi papá quería un varón al que iba a llamar Pablo. No sé cómo llegué a este mundo, ni si fui amamantada o no. Pero sí sé que llegué de "sorpresa". No sé si fue deseada, sí sé que fui amada. El resto cayó en el olvido y esos relatos simplemente no están. Le conté a mi hija que sufría porque fui criada entre gritos y golpes, y que era muy difícil separar ese desamparo del amor: había llegado a la maternidad sin saber "dar" porque nadie me lo había enseñado nunca. Le conté que era perfeccionista y detallista y que siempre había alcanzado mis metas con éxito y reconocimiento, y que nuestra lactancia fue la primera derrota de mi vida. Le conté cómo me dolía la distancia con mis hermanas y los duelos que seguían fresquitos, dispuestos a ser revisados y dolidos y llorados como corresponde. Y le conté mil cosas más. No sé si liberé a mi hija de mi angustia, pero sé que me sirvió para mirar hacia adelante y decidir qué quería hacer de ahí en más con mi maternidad y con mi vida.
A Guille le quitaron el arnés y volvimos lentamente al reino de los vivos. Con muchas preguntas que fui resolviendo poco a poco a lo largo de este año. Lo más difícil había pasado y no habíamos enloquecido. ¿Quién me cuidó las espaldas para el viaje? David, que supo escuchar -tal vez de manera inconsciente- mis reclamos. Mis amigas, las virtuales y las reales, cuando pude empezar a poner en palabras todo lo que me pasaba. Las palabras, porque como leí alguna vez en las paredes de un aula "cada palabra escrita es una victoria contra la muerte".
25 noviembre 2009
Crónicas desde el final del puerperio: "El camino de poner a la luz mi sombra"

De a poco estoy empezando a poder escribir sobre mi puerperio. Hace rato que tengo ganas de compartir algunas cosas, sobre todo porque quizá a alguna le sirva -no porque lo vaya a vivir igual ya que cada puerperio, como cada maternidad, es único- y se sienta acompañada. También quiero dejar registro de esto ahora, que estoy encontrando las palabras para escribirlo. Ayer vimos Vals con Bashir, el analista le dice al protagonista en un momento: "La memoria nos lleva adonde queremos ir". Aquí estoy yo, acordándome de todo esto, por algo será que quiero ir hasta ahí. Imposible contar todo lo sucedido en estos 20 meses en una sola entrada, lo dividí en crónicas, partes, pedazos, retazos: como quieran llamarlos. La primera, la más dolorosa.
El camino de poner a la luz mi sombra (marzo/septiembre de 2008)
Intento retrotraerme a los primeros tres meses. Me cuesta, hay algo en mí que me produce un profundo malestar. No digo tristeza, porque realmente ese sentimiento se ha ido diluyendo con el tiempo. Básicamente, los primeros tiempos deben parecerse mucho a los de todas: te ponen un bebé en brazos y no tenés mucha idea de la dimensión de lo que te espera.
Para mí fue el derrumbe emocional. Quedé completamente desprotegida y expuesta. Me aterraba la posibilidad de la muerte. Tanto que estaba prohibido mencionar cualquier término relacionado con ella. Por ejemplo, si David decía: "Esta nena está muerta de calor", yo armaba un escándalo. No quería que se mencionara la muerte en relación a mi beba recién nacida. Era casi una fijación, tanto que le hice el análisis de bilirrubina 4 veces en tres días (qué bobo el médico que me lo permitió, no?)
De esos primeros días tengo imágenes borrosas, oscuras: me recuerdo mirando a Guille todo el tiempo, sin dormir, llorando por el dramón de la lactancia. Momentos duros que en vez de afrontar y bucear en ellos y en mis sentimientos, dejé pasar. Supongo que no estaba dispuesta a transitar el camino del puerperio y decidí obviarlo. Y lo escondí debajo de la alfombra. Es muy difícil describir la angustia en medio de la felicidad, es una sensación que se vive con cada célula del cuerpo y no puede transcribirse en palabras.
Y a los tres meses volví al trabajo. Y me sentía triste, lloraba en el colectivo de ida y en el de vuelta.
Viví como una afrenta el hecho de que mi hija "se apropiara de mi vida", no pude entregarme a la fusión emocional que exige el puerperio hasta muchos meses después del nacimiento de Guille, y en ese no entregarme perdí muchísimas cosas.
Viví como una afrenta el hecho de que mi hija "se apropiara de mi vida", no pude entregarme a la fusión emocional que exige el puerperio hasta muchos meses después del nacimiento de Guille, y en ese no entregarme perdí muchísimas cosas.
Cuando llegaba del trabajo, me costaba volver a conectar con mi maternidad, me costaba mirar a mi hija porque sentía que yo le había provocado ese dolor de no estar, de no tenerme. Fue difícil, lo miro en retrospectiva y no sé cómo pude seguir adelante tan sola, sin un grupo de ayuda o alguien que me contuviera. Yo misma negaba cómo me sentía, me encerré en mi misma y en mi casa, buscaba justificarme: hace mucho frío, hay demasiado humo en el ambiente (por ese época quemaban pastizales en mi zona).
Los cólicos fueron el abismo: estábamos muchas horas solas, y Guille lloraba mucho. Algunas cosas las recuerdo fugazmmente: apenas se esbozan y mi alma las desvanece ¿será que aún no puedo soportarlo?
Convencida de que "me iba a hacer bien", tomé más horas como reemplazante en una escuela técnica cerquita de casa. Como era de esperar, jamás pude conectar con esos chicos: nos hicimos la vida imposible mutuamente. Los chicos se portaban increíblemente mal, peo yo estaba tan metida para adentro que no me sentía capacitada para controlar la situación, los dejaba hacer. Me sentía agotada emocionalmente, volvía todos los días llorando a casa, haciendo responsables de esa tristeza a mis alumnos, que seguramente eran insoportables (arrancaban partecitas de baldosas sueltas y se las tiraban entre ellos, ¡ay!), pero tampoco eran los culpables de mis males de ese momento. Cuando Guille dormía, pasaba las tardes anestesiada mirando Dr. House y lloraba en todos los episodios, incluso me quedó una especie de rechazo y ya no miro las nuevas temporadas. Tuve una sensación profunda de soledad y muerte.
Y por otro lado, el terrible contraste de ser feliz: tener en brazos a Guille, escuchar sus risitas, ver sus sonrisas. Ese contraste me estaba volviendo loca y no entendía por qué me sentía así. Así empecé a entrar a los foros de maternidad y descubrí que no era la única que tenía esa sensación, aunque debo decir que algunas lo llevaban mejor que otras, supongo que porque estaban más acompañadas por sus familias o porque habían asumido que ese período era necesariamente así.
Escuché hablar por primera vez de Laura Gutman y de Carlos González, pero mucha bola no les di porque pensaba que eran libros de autoayuda (sí, soy muy prejuiciosa...no se ofendan pero no me gustan los libros de autoayuda). Un día de agosto de 2008, revisando libros en la librería Cúspide, encontré La maternidad y el encuentro con la propia sombra -el libro de Gutman- y lo compré. Y las cosas lentamente empezaron a suceder, los acontecimientos me iban llevando a ese tan temido puerperio, y esta vez decidí afrontarlo. Me enfermé: después de una sinutsitis muy fuerte, tuve una hemorragia en la boca que el odontólogo no sabía cómo frenar y que cedió solo después de dos horas y una dolorosísima cauterización. Guille se enfermó también, por primera vez. Creo que esa díada mamá/bebé volvían a reunirse por medio de la enfermedad, de la manifestación del síntoma. Todo el dolor guardado ahí en lo profundo, en la sombra, se escapó en sangre.
Lloré tanto después de leer el libro de Gutman que creo que me exorcisé de todos mis temores. Fue ahí en donde volví a buscar mi puerperio, a sacarlo del escondite en donde lo había guardado, a rescatarlo para transformarlo en algo más productivo y sanador. A poner a la luz todas mis sombras.
24 noviembre 2009
23 noviembre 2009
Necesidades satisfechas

Hacía mucho que tenía ganas de compartir esta foto con ustedes. La vi navegando por el foro de Red Canguro, en la sección "Mediateca de portabebés". Intenté encontrar el artículo en el cual apareció publicada, pero no lo logré. Me interesaba mucho leerlo, pero no pude encontrarlo. Sé que esta foto apareció publicada en la revista Mujer Hoy (si alguna encuentra el artículo, se lo agradeceré, por mi parte seguiré buscando), ilustrando una nota sobre la emigración en México.
La foto me parece espectacular desde el punto de vista estético, pero eso es lo de menos. Lo que más me interesa es el poder de interpretación que tiene una simple imagen. Creo que el fotógrafo intentó reflejar lo dura y hostil que es la vida para algunos. Y sí, lo logró. Pero a mi me gusta leer algo más aparte de ese contenido obvio, me gusta leer en la foto lo no tan obvio y es que ese bebé, al parecer tan carenciado, tiene todo lo que necesita para crecer sano y feliz: brazos y teta. Y cuando miro esta foto confirmo lo que más de una vez hemos conversado en la Red Social Familia Natural: las necesidades de los bebés son siempre las mismas, lo que cambia es la disponibilidad de quienes los criamos.
Esta foto me hizo pensar muchísimo, hace dos meses que la tengo guardada para comentarla y siempre se me ocurren cosas diferentes. Y ustedes ¿qué leen en esta foto?
*no encuentro el dato de quién hizo la toma, pero seguramente es uno de los fotógrafos del equipo de Mujer Hoy.
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21 noviembre 2009
Besos por celular
La verdad es que de ése día poco, poco, poco. Me acuerdo de que a la mañana fui a conocer a mis sobrinitas "las mellis" y que tu mamá me había avisado que estaba internada (desde el día anterior) con contracciones. Hacía un calor húmedo exactamente como el de esta semana y yo estaba igual de embrollada con el asunto del final del ciclo lectivo.
Para la tarde tuve un presentimiento extraño, y le recé a todos los santos: como hago cada vez que el destino amenaza con correrme. Pero el día trancurrió sin más novedades. El miércoles anterior había tomado unos mates con tu madre y llevé la cámara de fotos con toda la intención de sacarnos una foto con la panza. Y me olvidé, pero cuando me acordé no me importó...todavía faltaban muchas semanas y yo me imaginaba más bien yendo a conocerte al sanatorio el mismísimo 24 de diciembre.
Pero a las 22 y pico recibí el primer mensajito al celular: "Voy a cesárea en un rato, qué mezcla de sensaciones". Ahhhh, qué nervios! No pude dormir hasta que no recibí el mensaje final de una serie de mensajes: "Nació Donato, es bello. Está bien pero lo llevaron a neo..." que llegó cerca de la 1 de la mañana. Mamita, altro que generación de nativos tecnológicos: ¡tu nacimiento fue retransimitido por msn!
Te conocí en la siesta del jueves 27 de noviembre. Me conmovió tu llegada, como me conmueve la fuerza de leona de tu vieja y todas las montañas que se escaló este año ;-)
¿Qué más te digo gordito? Lo que ya hemos hablado mil veces con tu mamá: acá estamos para lo que necesiten, siempre, siempre. Los queremos un montón.
¡¡¡Feliz Primer Cumpleaños Donato!!!
Ah, las imágenes del video no tienen nada que ver, pero la canción sí ;-)
¡¡¡Feliz Primer Cumpleaños Donato!!!
Ah, las imágenes del video no tienen nada que ver, pero la canción sí ;-)
20 noviembre 2009
Jugar

En: Tonucci Francesco, La soledad del niño, Losada, Buenos Aires, 2007.
Hoy se celebran los 20 años de la Convención por los derechos del niño. ¿Y si como sociedad le damos a nuestros hijos el regalo del tiempo? Sí, del tiempo libre de juego, sin escuelas de jornada completísima, tareas ni obligaciones. Claro que hay muchos otros problemas que afectan a la infancia y que no está en nuestras manos solucionar. En cambio hoy mismo podemos empezar por casa cediéndole a nuestros hijos más tiempo libre para ¡jugar!
Agustina y Guadalupe: 365 días ♥

El 7 de diciembre de 2008 abrí mi correo y leí éste mail. Es la historia del nacimiento de mis sobrinitas, Agustina y Guadalupe. Un año después volví a leerlo y me emocionó tanto como en ese momento. Con el consentimiento de Caro y Seba, los papás múltiples, lo comparto con ustedes.
"Hoy hace 16 días que soy mamá de Agustina y Guadalupe. Mis mellis nacieron el 20 de noviembre en el Sanatorio de la Mujer, con el obstetra E. Reviglio. Y esta es mi historia.
En abril de 1990 conocí a Seba, hoy mi esposo, estuvimos 7 años de novios y en abril del 2006 nos casamos. Un año antes me operaron de urgencia de quistes en los ovarios que tenían el tamaño de una naranja. Sí, me operaron de sorpresa porque la ginecóloga a la que iba antes nunca me hizo una ecografía de control y como yo no tenía dolores cuando menstruaba, era imposible darse cuenta. Al operarme me dijeron que todo estaba bien. A los pocos meses, en una eco de control en el Hospital Italiano, el ecografista me dijo que tenía endometriosis (¡diría el nombre del doctor para que no vayan!). Igual comencé a prepararme con mi nueva ginecóloga para empezar a buscar un bebé: me hice análisis, ecos y tomé 3 meses pastillas anticonceptivas. Todo esto fue en el 2007, pasados esos 3 meses, comenzamos la ansiada búsqueda. Yo q nunca había anotado fechas ni nada, lo hice y me ayudó mucho. En febrero de este año (2008) volví a hacerme una eco transvaginal y el mismo doctor me dijo "No, de la forma en que está lleno tu útero de líquido, es imposible tener bebés, es como llenar un moisés de agua". Salí llorando, como cada vez que iba. En marzo cambié de ecógrafo, me fui a otro lado, y el nuevo ecografista me dijo que yo no tenia nada. En ese momento aún no sabía que el 13 de marzo sería mi última menstruación.
Así las cosas, como estaba tan ansiosa, mi gine me recomendó ir a una especialista en fertilidad. Fuimos un viernes a la nochecita, esta doctora me dio una lista enorme de análisis para hacerme. Algunos debía hacerlos 3 días después de comenzar a menstruar y ¡nunca más me vino! El viernes 18 de abril por la mañana, me hice el evatest a las 6.30 de la mañana: no aguantaba más ni mi ansiedad, ni las ganas de hacer pipi. Rápidamente salieron las dos rayitas!!!!! Corrí a la cama a contarle a Seba. Nos mirábamos y mirábamos llenos de felicidad!! Por fin nos había pasado, por fin!!! Guardamos el silencio todo el día, me hice otro test más por las dudas y a la nochecita fuimos a la ginecóloga que me dijo que me haga el análisis de sangre el lunes. A la noche corrimos a darle la noticia a nuestros padres de que YA ÉRAMOS TRES: lo cuento y no puedo creer que fue solamente hace unos meses atrás.
Ese lunes el análisis de sangre me dio altísimo, le mandé un mensaje al celu a mi doctora que me dice: “UYYYYYYYY sí, estás embarazadísima”. El valor de la beta era de 23.0000. A las 9 semanas nos hicimos la primera ecografía. Era el miércoles 5 de mayo de 2008. Ese día la vida nos daría otra gran noticia. El ecógrafo, al poner el scanner en mi panza empezó diciendo: “Uyyy que bien que se ve ¿él es tu esposo??”, y yo: “Sí”, y él : “Y...tienen otros hijos??”, y nosotros: “No”, y él: “Bueno, es que SON DOS BEBES!”. No lo podíamos creer, qué FELICIDAD!!!
Ahora, se preguntarán:
“¿Hicimos tratamiento?”. No
”¿Tomaste algo?”. No
“¿Tenés antecedentes?” No
“¿Tu marido?” Tampoco
Y yo respondo que en la cuadra donde vivía de soltera eran montones de mellis. Y muchos me dicen: “¡Es elagua de tu barrio!” jajajaja.
Aun lo veo, lo escribo, lo charlo y no dejo de sorprenderme. Tuve un embarazo espectacular que duró 36 semanas, todo salió perfecto, fue sin dudas la mejor época de nuestras vidas. Hasta el 20 de noviembre, al ver a nuestras bebas. Guadalupe nació a las 15:55 y Agustina a las 15:58, en una cesárea respetada. Estuvieron una semana en neonatología por bajo peso. Cuando llegaron a los 2Kg. el 27 de noviembre, nos vinimos los cuatro a casita y aquí estamos, haciéndolas engordar con mi teta y algo de complemento.
Somos TAN felices. Ahora soy mamá, Seba es papá y sentimos que el milagro se hizo realidad."
Por mi parte ¿qué más puedo agregar? Son una hermosa familia, y son parte de esto de criar a nuestros hijos en comunidad, valorando la familia. Le pusieron toda la garra para sostener la lactancia, crían a sus hijas con amor y se nota en cada gesto, a cada segundo. El primer cumpleaños es una época muy especial, ojalá podamos seguir acompañándonos en la vida y compartiendo la crianza de nuestros hijos.
¡Los queremos un montón!
¡¡Feliz Primer Año Agustina y Guadalupe!!
¿Sos mamá múltiple?¿Estás por serlo? Hay un lugar en donde podés recibir contención y apoyo: Padres Múltiples, allí también podrás encontrar un foro en donde compartir tus experiencias con otros papis y mamis múltiples.
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19 noviembre 2009
De la Kodak Instamatic a la Canon Xsi: mi relación con la fotografía
Foto: Jodigreen para Flickr Creative Commons
Era la Navidad de 1989, un año difícil en Argentina. A mediados de año habíamos sufrido la hiperinflación, que nos dejó sin auto, sin negocio -mi viejo quebró a mediados de ese año y tuvo que cerrar el almacén del que vivíamos- y con una propiedad menos: un terrenito que mi papá había comprado en la década del '70 para construir una casita y venderla, pero que había quedado como un semi baldío en donde mi abuelo tenía una huerta. Si el año había sido malo, aún faltaba diciembre. Igualmente la navidad en esa época no era lo que es hoy: la carrera consumista se desató recién con el menemismo, en plena década del '90 cuando $1 argentino era igual a 1 dólar, y mientras muchas empresas nacionales cerraban, todos adquiríamos chucherías importadas por 3 dólares. Las navidades de mi infancia sólo traían algún que otro juguete para los más chiquitos de la familia, los grandes se limitaban a brindar y romper castañas. Los regalos en casa los traía el "Niñito Dios" y todo era 50 veces más sencillo de la carrera alocada que veo hoy en día para las fiestas.
Así, la Navidad se venía encima, yo tenía 10 años y aún seguía siendo la más chica de mi familia. Y pedí me regalo: quiero una cámara de fotos. Cuando mi mamá me dijo "sí", me sorprendí porque si bien era chica, me daba cuenta de que las cosas no estaban bien. Obviamente ya sabía que el regalo me lo hacían mis viejos y mi mamá a eso de las 7 de la tarde se puso a envolver, sin ningún disimulo, la cámara de fotos familiar que teníamos hacía mil años. Para las 9 de la noche ya debo haber estado insoportable, así que me dieron el regalo: la Kodak Instamatic familiar pasaba a formar parte de mi patrimonio personal. Para algunos será una historia triste (sobre todo en el mundo de hoy en donde sólo tiene valor lo nuevo, lo último, la cámara de 300 mega millones de píxeles), para mí representa uno de los momentos más lindos de mi infancia. En el momento pensé que seguramente al otro día la cámara volvería a ser familiar, pero para mi sorpresa no fue así: todos me pedían permiso para usarla, como si realmente fuera mía. Y empecé a aprender: había que colocar el rollo y girar una perillita para que avanzara, después tenías que quedarte lo más inmóvil posible y te sugerían "no respirar" al sacar la foto, para que no saliera movida. También traía como unos "foquitos" para colocar en el sitio donde iba el flash, los podías usar 4 veces. Ahora que lo pienso, me resulta increíble que a los 10 años supiera colocar el rollo, poner el flash y sacar la foto. Pero lo hacía. Las fotos de esa nochebuena ya no las tengo -supongo que las habré tirado en un arranque de limpieza- pero recuerdo patente una en la cual estaban mis viejos y mi hermana Analía: ¡con las cabezas cortadas porque en lugar de enfocarlos a ellos, enfoqué el perrito que tenía mi hermana en brazos! Ah, ¡qué nostalgia! Sí conservé otras fotos sacadas ese mismo verano, la mayoría movidas o sacadas a muchísima distancia. Siempre me gustó sacar fotos y mi mamá me apoyó en eso.
Estas son las que guardo de recuerdo, las dos son en el patio de casa: la de arriba usando como modelo a mi bebote Yoly-Bell y la segunda fotografiando a mi perro Pelé (es la mancha negra que está en el medio, jaja)

Estas son las que guardo de recuerdo, las dos son en el patio de casa: la de arriba usando como modelo a mi bebote Yoly-Bell y la segunda fotografiando a mi perro Pelé (es la mancha negra que está en el medio, jaja)

Y después llegaron otras cámaras: una kodak chatita que tenía iguales características que la Instamatic pero con flash incorporado y la Olympus que compré en el viaje a Machu Pichu porque accidentalmente perdí la cámara que nos habían prestado (ups!). Cuando empecé a salir con David él ya tenía cámara digital: una Olympus que le habían traído de afuera cuando aún no circulaban las cámaras digitales en el país, después llegó la Canon Power Shot que compramos para nuestro viaje a Bolivia y la Nikon Coolpix que compré de urgencia -y con una bronca terrible- porque a la Canon se le ocurrió morir durante las primeras vacaciones de mi hija.
Y en julio llegó la Canon reflex que tanto habíamos soñado. Y ya llevo sacadas: ¡6000 fotos! Sí, en cuatro meses saqué 6000 fotos. La mayoría de ellas para aprender, por lo tanto no tengo ni la mitad guardadas. Estoy haciendo un curso a distancia desde agosto, que me ayudó muchísimo con la técnica y el manejo de la cámara en modo manual. Estuve averiguando también por la carrera terciaria en fotografía que funciona en Rosario, pero desistí de empezarla porque ya no tengo ganas de estar en un aula escuchando a alguien. Después de 6 años de universidad, creo que llegó el momento de ser un poco autodidacta. Incluso, el curso a distancia que estoy haciendo es mi primera experiencia de educación no formal y se está transformando en algo buenísimo. Leo mucho de la web y me anoté en el curso online de Jackie Rueda, una fotógrafa venezolana residente en Canadá que me fascina. Estoy ansiosa por saber, algo que hacía mucho que no me pasaba. Será que a mi la facultad me dejó agotada, sin ganas de más.
Obvio que hemos tenido que hacer sacrificios económicos para comprar la cámara, dejar de lado incluso otras prioridades (como terminar la pieza de Guille por ejemplo), pero David y yo tenemos un rasgo en común que nos une y nos identifica: creemos que también hay que nutrir el alma, el espíritu. Y eso se ha convertido en una prioridad importante de nuestras vidas en estos años.
Ojalá mi fotografía empiece a mejorar y logre desarrollar un estilo que pueda compartir con ustedes. Es uno de los propósitos de esa lista de deseos que estoy empezando a formar para el 2010.
Obvio que hemos tenido que hacer sacrificios económicos para comprar la cámara, dejar de lado incluso otras prioridades (como terminar la pieza de Guille por ejemplo), pero David y yo tenemos un rasgo en común que nos une y nos identifica: creemos que también hay que nutrir el alma, el espíritu. Y eso se ha convertido en una prioridad importante de nuestras vidas en estos años.
Ojalá mi fotografía empiece a mejorar y logre desarrollar un estilo que pueda compartir con ustedes. Es uno de los propósitos de esa lista de deseos que estoy empezando a formar para el 2010.
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17 noviembre 2009
Hoy cenamos...
Hace mucho que no pongo recetas en el blog, pero hoy casualmente me acordé de algo que leí en el libro de Laura Gutman La revolución de las madres, y decidí compartir con ustedes esta receta. Gutman sostiene que la introducción de alimentos sólidos debería hacerse cuando el niño se muestra interesado en ellos, en lo que come la familia o en lo que ve pasar por delante. Esto seguramente no ocurrirá hasta que el bebé pueda mantenerse sentado y firme, cerca de los seis meses, coincidiendo así con las recomendaciones de la OMS acerca de la lactancia materna. Gutman sostiene que el bebé debería empezar a comer cuando puede manejarse con autonomía frente al alimento:
"¿Qué significa comer con autonomía? Significa que el niño pequeño es capaz de encontrar, tomar y llevar a la boca, por sus propios medios el trozo de alimento. Si pensamos en "un trozo" de alimento, es obvio que el puré es el alimento anti niño por naturaleza, porque se deshace en el intento de llevarlo a la boca.
Por lo tanto, tendremos que pensar en ofrecer comida en forma de "trozos blandos", cuando el niño es muy pequeño y no tiene aún dientes para triturarla. La comida sencilla en forma de croquetas, bollos, formitas, son ideales. Se pueden comer fríos o calientes y pueden estar preparados con anterioridad para ser utilizados en cualquier momento del día. La "forma" en que el alimento es presentado al niño tiene mucha importancia, de hecho ése es uno de los motivos por los cuales la "comida chatarra" tiene tanto éxito entre los niños pequeños: porque pueden comerla con autonomía y como parte del juego. Con un poco de imaginación podremos ofrecer al niño alimentos de mejor calidad, conservando la facilidad y la autonomía para comer. Básicamente se trata de poder tomar el trozo de alimento con la mano."
Laura Gutman: La revolución de las madres. El desafío de nutrir a nuestros hijos, Del Nuevo Extremo, Buenos Aires, 2009. Pág. 201
Aclaro que yo también empecé con puré y a los cinco meses de Guille (ay!), así que -si les molesta lo que piensa- a quejarse a lo de Laura Gutman ;-) Incluso me costó un montón introducir la comida en "pedacitos" porque soy hiper paranoica con que se ahogue. Pero esto tiene una razón: cuando Guille empezó a comer murió un bebito de seis meses en una ciudad vecina, atragantado con un caramelo duro. Quedé terriblemente impresionada y aunque sé que hay diferencias entre un "pedacito" de carne y un caramelo duro, igual me asustaba cada vez que Guille tosía. También quiero aclarar que esto de darle de comer al bebé en trozos que pueda sujetar con las manos no lo inventó Laura Gutman, sino que es una tendencia muy fuerte en Estados Unidos (vean esta página de Baby Finger Food). Igualmente, aunque haya empezado con puré, realmente estoy convencida de que es una buena idea intentar con trocitos de comida y así lo haré cuando introduzca los sólidos en un futuro hij@. Por eso todos los días pienso y pruebo recetas en donde el principal atributo sea que puedan agarrarse con las manos, sobre todo porque Guille jamás se sienta a comer y es imposible perseguirla por la casa con el tenedor.
La idea general de la receta la saqué de un programa de Utilísima que ví hace un millón de años. No es nada muy nuevo, tampoco se vayan a creer que innové tanto. Es una idea básica a partir de la cual se pueden aplicar muchísimas variantes.
Necesitamos (para un montón)
2 tazas de arroz cocido bastante pasado
1 taza de espinaca cocida (o cualquier otro vegetal, o una mezcla de varios vegetales, eso sí cuidar que no tengan demasiada cantidad de agua)
pan rallado o avena molida fino
Lo que hacemos
Ponemos el arroz en la procesadora junto con los vegetales, procesamos bien todo (también se puede hacer con pollo crudo, con una pechuga por ejemplo, en lugar de vegetales). En una bandejita de telgopor o en una bolsita de nylon pincelamos con un poquito de aceite para que no se pegue y estiramos la mezcla que hicimos con el arroz procesado. Llevamos al freezer un ratito, retiramos y cortamos las formitas. Personalmente, creo que la comida no debe tener aspecto de algo que no sea comida, por eso yo corto o círculos o barritas (pero éste es un raye mío y perfectamente podrían usar un corta pastas en forma de barco, corazón o flor, o lo que tengan). Los rebozamos con el pan rallado o la avena (no hace falta pasar por huevo porque es bastante pegajoso el arroz procesado), y horneamos hasta que estén doraditos de ambos lados.
La receta es inagotable: se puede agregar casi cualquier ingrediente al arroz. Podemos reemplazar el arroz por cebada cocida o por fideos. También podemos acompañar con alguna salsita de queso crema o con tomate procesado. O hacerlas a la "napolitana" con salsa de tomate y queso fresco.
A mi me encanta esta receta, me parece súper versátil, fácil de hacer y hasta se puede hacer en cantidad y freezar. También les propongo que lo prueben como alternativa para los cumpleaños, en vez de la típica comida "chatarra", realmente son riquísimas.
Les dejo fotos del proceso
Procesar

Estirar

Rebozar

Servir

Las fotos están un cahitín oscuras porque las hice a las apuradas. Guille huele comida y empieza a pedir a los gritos ;-)
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16 noviembre 2009
Melancolía
En pleno bajón de fin de año. Melancólica. Procesando la tristeza por los días perdidos. Hoy me acordé de mi abuela y no pude contener las lágrimas. Supongo que me ganó el cansancio del año y el final se hace pesado.
Los tres años que pasamos juntas después de la muerte de mi mamá y de su hija, forjamos el lazo más fuerte que tuve alguna vez con una persona. Esa sensación de sincronía, de anticipación a la mirada y al pensamiento del otro. Ese poder de comunicación que te hace saber que en segundos te van a llamar para avisarte que una parte de vos, de tu infancia y de tu corazón se fueron para siempre.
Fueron años duros en los que pocas veces pienso porque sé que me entristecen. No puedo poner en palabras lo que mi nona fue para mí. Sí puedo hablar de ese tiempo de duelo que vivimos fusionadas, juntitas, abrazadas. Dejarla ir fue difícil y hay cosas de ella que todavía están en mí y que probablemente nunca se vayan del todo porque "...estás en cada cosa que soy".
Recuerdo apoyar la cabeza en su panza y sentir cómo subía y bajaba con la respiración., y se me hace un nudo en el pecho que sólo se libera en lágrimas.
15 noviembre 2009
Fiaca

Fin de semana de fiaca. Trabajando mucho, estudiando más. Pero vale la pena al ver los resultados. Volviendo a ser un poco yo a través de esta nueva persona que soy.
11 noviembre 2009
Encontrar el equilibrio en la vida familiar
Ayer la reunión de La Liga fue muy movilizadora para mí. Se habló de Crianza y Lactancia. Leímos un texto en donde se recopilaban los 8 ideales de la Crianza Afectuosa propuestos por Attachment Parenting International. Uno de los que más discutimos es éste que comparto con ustedes:
Mantener el equilibrio en la vida familiar
Los padres deben prodigarse cariño entre sí así como a sus hijos, especialmente cuando están satisfaciendo las necesidades intensas e inmediatas de los niños. El equilibrio es la llave para evitar que los padres se agoten. Todos los miembros de la familia necesitan ejercitarse, tener un momento de tranquilidad y alimentarse bien. Los adultos, ya estén casados o solteros, necesitan un sistema de apoyo social.
Realmente este punto me dejó muchas cosas para reflexionar. Volví a casa pensando en cómo la vida te va dando señales, como ese intercambio poderoso de mails con una mamá de la Red Social Familia Natural. O haberme topado en éste momento de mi vida con la cuestión del equilibrio familiar.
Hace unos meses atrás pensaba distinto acerca de muchas cosas. Y hoy me las estoy replanteando. No porque sea inconsecuente con mis ideas, sino porque los deseos y necesidades que tenía hace 6 meses se han transformado. En cierto punto debo decir que si cambió mi opinión es porque cambiaron mis deseos. Y de a poco vamos buscando nuevamente un equilibrio que nos lleve a ser felices a los tres y a ese nuevo hijo que estamos pensando.
David, Guille y yo tenemos necesidades diferentes a las de hace un año atrás. Y creo que debemos escuchar esas necesidades. Estoy absolutamente convencida de que mi hija está preparada para relacionarse con el afuera, por un tiempo más será de mi mano. Y después tendrá que aprender a transitar de los brazos de mamá o papá a los de nuestra red de apoyo, y finalmente a los de las instituciones sociales cuando se escolarice.
No estoy agotada, pero siento con más fuerza que necesito un espacio propio en el cual moverme. Pensé que este deseo iba a demorar más en aparecer, pero las sombras del puerperio parecen empezar a disiparse y sinceramente creo que todos estamos preparados para volver a ser individuos no fusionados. Tuvimos suerte de poder compartir muy juntos este período, de poder acomodar horarios y de dedicarnos a la crianza en exclusiva de nuestra hija. Tal vez sea hora de volver a reestablecer el equilibrio con el mundo...
¿Y ustedes? ¿Desde cuándo sintieron que necesitaban tiempo de individualidad? ¿En qué período están con respecto a esto? ¿Con qué red de apoyo cuentan?
09 noviembre 2009
Tizas
08 noviembre 2009
Vos sabés...
...que cuando llegaste cambiaste el olor de mis mañanas...
Como el de ésta mañana de domingo que arrancó a las 8 :)
¡Que la pasen lindo!
Como el de ésta mañana de domingo que arrancó a las 8 :)
¡Que la pasen lindo!
07 noviembre 2009
Maternidad

La traje de un viaje a Perú que hice con mi hermana mayor en el 2001, la compré en la ciudad de Cuzco. Mi hermana se trajo una sin guagua, yo elegí ésta. De a poco la atacaron las polillas y se comieron una buena parte del vestido. Al menos me quedarán las fotos. Tiene como una especia de portabebés, es muy linda. Y un buen recuerdo de ese viaje ;-)
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06 noviembre 2009
Lo que quisiste ser
Me pesan esos 6 años, no puedo evitar que me pesen. Fueron lindísimos años en mi vida, tanta gente, tantas cosas...siempre cofiando en que era eso lo que quería. Y cada día que pasa desconfío más.
Y el año que viene tal vez empiece de nuevo, acá. Tengo detalles que ajustar aún (como saber horarios).
Mamá ¿será que a VOS te apasionaba la universidad?
Nona ¿será que VOS querías ser docente?
Ojalá Guille pueda elegir en libertad, pero en libertad en serio. No en libertad condicional. Estudiá lo que quieras, pero yo a vos te veo para ser licenciada en letras, como dijo mi vieja a mis 18. Al menos no cumplí con todo el legado.
Y dijo Cortez
Soy de los que piensan que siempre se está a tiempo de pegar el volantazo y cambiar de rumbo ;-)
¿Y ustedes son lo que quieren ser? ¿Hubo legados familiares fuertes?
05 noviembre 2009
Pisoteando mis propios principios

¿Les cuento algo? Detesto a Mickey Mouse con todo mi corazón. No me gustan los dibujitos, ni sus colores, ni sus películas y mucho menos me banco la musiquita del show de Mickey. Idependientemente de lo que representa en sí, me molesta su estética. Ese mundo prefabricado y plástico.
Mi amiga Marcia podría contarles la de veces que arremetí contra Mickey, Disney y todos sus productos (también detesto a las disney princesas, pobres hermanos Grimm, en lo que ha tranformado disney a sus heroínas de cuentos populares!!). Y mi amiga me ha escuchado muchas veces porque fue a Disneyworld y trajo varios productos, contra los que me quejé tooooda la universidad (por suerte tiraste esas remeras, amiga! ;-))
Bueno, la cosa es que como odio a Mickey, nunca lo miro. Pero el año pasado, mi suegra cuidaba a Guille 3 tardes a la semana. Guille tenía colocado el arnés y la verdad entretenerla para que no llore era demasiado difícil (lloraba todo el tiempo). Y a mi suegra le pareció que Mickey le gustaba, la entretenía y la calmaba. Así que cuando yo llegaba estaba esa insufrible musiquita. Pero me la bancaba, porque entendía la situación.
Y resulta que era cierto, Guille literalmente se desesperaba cuando veía a Mickey.
Hace unos meses -y al ver cómo Guille mordisqueaba deseperadamente el mini Mickey de Donato, el hijo de Marcia- cedí a mis principios y le compramos el muñeco de felpa de Mickey. No les puedo explicar la cara de emoción que puso mi hija al ver ese muñeco -por cierto, fue muy diferente a la cara que puso cuando le regalé la muñeca artesanal que a mí me parecía hermosa e ideal para ella-, fue un momento hermoso.
Claro que Guille se emociona por muchas otras cosas que no son materiales. Pero la felicidad que le da Mickey es llamativa. Y estoy convencida de que hay algo atrás de ese muñeco (mensajes subliminales, jajaja).
Hace unos días fui al centro y en una librería/juguetería grande vi nada más y nada menos que la famosa Casa de Mickey Mouse. Ésa misma por la que muchos españoles corrían de tienda en tienda el año pasado porque estaba agotada. Y tengo que decir que me encantó, que yo misma hubiera jugado a morir con esa casita durante semanas. Tal vez sea porque una vez quise con deseperación la casita de Mi Pequeño Ponny y mis viejos no pudieron comprarla, no por malos sino porque era extremadamente cara y éramos 3 hijas. Y le conté a David y le brillaron los ojos.
Así que señores/señoras tengo que confesar que voy a pisotear todos mis principios y le vamos a regalar para Navidad a Guille el juguete más anti-Warldorf que existe. Si hace unos meses compraba bloques de madera en Ludoteca, ahora le toca el turno a un masacote de plástico que explota de colores rabiosos.
Y con David no hacemos más que imaginar la cara de Guille cuando vea la casa y ¡la figura de Mickey que viene incorporada! (qué consumista me siento en éste preciso instante)
Un hijo, te cambia la vida :) Y si hay algo que nunca me imaginé que iba a hacer era darle plata a disney (así, con minúscula)
Amiga, es tu venganza personal por tantos años en los que ataqué remeras, lápices y cualquier dibujo que remitiera a Disney (¿te acordás del lápiz de mina? jajaja)
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02 noviembre 2009
Salvando las distancias
Conversación -por teléfono- entre un niño de 2 años y su mamá.
La madre se comunicó desde el trabajo.
- ¡Hola Tomás! ¿Cómo te va?
- Hola, mamá -respondió el nene. Y se quedó callado.
- ¿Qué estás haciendo Tomás?
El chico hizo otro silencio.
- Mamá -planteó, después.
- ¿Qué Tomás?
- Yo quiero upa, mamá.
En Palabras Mayores, Revista Viva del Diario Clarín.
Lunes es sinónimo de estar todo el día lejos de casa. Me voy a las 5:45am y llego a las 18 (ésta entrada la dejé programada: probablemente ustedes estén leyendo y yo ni siquiera haya llegado). El resto de las tardes las tengo libres. Son duros los lunes, el único día que paso tanto tiempo lejos de Guille. Y cómo la extraño.
Buen lunes para todos. Los martes, vuelvo a sonreir :)
La madre se comunicó desde el trabajo.
- ¡Hola Tomás! ¿Cómo te va?
- Hola, mamá -respondió el nene. Y se quedó callado.
- ¿Qué estás haciendo Tomás?
El chico hizo otro silencio.
- Mamá -planteó, después.
- ¿Qué Tomás?
- Yo quiero upa, mamá.
En Palabras Mayores, Revista Viva del Diario Clarín.
Lunes es sinónimo de estar todo el día lejos de casa. Me voy a las 5:45am y llego a las 18 (ésta entrada la dejé programada: probablemente ustedes estén leyendo y yo ni siquiera haya llegado). El resto de las tardes las tengo libres. Son duros los lunes, el único día que paso tanto tiempo lejos de Guille. Y cómo la extraño.
Buen lunes para todos. Los martes, vuelvo a sonreir :)
01 noviembre 2009
La tristeza también se va
"...si todo empieza y todo tiene un final,
hay que pensar que la tristeza tambiénse va..."
Jorge Drexler
Veo con sorpresa cómo se va cerrando un ciclo. Empecé a presentirlo hace un tiempo, cuando ví que necesitaba espacio propio y entre dientes masticaba proyectos. Pero sobre todo cuando el dolor por las cosas que no fueron se empezó a disipar.
Asumí responsabilidades, me miré de frente y volví a construirme como mamá. Muchas cosas pasaron y me encontré en el camino con gente maravillosa. Esas personas cambiaron mi visión sobre muchas cosas, pero mi vida la cambié yo cuando decidí dar marcha atrás, tirar las cosas inútiles y arrancar de cero.
Las culpas se disiparon y la tristeza dio paso a la sensación de haberme fortalecido como persona. Y esto es lo que ví entre esas sombras:
¿Por qué no tuve un parto vaginal? ¿Fue mi cesárea necesaria?
La primera respuesta es muy simple: muchas cosas de mi vida personal bloquearon la salida de Guille, que simplemente dijo "Hasta acá llego yo con esto mamá" y se quedó sentada en la panza, conciente de que o yo buscaba la solución a mis problemas o el parto no iba a ser. Y no fue.
Con respecto a la segunda pregunta, después de darle muchas vueltas y de dudar y desconfiar de todos, hoy respondo que sí: que fue una cesárea necesaria. Y no por razones estrictamente médicas (o al menos no por las que me dio el obstetra), sino porque yo no estaba preparada ni psicológica ni físicamente para un parto de nalgas. No tenía ni idea de la fisiología del parto y hubiera sido una locura entregarme a alguien que ni siquiera quería arriesgarse a asistirme en esa condición. La forma en la que se hizo es otra cosa, sigo pensando que hubiera sido mejor esperar a que se desencadenara el trabajo de parto o al menos hubiera estado bueno que se me informara acerca de las opciones que teníamos.
Yo no me quise hacer cargo de nada de eso, tal vez no era el momento, tal vez me estaba reservado éste camino. Más allá de los factores médicos, mi sabiduría femenina me dice que eso era lo que necesitaba. Cambiaría algunos detalles, pero la historia sería la misma. ¿La enseñanza? Ahora sí estoy preparada.
¿Por qué no pude con la lactancia exclusiva?
Acá también arranqué echándole la culpa a medio mundo: que el médico no colaboró, que me recetó nutrilón a los 4 días (aunque no se la haya dado fue una tentación terrible y finalmente cedí), que estuve muy sola, que los primeros tiempos fueron muy duros, que no tuve información de calidad, que la información que tuve no la utilicé bien. Tal vez muchas de estas razones sean verdaderas, aún así hay dos cosas que asumí hace algún tiempo atrás: me costó construir el vínculo con mi hija y fui vaga. Para llevar adelante una lactancia exclusiva hay que tener mucho aguante físico y emocional durante los primeros días. Y yo no lo tuve, fui débil y me dejé arrastrar hasta la lactancia mixta. Tal vez a muchos les suene terrible que lo reconozca, a mí no. Lo que más me dolió fue descubrir lo mucho que me costaba relacionarme con mi hija. Y ojo, no se vayan a creer que la dejaba tirada por ahí, no. Concientemente me ocupaba de ella: le cambiaba los pañales, la miraba dormir durante horas, pero no podía hacerme cargo de su nutrición emocional. Y lloré, y sentí culpa, entré en un túnel en donde no se veía nada. Y después de un año reconstruyendo lo que se había quebrado, simplemente la tristeza se esfumó. Y la culpa también. Ya no me siento mal por esto. Muchas de las cosas que necesitaba escuchar, para convertir todo lo que pasó con respecto a la lactancia en algo positivo, las encontré en la Red Social Familia Natural y en el Grupo de apoyo a la Lactancia Materna de la Liga de la Leche Rosario. ¿Cómo es eso? Simple: ver que las mamás que amamantan son iguales a mí me ayudó un montón. Ver que realmente no se creían mejores que yo, también. Es raro esto que digo pero antes tenía la fantasía de que por no amamantar iba a ser rechazada entre los padres vinculados a la crianza con apego. Y no, todo lo contrario, me recibieron con los brazos abiertos, escucharon mi historia y me hicieron sentir que valía, al menos para que otros no pasen por lo mismo o para que yo misma no pase por lo mismo. Me mostraron el camino para que la próxima vez pueda decidir con libertad, teniendo buena información y apoyo del que se agradece.
En un momento llegué a un lugar en donde pensé que había hecho todo mal, esa era la sensación que tenía. Pero de a poco eso fue cambiando: sentía que había hecho algunas cosas bien y otras mal y que las que estaban mal podían ser revertidas, sanadas, hechas de nuevo con sinceridad y desde un buen lugar.
Me di cuenta de que los únicos que podemos decidir por la crianza de Guille somos David y yo y que vale la pena escuchar nuestros deseos más profundos. Hoy siento una enorme confianza en mi labor como mamá. Y creo que las mamás hoy por hoy nos juzgamos demasiado. Tal vez valga la pena valorar lo bueno que hacemos.
Un día me descubrí pensando que no era tan terrible todo lo que habíamos pasado, que era hora de dejar de llorar y aprovechar lo que sí habíamos hecho bien. Cuando fui conciente de por qué había fracasado nuestra lactancia, no lloré por las defensas que mi hija no iba a incorporar, lloré porque me di cuenta de que había afectado a la calidad del vínculo. La maternidad -como ya dije cientos de veces- nos da muchas oportunidades de reparar. Reconstruí el vínculo desde otro lugar y siento que es hora de seguir adelante. Sé que todo este camino no fue en vano, que fue necesario para que ese lugar de la crianza de Guille no quede como la parte rayada del disco en la que siempre se traba la vida -como nos dice la metáfora de Laura Gutman-, que fue necesario para volver a encontrar las ganas y las energías necesarias para concebir otro hijo.
Con todo lo aprendido en las sombras, vuelvo a mi luz. Porque donde habitan los monstruos también encontré belleza.
30 octubre 2009
Momentos al aire libre
El tema del mes en La vuelta al mundo: "El Parque". Intenté darle unidad pero me fue difícil. Así que les dejo simples momentos al aire libre. En general me gusta mucho hacer retratos, hay algo de eso...aunque también aparece con fuerza el tema de los colores: el contraste entre el amarillo de los limones y el lila de las lavandas. La rosa que se levanta contra el cielo azul. Por aquí empezó la primavera con fuerza y ya hay olor a navidad, ese que desprenden los jacarandáes que florecieron en la calle en la que vivo, tiñendo el mundo de violeta.
Me gustan estas fotos. Son simples, cotidianas y como verán decoran la cabecera de mi blog en esta primavera lluviosa de Rosario. Como siempre, para ver el set completo: mi álbum en Flickr. Para ver el mural del grupo pinchen acá. Si quieren saber de qué se trata o unirse, pueden leer el blog La vuelta al mundo.


28 octubre 2009
Volviendo a eje
Para cambiar mi visión "desencantada" por una más "romántica" les dejo este video. La canción de Moris es una de mis preferidas (me encanta cantar aullando el final, y obvio que no llego a esa nota tan aguda...así que imaginen, jeje). A mi la maternidad me conectó con esa libertad que me habían quitado. Después de hacer "piruetas" durante mucho tiempo para conformar a todos...vuelvo al bosque, estoy contenta de verdad :)
Esto es solo un blog
"Sólo unos pocos entienden que esto es sólo un blog. Tan sólo un estúpido, insignificante y trivial blog. Un blog que no va a cambiar la vida de nadie".
Carolina Aguirre en La peleadora
Mi blog no es más que eso. Un lugar para expresarme, para que "espíen" ese 5% de mi vida, lo poco que puedo poner en palabras de la totalidad de mi existencia. También me sirve para publicar artículos que me gustan y que me sirvieron, para compartirlos con otros y para pensar a partir de los mismos.
No pretendo imponer nada desde este lugar, ni siquiera les impongo leerlo. El que interprete que no haciendo tal o cual cosa de las que yo hago no es una "buena mamá" hace una muy mala lectura del blog. Todo lo que digo desde este lugar -pequeñísimo por cierto- aplica a mí y a mi hija, con nuestras situaciones particulares. Incluso muchas veces coincido con algunas cosas ideológicamente pero, por mi situación particular, no puedo llevarlas a cabo (como el homeschooling por ejemplo).
Siempre creí -y creo- como Mónica Salazar, que "los padres son los expertos" y que cada mamá sabe qué es lo mejor para su hijo. El propósito de mi blog no es bajo ningún concepto decirle a otros qué deben opinar, qué cosas tienen que gustarles y cómo deben criar a sus hijos.
"Opinar" no es lo mismo que "juzgar". Que yo opine tal o cual cosa con respecto a algo o alguien no significa que piense que esa persona es peor o mejor que yo. ¿Cómo me voy a creer con derecho a afirmar que alguien es buena/mala madre porque no usa una bandolera, tuvo una cesárea o no duerme con su hijo? Jamás pensaría algo así. Menos yo, que lo primero que hice cuando llegué del sanatorio fue dejar a Guille en el cochecito porque quería "estrenarlo" (y que estúpida me veo ahora haciendo eso: YO me veo estúpida y otra vez, esto que digo solo aplica a mi persona).
Me entristece tener que explicar esto. Me entristece saber que hay mamás que se sintieron mal o juzgadas por algo que se dijo acá, porque obviamente no es la intención. Pero tampoco puedo controlar lo que la gente piense o sienta cuando lea algo escrito en este espacio. Me asusto cuando el marcador de visitas llega a 100 algunos días, nunca pensé que este lugar iba a tener esa repercusión.
Lo único que espero es que mi experiencia le sirva a alguien, aunque no sea "despojada" y aunque huela a "desencanto". Solo puedo ofrecer mi experiencia, mi visión de la vida.
Y si no les sirve, al menos espero no haberl@s lastimado. Esto es solo un blog, la vida concreta y lo que hago cada día cuando me levanto es otra cosa.
Yo estoy acá para sanar. Gracias a los que me acompañan con sinceridad y sentido común, entendiendo que es imposible conocerme de verdad en la linealidad de las palabras.
Esta entrada surge a raíz de un comentario que me dejaron en éste post ;-) Perdón por no haberlo explicado ayer. Me doy cuenta, releyendo, de que no se sobreentiende.
Esta entrada surge a raíz de un comentario que me dejaron en éste post ;-) Perdón por no haberlo explicado ayer. Me doy cuenta, releyendo, de que no se sobreentiende.
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25 octubre 2009
La realidad está callada
"Por eso cada palabra dice lo que dice y además más y otra cosa"
Alejandra Pizarnik en "La palabra que sana"
Siempre me acuerdo de aquél profesor de teoría literaria que insistía con la diferencia entre "realidad" y "lenguaje". Nos decía "el realismo en sentido estricto no existe, es solo un estilo literario que tiene ciertas aspiraciones. No hay manera de que la realidad pueda ser trasvasada a las palabras ya que responden a lógicas diferentes". Es así, la realidad jamás puede ser encerrada en el discurso, no hay forma: están hechos de sustancias diferentes.
Hace meses que tengo ganas de contar cosas acerca de mi puerperio. Pero no encuentro palabras. A veces creo que eso me pasa porque aún no es el momento. Pero hoy creo que no, creo que tiene que ver con esas sustancias diferentes de las cuales están hechos la realidad y el lenguaje. ¿Cómo poner en palabras un bloque de experiencias sin dejar nada afuera? ¿Cómo hablar de una experiencia puramente tridimensional a través de la linealidad de las palabras? ¿Cómo hacer entender ese pozo en el que caemos sin que se malinterprete y me olvide de la felicidad que me provoca mi hija?
Tengo muchos fragmentos "sueltos" de diferentes períodos de mi puerperio: del que pensé que duraba 40 días, del que destiné a un cajón bajo 30 llaves, del que reconocí a los 5 meses de mi hija, de este que me está queriendo soltar hacia la luz. Esos textos escritos en agendas, o en el lado limpio de evaluaciones que me sobraron, o en restos de papel, son solo eso: fragmentos de la experiencia, palabras lineales incapaces de abarcar este todo que soy, que somos mi hija y yo.
Se me ocurre a veces hacer una "lista" de cosas sueltas acerca de estos intensos 19 meses. Pero aún así faltaría una gran parte que es solo sensorial, incapaz de encerrarse en palabras. Este mismos blog no puede reflejar ni el 5% de la realidad de mi vida y siempre que escribo lo tengo en cuenta...esperando que mis lectores también entiendan eso. Las palabras son fragmentarias, la experiencia real, vívida, la existencia y todos sus olores, sensaciones, luces y sombras es otra cosa. Hoy, desconfío más que nunca de las palabras. La realidad está callada, a la espera de ser interpretada, manoseada, vivida.
¿Habrá tiempo para poner en palabras? Tal vez deba esperar a mirarme en perspectiva, a estar afuera del todo para, aunque sea, dar cuenta de ese fragmento.
Si solo somos luces y sombras -e incluso si solo somos las sombras de la caverna como sostenía sabiamente el Griego- la foto que ilustra el post sería de lo más acertada.
Parole, parole, parole...
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24 octubre 2009
El maltrato verbal es violencia
Este es el lema de la nueva campaña publicitaria contra la violencia infantil. Pone en debate la forma de tratar a los niños y nos obliga a reflexionar acerca de lo que decimos. ¿Nuestra obligación? Escucharnos siempre, recordar que los niños "se creen" todo lo que les decimos y que si los tratamos de "tontos" o "tarados" seguramente creerán que lo son. Una vez que lo dijimos, ya es tarde. Aunque sea pidamos disculpas.
No se trata de cuidar sólo la forma en que los tratamos, sino de cuidar las personas que serán mañana. El insulto, los gritos y las etiquetas son los peores legados que podemos dejarles a nuestros hijos. Lamentablemente, ver la campaña me trae tristes recuerdos ya que muchas veces he escuchado de boca de mis padres este tipo de cosas y otras aún peores. Sin embargo, como decía ayer en el foro, lo peor fue la "catalogación" que se había establecido en mi familia. Resulta que en el resparto de roles me tocó ser "la estudiosa" y "la independiente", claro en el algunas cosas me benefició, pero también le debo frustraciones como la enorme crisis vocacional en la que me encuentro. No etiquetemos a nuestros hijos, no asignemos roles a cumplir. Estas acciones son formas de violencia.
Les dejo uno de los spots que saldrán en la tele dentro de poco tiempo. Aquí el link a la página de la campaña, con recursos de ayuda y material bibliográfico.
23 octubre 2009
A mi "me copa" Inés
Todos los días reviso los blogs de la revista Ohlalá, me parecen triviales pero divertidos. Disfruto de pasar a ver de qué se habla, leer algunos comentarios, etc. Confieso que antes leía el blog de la mamá primeriza y no me gustaba para nada, casi siempre salía de ahí con una mueca de disgusto. Pero esta chica dejó de escribir de un día para el otro.
Y al poco tiempo apareció Inés. Al principio seguía leyendo -más bien revisando- en el mismo código que antes. Pero a casi 2 meses de que Inés y China (su primera hija, ahora está embarazada de nuevo) aparecieran en el Blog de la mamá embarazada, debo admitir que esta chica "me copa". Tal vez seamos diferentes en muchas cosas, pero me encanta cómo plantea los temas. Un día aparece con que si debe destetar a China o si el tándem es válido, al poco tiempo habla de colecho, se plantea la posibilidad de un parto vaginal después de cesárea, discute acerca de si los lácteos traen mocos o no y habla de la socialización de su hija. Me encanta, le da otro aire a esos blogs: aire fresco. Y desliza temas de los cuales seguramente muchas de las lectoras de Ohlalá no han oído hablar en su vida -no, no es por ser prejuiciosa que saco esta conclusión ya que yo misma leo esos blogs y escuché de estos temas, sino por los comentarios que leo- y me parece que por ahí puede prender el "fueguito" de querer saber más, de entender que otra crianza es posible.
Me encanta el blog de Inés y China, si tienen un tiempito, pasen a conocerlas.
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Diferencias entre las bandoleras tradicionales y las comerciales
Gracias a Nohemí que me permite publicar en el blog este video en donde explica las diferencias entre una bandolera tradicional y una comercial (por ejemplo una Wawita en Argentina). No tuve una Wawita, pero sí el sling de Maminia y me parecen bandoleras cómodas para recién nacidos pero no tanto para bebés mayores.
Particularmente me costaba mucho ubicar a Guille por los pliegues que tienen estas bandoleras comerciales. El modelo tradicional no tiene ese bolsillo "preformado" y eso hace que sea más simple colocar al bebé o a un niño mayor. Si están por elegir un portabebés les recomiendo ver el video para poder optar sabiendo los pros y los contras de cada una. Ojalá les sirva ;-)
Agrego el link de una entrada viejita de este blog en donde pueden encontrar recomendaciones y páginas para confeccionar una bandolera casera: Bandolera made in casa (che, no se rían...ya sé que no me maté con el título de esa entrada, jaja!)
Agrego el link de una entrada viejita de este blog en donde pueden encontrar recomendaciones y páginas para confeccionar una bandolera casera: Bandolera made in casa (che, no se rían...ya sé que no me maté con el título de esa entrada, jaja!)
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22 octubre 2009
¿Vacunas "extra"?
Guille tiene todas sus vacunas al día. Las del calendario de vacunación de Argentina y algunas optativas. Se las dimos sin averiguar nada. Como la gran mayoría de la gente, hicimos lo que el pediatra nos recomendó. Cuando me sumé a la Red Social Familia Natural conocí toda la controversia que existe en torno al tema vacunas. Me informé, leí, opiné y determiné que iba a seguir poniéndole las vacunas a Guille. Creo que son necesarias y que vale la pena correr el riesgo. Es más, creo que la gente que no vacuna a sus hijos (aunque sea con un plan limitado o personalizado) aprovecha los beneficios de que la generalidad de la gente si vacune a sus hijos. Eso es lo que pienso yo, no quiere decir que sea cierto...es sólo una opinión, pero creo que si no le ponés las vacunas a tus hijos y no se enferman no es porque no eran necesarias; sino más bien porque el virus no está activo gracias a los que sí vacunamos.
Más allá de toda esta controversia, que tiene varias aristas y es difícil resumir aquí, quiero hablar acerca de la Campaña de Vacunación contra el Sarampión y la Poliomielitis que por estos días -y hasta el 31 de octubre- se está llevando acabo en mi país. La campaña es para niños entre 0 y 5 años. En algunos de los sitios que la difunden he leído "es la oportunidad de darle una dosis extra", "no importa si ya tiene la vacuna". Me parecen afirmaciones completamente desafortunadas. Las vacunas no son inócuas, tienen riesgos (algunas más conocidos que otros) y vale la pena informarse en lugar de ir poniéndoles vacunas por ahí a nuestros hijos "porque son gratis". ¿Y quién tendría que informarnos? Aquellos que llevan adelante la campaña ¿o no? Porque pasa lo mismo de siempre: difunden las bondades y no los riesgos.
Yo me pregunto: si mi hija tiene su plan de vacunación nacional completo más algunas vacunas optativas ¿por qué repetiría durante el mismo año la dosis de una vacuna que ya tiene?¿Para qué duplicar los riesgos y/o efectos adversos? Y algo aún más grave ¿qué sugieren?¿que el plan nacional de vacunación no es lo suficientemente seguro?
A Guille el mes que viene le toca la Sabin y tal vez se la de en el marco de la campaña, los últimos días de octubre, pero porque le toca por el plan de vacunación. No veo -ni entiendo- cuál es el sentido de repetir vacunas en forma innecesaria. Si por ejemplo le hubiera tocado la Sabin en septiembre ¿se la tendría que volver a colocar sólo porque apareció la dichosa campaña gratuita? Definitivamente yo no lo haría. Sí respeto el calendario de vacunación, pero me niego rotundamente a darle vacunas de más.
¿Y ustedes?¿Qué piensan de las vacunas? Si tienen ganas lean los links, hay información importante y útil ;-)
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21 octubre 2009
Entre el cemento y el verde

Ayer pasamos una tarde hermosa, llena de colores y naturaleza. Cuando veo lo feliz que es mi hija entre el verde, no puedo evitar reprocharme algunas cosas. Sobre todo, el hecho de vivir en un departamento con un patio chiquito, sin césped. Yo sé que es distinto, lo sé porque me crié en una casa con un patio de los de antes: lleno de flores, pasto, tierra y macetas.
Pero bueno, lo poco que nos retiene acá es muy importante: por ahora el amor de la familia no lo reemplaza el verde. Y habrá que hacer el sacrificio. Con tiempo tal vez podamos seguir acá, pero más cerca de lo que queremos para nuestras vidas y para la de Guille. Mientras tanto, de vez en cuando la naturaleza nos encuentra, nos lleva por sus caminos, nos deja jugar entre tierra y verde y pájaros...
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18 octubre 2009
Lo cotidiano se vuelve mágico
Hoy es el día de la madre en Argentina.
Feliz día. A mi vieja que ya no está y me enseñó que la vida suele ser dura. A mi Nona que, por suerte, me mostró que la vida también puede ser suave. A mi hermana que tuvo su hijo cuando lo deseó con el alma, porque antes simplemente no era el momento. A mis amigas mamás con las que comparto el camino.
Y gracias a mi hija por cada día, por cada sonrisa, por la posibilidad de disfrutar de estos años. Lejos, los más intensos de mi vida.
Mercedes, cantando una hermosa canción de Peteco Carabajal. "Como pájaros en el aire", para ustedes y para mí. ¡Feliz día!
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16 octubre 2009
Las dos caras de la misma moneda: crecer


Y así estamos todo el día. De la risa al llanto en segundos: porque el perro se va, porque la gata no se deja tocar, porque no le doy el termo para que juegue, porque sí, porque no. De mi parte a veces tranquilidad, a veces nerviosismo por no poder poner en palabras lo que le pasa (porque a veces no tengo mucha idea de qué es lo que le pasa), y otras tantas también le copio el llanto porque su frustración logra conmoverme. Y así estamos, creciendo, sin parar.
15 octubre 2009
Yo también tuve una colgona
Cuando hace días atrás publiqué la entrada acerca de la mochila colgona de Gucci, Gisela dejó un comentario contando su experiencia con respecto a este tipo de mochilas. Le conté que yo también había tenido una de estas colgonas. La compré en abril de 2008, Guillermina tenía un mes. El tiempo que la usé fue el necesario para sacar la foto. En ese momento creí que era incómoda porque yo no sabía ajustarla bien. Pensé "un día con tiempo la pruebo mejor". Curiosamente nunca volví a probar la mochila. Y quedó ahí abandonada. Meses después, cuando a Guille le detectaron la displasia de caderas, volví a buscar la mochilita, pero obviamente no entraba con el arnés de pavlik colocado. Y ahí fue cuando me recomendaron las bandoleras y conocí el mundo de los portabebés ergonómicos.
Muchas veces pensé en regalarla, pero no lo hago porque no considero que se algo bueno para llevar a los niños. Así que ahora está entre los juguetes de Guille, que no la usa como portabebés, sino para practicar con los broches a abrirlos y cerrarlos.
Si tenés una mochila convencional, te recomiendo leer el artículo de Red Canguro en donde se habla de las ventajas de las mochilas ergonómicas con respecto a las primeras. Realmente es usar una ergonómica y darse cuenta de por qué las mochilas comerciales comunes son tan incómodas. Y si tu presupuesto no te permite adquirir una, hay muchas opciones super económicas de portabebés ergonómicos: desde un simple trozo de tela hasta la posibilidad de realizar tu propio mei tai.
Si tenés una mochila convencional, te recomiendo leer el artículo de Red Canguro en donde se habla de las ventajas de las mochilas ergonómicas con respecto a las primeras. Realmente es usar una ergonómica y darse cuenta de por qué las mochilas comerciales comunes son tan incómodas. Y si tu presupuesto no te permite adquirir una, hay muchas opciones super económicas de portabebés ergonómicos: desde un simple trozo de tela hasta la posibilidad de realizar tu propio mei tai.
Acá están las fotos. Cuando me siento mal por estar gorda debería mirarme en éstas...tenía como 10 kg. más que ahora. ¡¡Miren la posición incómoda de Guille!! Ojo, es cierto que no me tomé ni el tiempo de acomodarla gentilmente, quería sacarme ese mamotreto rápido.
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