De amor y de casualidad

  • Acerca de mí
  • Web
  • Blog love
  • Contacto
Lactancia
Mostrando entradas con la etiqueta Lactancia. Mostrar todas las entradas

Semana Internacional de la Lactancia Materna 2012

02 agosto 2012


En la Semana Mundial de la Lactancia Materna 2012, yo solo quiero contarles cómo esta vez salvamos nuestra lactancia ♥

Con Emilio la lactancia se inició en el quirófano. Medio a escondidas del médico, que no aprobaba tal cosa (jejeje). Todo hacía suponer que sería un camino facilísimo: madre super informada, lactancia a demanda, buen agarre. Pero no, fue difícil también esta vez y aunque finalmente debo decir lo logramos, tengo dos conclusiones:

- no te ates a tus planes
- soy pésima para las cosas maternales (!!!)(por qué tengo un blog de maternidad??? apaguemos la luz, YA!) ;-)

Volvimos a casa y Emilio tomaba toda la teta que quería de día y de noche en sucesión continuada. Primer control: no aumentó lo suficiente. Reacción materna: los pediatras no saben nada de lactancia, son unos inútiles, no sirven para nada, con mi lactancia no se van a meter, si es evidente que aún no me bajó la leche, es lógico que baje hasta e 10% del peso los primeros días, no saben nada, son unos irrespetuosos y algunos otros varios improperios. Cambio de pediatra. Segundo, tercer, cuarto, quinto control: Emilio no aumenta lo suficiente. Empezamos a analizar causas, como para ir viendo. Mi pediatra pro-lactancia (el segundo en la recorrida) me dice después de 5 controles con aumento mínimo de peso (unos 20grs semanales): "Ahora te vas a ir a tu casa, vas a comprar una cajita de vital y se la vas a dar". Lo miro, me mira, me dice "¿Se la vas a dar?", repondo "Lo voy a pensar, pero no creo" (para ser cortés). Me voy y no regreso nunca más.
Busco a la pediatra más pro-lactancia de Rosario: Velia Peralta. Velia nos apoya, nos espera, nos contiene. Pasan los meses. Emilio nació con 3 kg y a los 4 meses pesa 3,5 kg. Es difícil aguantar. Cuando ya hasta Velia me suelta la mano, intento darle un poquito de fórmula con relactador, no la acepta. Mi razonamiento me dice "si no acepta la fórmula es porque no la necesita". Ok, seguimos adelante. Llega el tiempo de los "estudios", sí, preferí pincharlo antes que mandarle fórmula sin investigar un poco. Análisis de sangre y estudios del corazón. No tiene nada. Me toca el turno de la indagación personal: ¡puta madre! ¿cómo puede ser que me cueste tanto? Fines de enero, Emilio tiene 4 meses y pico, sigue pesando 3,5kg y yo acepto darle un poquito de fórmula, siempre con relactador (¡lo que cuesta meterle el relactador! pordió). Mientras tanto me saco leche con sacaleche para aumentar la producción.

(En el medio leo "El poder del discurso materno" y me quiero matar, decido no leer nunca más a Laura Gutman y también decido dejar de castigarme, no tengo tiempo para resolver el pasado en ese momento, la prioridad es que Emilio aumente por fin de peso).
El día a día se convierte en una sucesión interminable de tetas, relactador, preparado de fórmula, lavado de la sonda con una jeringa, sacaleche, lavado del sacaleche, teta de nuevo. Y así. Decido relajar un poco, es decir, descansar la mente, dejar de martirizarme. Sigo con la rutina del relactador durante 1 mes y medio. Emilio aumenta por fin de peso. Después de este breve "no pensar" recibo la invitación de Sandra, una de mis amigas doulas que está estudiando puericultura con Susana Fleischman y Violeta Vázquez, de Panza y Crianza. Necesitan gente que les sirva de "práctica". Allá voy, a ver si puedo reflotar mi lactancia y quitar el relactador. Emilio tiene 5 meses y medio, aún no entró en la curva de crecimiento pero no importa porque está bien y Velia nos apoya con lo del relactador. Nos atiende Susana, nos escucha, hablamos un buen rato con el resto de las chicas que están ese domingo y me vengo a casa con una detallada prescripción de pasos a seguir: sacaleche y domperidona para aumentar la producción. La domperidona es el nombre genérico de una droga que se usa para tratar los vómitos. Es como el clásico reliverán, pero mucho más potente. Para hacerlo más o menos breve: en dos días, reduzco la cantidad de fórmula a la mitad (de 300cc a 150cc por día). En una semana Emilio está solo con lactancia exclusiva después de un mes y medio de lactancia mixta (aunque siempre con relactador). No sé por qué pasó lo que pasó, por qué de nuevo costó tanto: si la producción estaba bien, si el agarre estaba bien, si se prendió en el quirófano, si no lloró jamás por hambre, me sigo preguntando por qué carajo no aumentaba! Porque la verdad es que no aumentaba bien, yo me la banqué 4 meses, pero fue difícil verlo así tan escuálido, frágil, transparente. Era muy impresionante. Y toda la gente alrededor, preguntando por qué era tan flaco, que si tenía una semana (cuando tenía 4 meses!), que si estaba enfermo :( Mucho estrés.
No sé si realmente influye o no el pasado, la crianza poco amorosa que tuve, no se si influye o no la situación familiar del momento en el cual llegó Emilio. La verdad es que no importa si influye o no, lo que finalmente importa (me importa) es que aunque instalar la lactancia me llevó 6 meses (¡6 meses!) no me arrepiento del inmenso, enorme, grandísimo trabajo que me tomé. No me arrepiento de ninguna de las veces que preferí tomarme el trabajo de preparar y lavar el relactador a la facilidad de preparar una mamadera. Al fin y al cabo así pude salvar nuestra lactancia ♥


En definitiva tuve los mismos problemas de lactancia que con Guille, la diferencia es que esta vez busqué ayuda :)
Un gracias enorme a toda la gente que nos ayudó de una u otra manera. Han sido 10 hermosos y felices meses de lactancia (y ojalá sean muuuuchos más!). Meses de mucho aprendizaje también. Gracias a tanto recorrido hoy Emilio come de todo y toma solo teta, ni leche de vaca ni agua (ni agua acepta!) y mi corazón desborda de felicidad cuando abre la boca la leche se le cae por la comisura ♥ Sigue aumentando de a gramos el muy guacho, es el mini Emilio ;-)

Cuando nos acostamos a dormir la siesta y Emilio se mata de risa sabiendo que se viene el momento teta, todo tiene sentido :)


Quiero agregar que también recibí apoyo de varias líderes de Liga de la Leche (las quiero chicas!), pero creo que en mi caso particular necesitaba un apoyo más clínico y por eso me vino tan bien la ayuda de una puericultora :) Pienso que todas las ayudas son buenas y los problemas de lactancia se resuelven mejor con una mirada interdisciplinar.
Seguir leyendo
Amamantar

Amamantar

10 enero 2012
Los que han acompañado este blog desde su nacimiento, saben que una cuenta pendiente era que la lactancia de Emilio fuera diferente a la de Guillermina. Básicamente mis expectativas tienen que ver con que sea más extensa de la de Guille y con que él mismo pueda decidir cuándo dejar de mamar.
Creo que la lactancia es algo que se construye de a dos. Para mi no ha sido fácil ninguna de las dos veces, pero definitivamente esta lactancia es muchísimo mejor que mi experiencia anterior. Estamos aún construyendo nuestra lactancia y sosteniéndola día a día. Sí estoy degura de habernos sabido defender de los depredadores :)
Hoy, algunos de nuestros momentos de lactancia en fotos. Y gracias a todos los que alguna vez me dieron sus palabras de apoyo y a los que me ayudaron en esta lactancia con consejos y mucho amor.


10k10e10a

Están editadas en blanco y negro porque así lo sentí hoy. Son autorretratos para el grupo de Flickr "52 momentos con mamá" al que las invito a unirse :)
Dos momentos más, de otros días :)

390032_2752595379059_1382902949_33121327_681546738_n

300928_2562523467380_1382902949_33003999_1799241682_n
Y recordá que con información y apoyo, todas las mamás podemos amamantar. Si tenés dificultades, buscá ayuda :)
Seguir leyendo
Cuentas saldadas

Cuentas saldadas

09 agosto 2011
(los comentarios sehabían cerrado solos, perdón! ahí están y gracias a quienes me avisaron!)

Estaba leyendo esta nota de Lety, de Criando Creando y recordé algunas cosas que me gustaría comentar con ustedes.
Como muchas de las que se acercan a leer por acá saben, yo tuve problemas con mi lactancia y no pude solucionarlos. Desde los cuatro días de vida tuvimos lo que se llama una "lactancia mixta", Gui tomaba teta y fórmula :(. Cualquiera pensaría que en mi embarazo no me había informado nada. Bueno, la verdad es que sí había buscado algo de información sobre lactancia, pero recuerdo que en una de las páginas que leí decía algo así como "mientras estés segura de querer amamantar, vas a poder, porque todas podemos". Bueno, me dije, debe ser fácil así que seguro puedo hacerlo. Pero claro, nadie me había hablado nunca de los probables problemas que podrían surgir y llegué al puerperio emocionalmente frágil, dependiente de las opiniones de los demás y sin ningún Plan B a la vista. Hacia mediados del 5to mes Guille empezó a rechazar el pecho y fue el principio del fin. No llegamos ni a los seis meses :(
Por esa misma época me encuentro ocasionalmente con el libro La maternidad y el encuentro con la propia sombra de Laura Gutman y junto con su lectura, me derrumbo. Unos días después le detectan a Gui el problema en las caderas y debemos colocarle el arnés. Fue traumático, pero a la vez siento que tuvimos la oportunidad que se nos dio de conectarnos, de tenernos a upa y de volver a vivir esos meses del principio en los que yo andaba como drogada, distante (de mi hija y de todo). Detrás de Laura Gutman vendría lo demás: blogs y foros de crianza natural y la temida verdad: realmente podría haber amamantado el tiempo que quisiera (o que quisiéramos Guille y yo) si hubiera tenido información mejor y ayuda cercana. Después llegué a la Liga de la Leche y me di cuenta de que la ayuda que necesitaba la había tenido ¡cerca! Me fui al fondo, lloré mucho, me hice cargo de mis propios errores y lo primero que se me ocurrió fue "voy a tener otro hijo para hacerlo BIEN esta vez". En ese momento, promediando mi puerperio, me parecía super lógico y natural tener otro hijo para sanar viejas heridas. Por suerte, pasaron muchas cosas en el medio y pude empezar a mirar desde afuera y reflexionar.
Lo primero que pasó es que Guille creció y con ese crecimiento muchos miedos se fueron desvaneciendo. Ese vínculo que no habíamos formado durante los primeros meses, lo reconstruimos usando otras herramientas. Mi puerperio empezó ser más llevadero y por fin vi la luz del otro lado del túnel. Y de pronto esa tristeza por "todo lo que no fue" se desvaneció, ya no sentía el pecho hundido al recordarme llorando con mi beba de 20 días en brazos. De a poco me di cuenta de que había podido sanar mis heridas criando a mi hija dentro de un marco respetuoso y amoroso. Si, obvio que en algunos momentos de estos años me desbordé o que estuve cansada o que se me escapó un grito. Pero la intención siempre fue criarla en libertad.
A todo lo que pasó lo ubiqué en el lugar que le correspondía: la cesárea programada por podálica fue la consecuencia de mi desconexión total con el embarazo, nuestra corta lactancia fue un camino hacia el descubrimiento de otras maneras de criar, los meses que Guille pasó en el cochecito fueron subsanados con mucho upa por su displasia de caderas. Así, no me quedaron cuentas grosas por saldar con mi maternidad. Claro que a veces me enojo conmigo misma por mis reacciones dramáticas ante cualquier situación (es un mal familiar jaja) o que siento que "ya no puedo más".
Llegué a este embarazo sintiéndome muy libre de todo eso que pasó, porque todo tuvo un lugar y un sentido. Me sirvió para seguir adelante. Y fue una época hermosa, de mucha transformación y crecimiento. Entre tanto llanto nocturno me saqué una a una las espinitas (chupate esa metáfora jaja), no sólo las que me generaron mis errores durante los primeros meses de Guille, sino también muchas heridas de mi propia crianza.
Voy a parir a este hijo, pero no porque quiera sanar el nacimiento de mi hija sino porque creo firmemente que es lo mejor para él y para mí. Voy a amamantarlo todo el tiempo que ambos deseémos, pero no porque a mi hija no la amamanté tanto tiempo, sino porque sé que la teta es lo mejor para un bebé desde todo punto de vista (y porque tengo ayuda cercana y porque no voy a permitir que ningún pediatra se meta con mi lactancia). Voy a tenerlo mucho a upa desde el primer día, pero no porque a mi hija la dejaba bastante en el cochecito durante los primeros meses, sino porque tengo ganas de tenerlo mucho a upa :) Voy a intentar hacerlo bien esta vez, pero no porque necesite remediar algo, sino porque no concibo otra forma de hacerlo ahora que sé. Vamos a ser padres nuevamente porque deseamos profundamente a este hijo, no porque necesitemos sanar nada ;-)
¿Me preocupa que mi hija no haya tenido todo lo que voy a darle a este hijo? Para nada, porque se lo di de otra forma, curé mis propios errores en su crianza :) La veo a Guille tan grande y tan feliz que no creo que le falte nada, no creo que le falte amor. Y aparte también es un camino que hago por ella y por otras mujeres. Porque sé que si conseguimos cambiar el paradigma, mi hija no va a tener que bramar para que respeten el nacimiento de mis nietos, sé que no va a tener dificultades para amamantar porque va a crecer escuchando que todas podemos con información y apoyo.
¿Cómo voy a tener cuentas pendientes con mi maternidad si fue Guille la que me dio el sacudón y consiguió despertarme de esa "anestesia social" en la que me encontraba? ¿Si me propuso un camino porque no se cansó de reclamarme hasta que no pude hacer otra cosa que escucharla? 

Y ustedes ¿cómo se sienten con sus maternidades?¿Se sienten heridas aún en algunos aspectos o las heridas han ido suavizándose? ¿Hay cosas que creen que les "quedaron pendientes"?

(vieron que volví)(jijiji)
luisina reloaded jajajaja
Seguir leyendo

Semana Mundial de la Lactancia Materna 2011: Una expericencia 3D

07 agosto 2011
En el último día de la Semana Internacional de la Semana Materna, dos videos que no quiero "perder" de vista.
El que vimos el lunes, en la reunión de la Liga de la Leche



Y este, que es tan, tan lindo :)


"Con información completa y con el apoyo de la familia, del entorno médico y de la comunidad, todas las mamás pueden amamantar"


Seguir leyendo
"La leche siempre está", por Gisela Antonuccio

"La leche siempre está", por Gisela Antonuccio

21 enero 2011
Gisela Antonuccio es una de mis amigas foreras, de la época de Familia Natural. Hoy publicó en facebook la experiencia de lactancia con su segunda hija, Sofía. Me pareció muy inspiradora y me conmovió profundamente :) Gracias por compartirlo Gise!

Para mí, que no reniego de la tecnología, tener Internet en mi celular fue una forma de reencontrarme con una de mis pasiones: la lectura. Y hay tanto para leer y tan bueno, que la hora y media de viaje que tengo de ida y de vuelta al trabajo, encontraron finalmente algún sentido.
Los blogs de crianza respetuosa con los que me voy encontrando, me devuelven al camino del que, cada vez más a menudo, me pierdo. Me dan ideas para aplicar los conceptos que siento, pero que se diluyen en el caos de la rutina diaria y las obligaciones ineludibles.
Y si bien, me considero muy lejos de tener un blog (al margen de que parece innecesario agregar uno más a la lista tan exquisita que hoy existe), si me pasa que la lectura me inspira a escribir.
Hoy mientras leía un artículo muy interesante y ameno sobre Lactancia Prolongada (en Cuatro en la cama), pensaba en la cantidad de casos de mamás y bebés que abandonan la lactancia antes del año porque ‘la leche se les va’, y caí en la cuenta de que yo misma soy progatonista de un ejemplo maravilloso.
Cuando Sofi nació fue directo a la teta y ahí quedó, de día y de noche, durante 10 días muy pero muy complicados. Días en que los pezones sangraban incluso con pezonera, en que, desesperada con la sola idea de que se prenda, en algunas tomas me sacaba leche y se la daba en vasito con pico (de los que usan cuando son más grandecitos). Me acuerdo que el día en que me bajó la leche, lloraba de dolor y de esa especie de fiebre que sube.
Llegó el 9no. día y yo estaba dispuesta a llamar a La Liga de la Leche y pedir ayuda, porque sabía que esto tenia solución, mi amiga-virtual Claudia me había dicho que todo el dolor se debía a una mala posición de los labios, pero ella vive en Mendoza y obvio no podía venir a ver!. La cosa es que no llegué a hacer nada, porque ese fue el día en que Sofi dormía y no comía, y aunque (como ya saben los que conocen la historia) yo nunca me imaginé que Sofi tendría algo tan grave como lo que tuvo, a la noche cuando salimos para llevarla al servicio de neonatología del sanatorio donde nació, atiné (no me pregunten por qué) a llevarme el sacaleche!. Lo agarré a las apuradas, como quien se lleva algo fundamental antes de salir corriendo de una casa que se incendia.
Esa misma noche, Sofi quedó internada (muy grave) y no se volvió a encontrar con la teta hasta pasados 15 días.
Los primeros días (de esos 15) yo me esforzaba por ‘cumplir’ con el sacado de leche, un poco atendiendo a mi necesidad de descongestión y otro poco porque sabía que la podía guardar para que se la den, más adelante, cuando comenzara la alimentación por sonda. Pero llegó un momento en que, en primer lugar, había más leche de la que ella (probablemente) iba a consumir durante su internación; en segundo, mi voluntad estaba flaqueando (ante la ansiedad, el estrés y la tristeza); y por último, ya no era tan intensa la bajada de leche (por la falta de succión) por lo que no estaba tan incómoda como para tomarme el trabajo de ir al lactario del sanatorio (y practicar todas las normas de higiene que allí se requerían para evitar la contaminación).
Estuve varios días sacándome solo 1 o ninguna vez al día, y hasta llegué a aceptar la posibilidad de que nuestra lactancia no se recupere, al menos no del todo.
Aún así, y gracias a que yo contaba con muy buena información sobre lactancia, el día en que los médicos autorizaron la alimentación por boca, puse a mi bebita en la teta (ya curada por completo después de tantos días!) y ella se prendió con total naturalidad, como si nada hubiese pasado. Enseguida después de esa “segunda primera vez” nos pasaron a terapia intermedia donde yo quedaba internada con ella en la misma habitación, y ahí sí teníamos vía libre para estar teteando todo el día ¿qué otra cosa había para hacer?. El primer día (en la terapia intermedia) Sofi bajó de peso y los médicos se preocuparon, no tardaron nada en determinar que la mejor alternativa era que tome algunas mamaderas de una leche para bebés prematuros, intercaladas con las tomas de teta. Sostenían que la succión le hacía quemar las calorías que obtenía de la leche y que el problema no era la leche sino la succión, me ofrecí a sacarme leche y dársela en mamadera, pero no tuve mucho ‘éxito’.
Adentro mío, yo sabía que solo necesitábamos algo más de tiempo, que no existía NINGÚN alimento más perfecto que mi leche para que ella se recupere de su cirugía cardiovascular (que fue el tratamiento necesario para corregir la cardiopatía congénita con la que nació), así que evadí casi todas las veces las indicaciones médicas, argumentando que la bebé había rechazado la mamadera (cosa que al final era cierta, porque había estado tomado teta todo el día!). Una sola vez Sofi tomó una mamadera entera de la fórmula, y fue porque vino una enfermera a dársela y no me animé a decirle que no (no me lo reprocho, mi estado emocional no daba para demasiada contienda, apenas para alguna estrategia).
Lo importante es que la leche seguía ahí en la teta, a pesar de 15 días de mínimas tareas de ‘mantenimiento’, a pesar de los nervios, el estrés, la tensión, la tristeza, el puerperio, la cesárea, la separación de mi hijo mayor (con quién compartí casi nada de tiempo en tres semanas), el lidiar con las normas del sanatorio, y todas esos factores materiales y emocionales que, con justa razón, hacen que la leche ‘se vaya’.
La leche seguía ahí, y solo se necesitaba un bebé que succione para sacarla!
Sofi tomó teta exclusivamente hasta los 6 meses y después empezó a incorporar la alimentación complementaria.
Cuando ella tenía 8 meses, volví al trabajo (casi 12 horas separadas) y yo me sacaba leche para su toma de la tarde (que era la única que hacía en mi ausencia). Me acuerdo que nos costó muchísimo hacer que acepte la mamadera, y al final la aceptó, pero a los 3 meses me cansé de la logística del sacado de leche (me costaba mucho organizar mi trabajo) y reemplazamos esa única toma por comida (una fruta, o un yogur…) y así repentinamente como llegó, también se fue la mamadera, porque seguía sin parecerme necesario darle otra leche.
La teta fue para ella Alimento y Consuelo (como decía este artículo que me inspiró) y ahora, a sus 14 meses, es también Juego.
Amigas, médicos y otras personas de mi entorno me dicen ‘ehh, todavía toma teta?’, la respuesta es SI!, porque todavía es un bebé, porque la teta nos conecta de una manera única y hermosa. Toma teta cuando yo estoy con ella y a la vez, es capaz de adaptarse a que la cuide otra persona “sin teta”, come cualquier comida y tiene interés por probar todo, y con esto (digo yo) se rompe también el mito de que el bebé que toma mucha teta no come.
Así que así es como quiero seguir, acompáñandola de esta forma mientras crece, y ya llegará solo el día en que las dos o alguna decida que es momento de cambiar ‘el formato’ del vínculo, y dejemos atrás esta etapa que tanta satisfacción nos está dando.
Seguir leyendo
¿Podés ayudar? Sería genial!

¿Podés ayudar? Sería genial!

01 julio 2010
Ceci Arbona, líder del grupo de Liga de la Leche al que asisto (no con tanta frecuencia como me gustaría, el año viene complicado...), me manda el siguiente mensaje. Ojalá a través de la difusión de este mensaje podamos ayudar. El trabajo voluntario de LLL en todo el mundo es extraordinario y a la vez es una de las organizaciones que más "pertenencia" genera entre sus miembros. Si podemos ayudar, siempre es bienvenido.

Muchos valoran el trabajo voluntario que hacemos en Liga de La Leche, porque lo

sintieron o porque lo ven. Éste es un momento para apoyarnos, estamos ofreciendo una

colaboracion especial para concretar nuestro Taller Latinoamericano en Octubre. Vos podés

ayudarnos. Llamanos y solicitanos un bono contribución. ¡Gracias! Estamos seguras que

nos llamás o nos dejás un mensaje por aquí.

¡Contamos con vos! ¡Sí, con vos!
y con cualquier persona que te parezca que tenga ganas de ayudar... 

Para ponerse en contacto con Ceci, sus datos acá (en el borde de la página figuran los números de contacto de las líderes). O si no me dejan un comentario o me mandan un mail a la dirección de contacto que figura en la columna derecha de mi blog y yo le aviso a Ceci.
Agradezco, además, toda difusión que se pueda lograr :)

Por ejemplo, si apretan acá abajo el botoncito de Facebook o Twitter ya les aparece publicado en sus muros. Y si presionan los de correo se lo pueden mandar por mail a quien crean que esté dispuesto a ayudar ;-)
Seguir leyendo
Reunión de Liga de la Leche

Reunión de Liga de la Leche

26 mayo 2010
PLaca mayo


Gracias Ceci, por hacerme llegar la invitación. Difundimos también desde acá :)
Seguir leyendo
De blog en blog: Ishtar Olivera y un dibujo de lactancia

De blog en blog: Ishtar Olivera y un dibujo de lactancia

05 mayo 2010
Hoy descubrí, gracias a uno de mis contactos de Flickr, el blog de Ishtar Olivera. Me fascinó todo lo que vi, desde sus fotos y los tips que ella misma sugiere para mejorar nuestras fotografías hasta sus ilustraciones y trabajos manuales. Pero cuando estaba mirando su galería de ilustraciones, me enamoré de esta imagen y corrí a escribirle un mail para que me permitiera compartirla con ustedes. Me contestó muy amablemente: "Es una causa en la que creo de corazón e hice el dibujo pensando en que pudieran utilizarlo en blogs o incluso grupos de lactancia".
Espero que la disfruten y que les guste tanto como a mí :)

¡Gracias Ishtar!

4108876988_c42dd00e4c_b
Seguir leyendo
¿La leche del bebé?

¿La leche del bebé?

21 diciembre 2009
Ayer, gracias a Cecilia -de la Red Social Familia Natural- me acordé de la publicidad de Sancor Bebé en la que venía pensando desde ya hacía unos días y me gustaría comentar lo que pienso al respecto. Básicamente estoy en contra de toda publicidad que difunda el uso de leches de fórmula. Casi todas violan el Código de Sucedáneos para la Leche Materna dispuesto por la OMS y las disposiciones del Ministerio de Salud de nuestro país. Sin embargo siguen apareciendo: una detrás de otra. Como no se permiten publicidades con bebés chiquitos tomando mamadera, usan a bebés que ni siquiera gatean para promocionar leches "Etapa 3" (que corresponde a un año o más), como es el caso de la conocida marca Nutrilón.
Pero el colmo de este tipo de publicidades es la de Sancor Bebé. Me parece absolutamente descarada. Mi intención no es juzgar aquí a las madres que no lactan porque no han podido o porque no han querido (yo misma estoy entre las que no han podido, lo conté millones de veces en este blog). Para nada, cada familia y cada crianza son únicas, y por lo tanto, cada lactancia también. Pero creo que la mamá que no puede o que decide no dar el pecho sabe muy bien qué fórmula darle a su bebé porque se lo indica el pediatra (o al menos sería esperable que fuera así). Creo que las leches de fórmula deberían ser un recurso que se utilice como última opción y NO deberían jamás ser tratadas como un objeto de consumo que nos quieran vender, con cancioncita pegadiza incluída y todo. Por otra parte, esa canción que tanto se nos pega, afirma -de forma peligrosa- que la leche de fórmula hace a los chicos más inteligentes y con dientes más sanos, además de afirmar otras cosas en forma pretendidamente "inocente". Por cierto, el "1, 2, 3" que pertenece a la versión original de la canción tal vez pueda parecer "azaroso", pero acostumbrada a leer entre líneas como estoy -o a ser muy retorcida, jaja- identifico el "1,2,3" con las 3 etapas de la leche Sancor Bebé: Sancor 1(de RN a 6 meses), Sancor 2 (de 6 meses al año) y Sancor 3 (de 1 a 3 años), y me parece aún más descarado. Y un cierre de oro: "Sancor Bebé 3. Mucho más que leche" (?????????) No resiste análisis, diría un amigo mío.
La versión original ya la conocía hace mucho, se llama La sopa del bebé y pertenece al  CD Piojos y Piojitos II. Lo que no había visto nunca es el video tan lindo que nos linkeó Ceci, se los dejo acá así lo disfrutan y de paso no se nos "pega" la de Sancor Bebé "3".



Ya que hablamos de lactancia, aprovecho para pasarles un mensaje que posteó hoy una de las chicas del foro (LauraN): "Estamos buscando dadoras de leche materna, para Valentino que perdió a su mamá. Por favor, contactarse al siguiente mail: paravalen@gmail.com ". Muchas gracias por difundir o colaborar :)
Seguir leyendo
Hoy cenamos...

Hoy cenamos...

17 noviembre 2009
Hace mucho que no pongo recetas en el blog, pero hoy casualmente me acordé de algo que leí en el libro de Laura Gutman La revolución de las madres, y decidí compartir con ustedes esta receta. Gutman sostiene que la introducción de alimentos sólidos debería hacerse cuando el niño se muestra interesado en ellos, en lo que come la familia o en lo que ve pasar por delante. Esto seguramente no ocurrirá hasta que el bebé pueda mantenerse sentado y firme,  cerca de los seis meses, coincidiendo así con las recomendaciones de la OMS acerca de la lactancia materna. Gutman sostiene que el bebé debería empezar a comer cuando puede manejarse con autonomía frente al alimento:

"¿Qué significa comer con autonomía? Significa que el niño pequeño es capaz de encontrar, tomar y llevar a la boca, por sus propios medios el trozo de alimento. Si pensamos en "un trozo" de alimento, es obvio que el puré es el alimento anti niño por naturaleza, porque se deshace en el intento de llevarlo a la boca.
Por lo tanto, tendremos que pensar en ofrecer comida en forma de "trozos blandos", cuando el niño es muy pequeño y no tiene aún dientes para triturarla. La comida sencilla en forma de croquetas, bollos, formitas, son ideales. Se pueden comer fríos o calientes y pueden estar preparados con anterioridad para ser utilizados en cualquier momento del día. La "forma" en que el alimento es presentado al niño tiene mucha importancia, de hecho ése es uno de los motivos por los cuales la "comida chatarra" tiene tanto éxito entre los niños pequeños: porque pueden comerla con autonomía y como parte del juego. Con un poco de imaginación podremos ofrecer al niño alimentos de mejor calidad, conservando la facilidad y la autonomía para comer. Básicamente se trata de poder tomar el trozo de alimento con la mano."

Laura Gutman: La revolución de las madres. El desafío de nutrir a nuestros hijos, Del Nuevo Extremo, Buenos Aires, 2009. Pág. 201

Aclaro que yo también empecé con puré y a los cinco meses de Guille (ay!), así que -si les molesta lo que piensa- a quejarse a lo de Laura Gutman ;-) Incluso me costó un montón introducir la comida en "pedacitos" porque soy hiper paranoica con que se ahogue. Pero esto tiene una razón: cuando Guille empezó a comer murió un bebito de seis meses en una ciudad vecina, atragantado con un caramelo duro. Quedé terriblemente impresionada y aunque sé que hay diferencias entre un "pedacito" de carne y un caramelo duro, igual me asustaba cada vez que Guille tosía. También quiero aclarar que esto de darle de comer al bebé en trozos que pueda sujetar con las manos no lo inventó Laura Gutman, sino que es una tendencia muy fuerte en Estados Unidos (vean esta página de Baby Finger Food). Igualmente, aunque haya empezado con puré, realmente estoy convencida de que es una buena idea intentar con trocitos de comida y así lo haré cuando introduzca los sólidos en un futuro hij@. Por eso todos los días pienso y pruebo recetas en donde el principal atributo sea que puedan agarrarse con las manos, sobre todo porque Guille jamás se sienta a comer y es imposible perseguirla por la casa con el tenedor.
La idea general de la receta la saqué de un programa de Utilísima que ví hace un millón de años. No es nada muy nuevo, tampoco se vayan a creer que innové tanto. Es una idea básica a partir de la cual se pueden aplicar muchísimas variantes.

Necesitamos (para un montón)
2 tazas de arroz cocido bastante pasado
1 taza de espinaca cocida (o cualquier otro vegetal, o una mezcla de varios vegetales, eso sí cuidar que no tengan demasiada cantidad de agua)
pan rallado o avena molida fino

Lo que hacemos
Ponemos el arroz en la procesadora junto con los vegetales, procesamos bien todo (también se puede hacer con pollo crudo, con una pechuga por ejemplo, en lugar de vegetales). En una bandejita de telgopor o en una bolsita de nylon pincelamos con un poquito de aceite para que no se pegue y estiramos la mezcla que hicimos con el arroz procesado. Llevamos al freezer un ratito, retiramos y cortamos las formitas. Personalmente, creo que la comida no debe tener aspecto de algo que no sea comida, por eso yo corto o círculos o barritas (pero éste es un raye mío y perfectamente podrían usar un corta pastas en forma de barco, corazón o flor, o lo que tengan). Los rebozamos con el pan rallado o la avena (no hace falta pasar por huevo porque es bastante pegajoso el arroz procesado), y horneamos hasta que estén doraditos de ambos lados.
La receta es inagotable: se puede agregar casi cualquier ingrediente al arroz. Podemos reemplazar el arroz por cebada cocida o por fideos. También podemos acompañar con alguna salsita de queso crema o con tomate procesado. O hacerlas a la "napolitana" con salsa de tomate y queso fresco.
A mi me encanta esta receta, me parece súper versátil, fácil de hacer y hasta se puede hacer en cantidad y freezar. También les propongo que lo prueben como alternativa para los cumpleaños, en vez de la típica comida "chatarra", realmente son riquísimas.

Les dejo fotos del proceso

Procesar
Image Hosted by ImageShack.us

Estirar
Image Hosted by ImageShack.us

Rebozar
Image Hosted by ImageShack.us

Servir
Image Hosted by ImageShack.us


Las fotos están un cahitín oscuras porque las hice a las apuradas. Guille huele comida y empieza a pedir a los gritos ;-)
Seguir leyendo
La tristeza también se va

La tristeza también se va

01 noviembre 2009
"...si todo empieza y todo tiene un final,
hay que pensar que la tristeza también

se va..."

Jorge Drexler

Veo con sorpresa cómo se va cerrando un ciclo. Empecé a presentirlo hace un tiempo, cuando ví que necesitaba espacio propio y entre dientes masticaba proyectos. Pero sobre todo cuando el dolor por las cosas que no fueron se empezó a disipar.
Asumí responsabilidades, me miré de frente y volví a construirme como mamá. Muchas cosas pasaron y me encontré en el camino con gente maravillosa. Esas personas cambiaron mi visión sobre muchas cosas, pero mi vida la cambié yo cuando decidí dar marcha atrás, tirar las cosas inútiles y arrancar de cero.
Las culpas se disiparon y la tristeza dio paso a la sensación de haberme fortalecido como persona. Y esto es lo que ví entre esas sombras:

¿Por qué no tuve un parto vaginal? ¿Fue mi cesárea necesaria?
La primera respuesta es muy simple: muchas cosas de mi vida personal bloquearon la salida de Guille, que simplemente dijo "Hasta acá llego yo con esto mamá" y se quedó sentada en la panza, conciente de que o yo buscaba la solución a mis problemas o el parto no iba a ser. Y no fue.
Con respecto a la segunda pregunta, después de darle muchas vueltas y de dudar y desconfiar de todos, hoy respondo que sí: que fue una cesárea necesaria. Y no por razones estrictamente médicas (o al menos no por las que me dio el obstetra), sino porque yo no estaba preparada ni psicológica ni físicamente para un parto de nalgas. No tenía ni idea de la fisiología del parto y hubiera sido una locura entregarme a alguien que ni siquiera quería arriesgarse a asistirme en esa condición. La forma en la que se hizo es otra cosa, sigo pensando que hubiera sido mejor esperar a que se desencadenara el trabajo de parto o al menos hubiera estado bueno que se me informara acerca de las opciones que teníamos.
Yo no me quise hacer cargo de nada de eso, tal vez no era el momento, tal vez me estaba reservado éste camino. Más allá de los factores médicos, mi sabiduría femenina me dice que eso era lo que necesitaba. Cambiaría algunos detalles, pero la historia sería la misma. ¿La enseñanza? Ahora sí estoy preparada.

¿Por qué no pude con la lactancia exclusiva?
Acá también arranqué echándole la culpa a medio mundo: que el médico no colaboró, que me recetó nutrilón a los 4 días (aunque no se la haya dado fue una tentación terrible y finalmente cedí), que estuve muy sola, que los primeros tiempos fueron muy duros, que no tuve información de calidad, que la información que tuve no la utilicé bien. Tal vez muchas de estas razones sean verdaderas, aún así hay dos cosas que asumí hace algún tiempo atrás: me costó construir el vínculo con mi hija y fui vaga. Para llevar adelante una lactancia exclusiva hay que tener mucho aguante físico y emocional durante los primeros días. Y yo no lo tuve, fui débil y me dejé arrastrar hasta la lactancia mixta. Tal vez a muchos les suene terrible que lo reconozca, a mí no. Lo que más me dolió fue descubrir lo mucho que me costaba relacionarme con mi hija. Y ojo, no se vayan a creer que la dejaba tirada por ahí, no. Concientemente me ocupaba de ella: le cambiaba los pañales, la miraba dormir durante horas, pero no podía hacerme cargo de su nutrición emocional. Y lloré, y sentí culpa, entré en un túnel en donde no se veía nada. Y después de un año reconstruyendo lo que se había quebrado, simplemente la tristeza se esfumó. Y la culpa también. Ya no me siento mal por esto. Muchas de las cosas que necesitaba escuchar, para convertir todo lo que pasó con respecto a la lactancia en algo positivo, las encontré en la Red Social Familia Natural y en el Grupo de apoyo a la Lactancia Materna de la Liga de la Leche Rosario. ¿Cómo es eso? Simple: ver que las mamás que amamantan son iguales a mí me ayudó un montón. Ver que realmente no se creían mejores que yo, también. Es raro esto que digo pero antes tenía la fantasía de que por no amamantar iba a ser rechazada entre los padres vinculados a la crianza con apego. Y no, todo lo contrario, me recibieron con los brazos abiertos, escucharon mi historia y me hicieron sentir que valía, al menos para que otros no pasen por lo mismo o para que yo misma no pase por lo mismo. Me mostraron el camino para que la próxima vez pueda decidir con libertad, teniendo buena información y apoyo del que se agradece.

En un momento llegué a un lugar en donde pensé que había hecho todo mal, esa era la sensación que tenía. Pero de a poco eso fue cambiando: sentía que había hecho algunas cosas bien y otras mal y que las que estaban mal podían ser revertidas, sanadas, hechas de nuevo con sinceridad y desde un buen lugar.
Me di cuenta de que los únicos que podemos decidir por la crianza de Guille somos David y yo y que vale la pena escuchar nuestros deseos más profundos. Hoy siento una enorme confianza en mi labor como mamá. Y creo que las mamás hoy por hoy nos juzgamos demasiado. Tal vez valga la pena valorar lo bueno que hacemos.
Un día me descubrí pensando que no era tan terrible todo lo que habíamos pasado, que era hora de dejar de llorar y aprovechar lo que sí habíamos hecho bien. Cuando fui conciente de por qué había fracasado nuestra lactancia, no lloré por las defensas que mi hija no iba a incorporar, lloré porque me di cuenta de que había afectado a la calidad del vínculo. La maternidad -como ya dije cientos de veces- nos da muchas oportunidades de reparar. Reconstruí el vínculo desde otro lugar y siento que es hora de seguir adelante. Sé que todo este camino no fue en vano, que fue necesario para que ese lugar de la crianza de Guille no quede como la parte rayada del disco en la que siempre se traba la vida -como nos dice la metáfora de Laura Gutman-, que fue necesario para volver a encontrar las ganas y las energías necesarias para concebir otro hijo.

Con todo lo aprendido en las sombras, vuelvo a mi luz. Porque donde habitan los monstruos también encontré belleza.
Seguir leyendo

Adiós a la "teta", por Frato

10 agosto 2009
Ayer terminó la Semana Internacional de la Lactancia Materna y me parece interesante, en ocasión de este acontecimiento -que, por cierto, tuvo menos difusión de lo esperado- compartir con ustedes esta reflexión que hace Tonucci acerca del destete como la primera separación importante en la vida del ser humano. La viñeta puede leerse además, como una crítica al destete temprano. Para pensar...




En Tonucci, Francesco: La soledad del niño, Losada, Buenos Aires, 2006.
Seguir leyendo
Plan B

Plan B

05 agosto 2009
¿Qué consejos me hubieran servido a mi para que mi lactancia fuera como yo la deseaba? Esta pregunta me la he hecho muchas veces y las conclusiones fueron varias, pero creo que hay algo que hubiera sido parte de la solución que necesitaba en ese momento: tener un Plan B. Es que en mi caso llegué a la lactancia muy segura con la frase "alcanza con que confíes en tu capacidad de amamantar, con que confíes en vos misma". Claro, es que yo en el momento en que tuve a Guillermina en brazos, no sabía ni quién era "yo misma" y ahí empezaron las primeras dificultades. Para colmo siempre fui autosuficiente y me pareció que no iba a necesitar ayuda. Y cuando la necesité, demoré bastante en pedirla. Y cuando me la ofrecieron, dejé pasar la oportunidad, pensando que iba a poder solucionarlo sola.
Claro que la brevedad de mi lactancia tuvo otros factores: no vi a mi hija por dos horas, en neonatología le dieron una mamadera, estuve desconectada de mi hija por varios días, el pediatra no colaboró en nada, etc. Pero estoy segura de que si hubiese sabido que iba a necesitar ayuda y que por mucho instinto que uno tenga suele haber dificultades en el inicio de la lactancia, las cosas hubiesen sido mejores.
Por eso, esta es mi experiencia y mi consejo para todas las chicas embarazadas y las que tienen a sus bebitos recién nacidos: confíen en su instinto, sepan que todas tenemos leche y que es el mejor alimento para nuestros hijos, pero tengan un Plan B preparado. Construyan redes desde el embarazo, concurran a grupos de apoyo a la lactancia, consigan el teléfono de alguna asesora - de alguien que pueda ir a su casa a ver si el bebé está bien prendido- y asegúrense de que el pediatra elegido sea pro teta.
¡Y feliz lactancia!

Si tenés dificultades con la lactancia materna, no dudes en buscar información y apoyo en los siguientes sitios:
Módulo sobre lactancia. UNICEF
Dra. Alejandra Mercado: "Dar de mamar"
Proyecto Lacta
Liga de la Leche Internacional
Liga de la Leche Argentina
Liga de la Leche Rosario
El blog de la teta
Tetocalactancia
Galama Argentina
Fundación Lactmat
Seguir leyendo

"Amamantar salva vidas": iniciativa de UNICEF por la Lactancia Materna

03 agosto 2009


La primera semana de agosto es la Semana Mundial de la Lactancia Materna cuyo propósito es generar conciencia sobre la importancia de que las mamás amamanten a sus hijos. La leche materna es el alimento ideal para la nutrición de los bebés y además previene enfermedades, contribuye a un mejor desarrollo cognitivo y estimula el vínculo de la madre y el niño.
Queremos invitar a todas las mamás y a sus bebés a sumarse a un desafío muy sencillo, pero muy importante: que el próximo 9 de agosto, día del niño, se comprometan al igual que otras miles de mamás a dar el pecho a sus bebés.Además invitamos a todas las mamás y a los papás, aunque no tengan hijos en edad de lactancia, a compartir sus testimonios relacionados al amamantamiento. Y convocamos a los miembros de los equipos de salud a subir sus testimonios e historias relacionadas con lactancia en el sitio.
Ingresá en www.amamantarsalvavidas.org.ar para ser parte de esta campaña.
Seguir leyendo
Semana Internacional de la Lactancia Materna 2009

Semana Internacional de la Lactancia Materna 2009

01 agosto 2009
Hoy empieza la Semana Internacional de la Lactancia Materna y quiero contarles una historia de amor y solidaridad y teta. Es, probablemente, la historia de solidaridad más hermosa que escuché en mucho tiempo. Hace un tiempo, una mamá de la Red Social Familia Natural, llegó al foro comentando una noticia triste. Un bebito había perdido a su mamá y estaban intentando conseguir donaciones de leche materna para ese bebé. Con mucho esfuerzo y difusión lograron conseguir varias mamás que donaran su leche para el bebé e incluso algunas se ofrecieron a ir personalmente a amamantarlo. Para todas ellas, para Laura N., y para todas las que día a día optan por otorgar el mejor alimento que un bebé puede tener: leche materna; va dedicada esta canción que habla justamente de la lactancia materna en situaciones de emergencia. Ése es el lema de este año.
Si alguna lectora se quiere sumar a las donaciones de leche materna, puede contactarse con Laura al mail lauranafissi@gmail.com





"Llora niño en la doble
luna del pecho
él triste de cebolla
tú satisfecho
no te derrumbes
no sepas lo que pasa
ni lo que ocurre"

Miguel Hernández , en "Nanas de la cebolla"

Seguir leyendo

Lactancia materna y Gripe A (H1N1)

03 julio 2009
Comunicado de la Liga de la Leche


*La lactancia materna protege a los bebés contra esta forma de gripe debido a que las madres que amamantan pasan los anticuerpos protectores a sus bebés.

*Los anticuerpos son un tipo de proteína que produce el sistema inmunitario, y ayudan a combatir las infecciones. Esto es muy importante para los bebés pequeños cuyo sistema inmunitario está todavía en desarrollo.

*La lactancia materna también ayuda al bebé a crear su propia capacidad para combatir infecciones.

*Ninguna otra leche, y ningún otro alimento, contienen anticuerpos.

*La Gripe A puede ser muy grave para los bebés pequeños.

*Los bebés alimentados con fórmula se enferman más a menudo y más gravemente que los bebés amamantados.

*Si la madre se enferma de Gripe A, no debería dejar de amamantar a su bebé.

*Si el estado de la madre le impide alimentar a su bebé en forma directa, se puede extraer la leche y hacer que alguien se la de a su bebé.

*Las madres que amamantan pueden y deben seguir haciéndolo mientras reciban medicación contra la gripe A.

*Si el bebé está enfermo, lo mejor es seguir amamantándolo, ofreciéndole el pecho más seguido durante la enfermedad.

*Los bebés enfermos necesitan más líquidos que cuando están sanos. La leche materna es mejor que cualquier otro líquido, aún mejor que el agua, porque también ayuda a proteger y reforzar su sistema inmunitario.

*Si el bebé está tan enfermo que no puede tomar el pecho, se le puede dar la leche materna con una taza, una jeringa o un gotero.

*Los bebés menores de 6 meses deben ser alimentados con leche materna en forma exclusiva, continuando hasta los dos años o más, mientras se agregan otros alimentos.

Otros cuidados:
-Lavarse las manos a menudo con jabón y no toser ni estornudar en la cara del bebé mientras se lo está amamantando o en cualquier otro momento.
-Si la persona que lo cuida está enferma, tosiendo o estornudando, se sugiere usar un barbijo.


Liga de La Leche Argentina


Información y apoyo en lactancia materna
0810-321-8382 (TETA)



Seguir leyendo

Carta a las madres que dan biberón

29 enero 2009

















Desde http://www.bebesymas.com/


Yo fui una madre que dio biberón y no deseaba hacerlo. Durante unos meses, mi bebé prematuro no se enganchaba al pecho. Y se que si conseguí relactar fue porque un cúmulo de circunstancias y apoyos me ayudaron. Pero que podría perfectamente haber tenido que seguir con el biberón y haber dado todo mi amor a mi hijo con él.

Cuando estaba embarazada pensaba “le daré el pecho si puedo”. Ese “si puedo” era un condicional aceptado completamente. Realmente creía que no todas las mujeres tienen leche. Tampoco sabía mucho más. Luego la vida me sorprendió y los problemas de mi lactancia fueron cosas que no preveía siquiera que existieran.

Conseguí relactar, pero como os digo, lo considero un regalo del destino que quiso que lo lograra. Pero sigo sintiendo que se lo que es dar biberón. Pero también se que lo hubiese superado y que mis brazos y mis besos habrían compensado a mi hijo por la lactancia perdida. Quizá, para protegerme habría olvidado lo que me dolió y me diría que no era tan importante en realidad.

Entiendo que las madres que han dado biberón en contra de su deseo se pueden sentir juzgadas con la defensa de la lactancia. Tenemos que autoprotegernos de algo que nos hace daño y sobre todo, por el bien de nuestros pequeños, seguir adelante con amor y disfrute de la maternidad.

También dedico gran parte de mi vida a promocionar la lactancia materna. Conozco a muchas mujeres que deseaban amamantar, que estaban totalmente convencidas de los beneficios de la lactancia materna y que incluso contaban con apoyo e información. He visto como algunas de ellas no lo han conseguido. Me siento enormemente unida a ellas. Son madres maravillosas, luchadoras hasta el límite de su capacidad, amorosas y entregadas.

Conozco también a muchas madres que no han podido dar el pecho, normalmente, aunque cueste llegar a admitirlo, porque recibieron una mala información. Podían. Pero algo falló. Destetaron por tratamientos médicos que podrían ser compatibles con la lactancia, por falsas hipolactias debidas a consejos erróneos, por creerse falsos mitos como que coger en brazos, amamantar cada vez que el niño lo desee o dormir con él son dañinas, por la falta de ayuda de sus familias, porque estaban desbordadas y agotadas y nadie supo ni pudo apoyarlas.

Cada vez que un bebé se queda con hambre y sin siquiera observar una toma por un supuesto experto se receta una ayudita en vez de indicar tomas a demanda real y sin reloj, cada vez que se manda dar agua o infusiones, cada vez que imponen pausas nocturnas, cada vez que se da leche artificial por supuestos fallos de composición o cantidad de la leche materna, cada vez, alguien se pone la base para el final de una lactancia que seguramente podría haber continuado.

Cuesta llegar a admitir que nos han robado algo y que dejamos que lo hicieran. Pero es que la lactancia nos la roban. Nos han machacado con mensajes falsos sobre que la lactancia artificial es buena. ¿Os habéis planteado si a ese producto se le han hecho los mismos controles que a un nuevo medicamento? Pues no, no se los hacen. No se lo han hecho nunca. Y nos lo han metido durante décadas como si fuera la panacea que resuelve los problemas de la lactancia, sin mencionar los que trae.

¿Que madre quiere darle algo malo a sus hijos? Pero ya habéis visto lo que ha pasado en China, ¿de verdad estamos a salvo? Yo no lo creo. Y creo que la lactancia artificial tiene efectos negativos nocivos sobre la salud pública que debemos conocer aunque nos hayamos visto obligadas a recurrir a ella y nuestros niños estén sanos. .

Las compañías productoras ganan miles de millones al año vendiendo esta leche que publicitan sin piedad e incluso saltándose impunemente los códigos deontológicos que rigen su venta. Miles de millones. Y así ha sido durante muchos años.

Pero claro que un niño puede crecer sano y feliz con biberón. Aquí estoy yo, que no me dieron ni una toma. Mi madre siempre pensó que era por culpa de la forma de su pecho. Pero no, no es así, la persona que la atendía no sabía lo que decía. Y no pudo amamantar con una gran pena. Me dio lo mejor que pudo y que supo. Pero no lo mejor, porque se lo robaron por ignorancia o por el interés de unas grandes compañías que se lucran del fracaso de las lactancias de tantas y tantas madres que con ayuda e información si habrían podido dar de mamar.

Casi todas vosotras si podíais dar el pecho. No pudisteis. Razones: personal sanitario sin formación, una sociedad que realmente no cree en la importancia de la lactancia, miles y miles de consejos y mitos falsos, falta de apoyo real de las familias y el no tener una red de mujeres. Era mejor, mucho mejor, haber dado el pecho y es válido estar triste y enfadadas por no haberlo logrado. Por eso hay que ayudar a que nadie más pase por eso. Si una mujer desea dar el pecho tiene derecho a ser sostenida, ayudada e informada, cosa que no tuvisteis vosotras.

Hay algo que sucede y que a las mujeres que están comprometidas duele mucho. Cuando se habla de los beneficios de la lactancia materna y de lo perjuicios del biberón saltan ampollas y alguien siempre dice “¿es que pensáis que somos peores madres por dar biberón?“. ¿Que hacemos mal al transmitir el mensaje? Porque precisamente uno de los motivos por los que las madres se comprometen con fomentar la lactancia es por tantas lactancias deseadas que no pudieron ser.

También hay madres que deciden no dar el pecho. Para ellas es preciso que reciban toda la información veraz sobre lactancia, para que su decisión, que es de ellas, no se vea empañada por falsedades. Ellas y sus bebés también merecen nuestro respeto y trabajo, para que lo que decidan sea verdaderamente lo que ellas han decidido con todo lo que necesitan saber. Muchos motivos harán que una madre descarte la lactancia materna, y por eso es preciso ofrecerles también un enorme respeto. Yo no me considero nadie para juzgarlas, aunque defienda que la lactancia materna es lo mejor para los bebés y crea que estamos siendo torpedeados por la industria que defiende sus intereses. Ellas son responsables y sus motivos nadie más que ellas los sienten y conocen, aunque seguramente sus motivos nacen de esos falsos mitos y de la falta de apoyo a la maternidad consciente que sufrimos todas.

A veces creo que es necesario repetir muy alto, cuando se defiende la lactancia materna, algo que es más que obvio. Las madres que dan biberón son tan buenas madres y aman a sus hijos como las que dan el pecho. Precisamente por ellas y sus bebés y por otros como ellos se defiende la lactancia materna, para que nadie se vea privado de ella sin necesidad. Os respeto, sea el modo que sea en el que dais alimento. No os juzgo.

El amor lo merece. El amor de una madre cuenta, más que el modo en que alimentemos a los bebés, aunque para ellos no hay nada mejor que el pecho. A veces siento que, por mucho que defienda la lactancia materna, es preciso decirlo alto y claro. Nada alimenta como el amor.

El artículo fue tomado de ACÁ
Gracias Mariana, de Familia Natural!!!


Como muchos saben no pude con la lactancia exclusiva y logré apenas un esbozo de lactancia mixta hasta los 5 meses y medio. Pueden leer mi experiencia de lactancia aquí



Seguir leyendo
Crónica de una lactancia frustrada

Crónica de una lactancia frustrada

22 diciembre 2008
Quiero contar mi experiencia de lactancia: fue un fracaso que duele aún hoy y seguirá doliendo por mucho tiempo más, pero tal vez a alguien pueda servirle para hacerlo distinto y tener éxito o para sentirse identificado.
Durante el embarazo leí muchísimo sobre lactancia, estuve en reposo dos meses y me dediqué a informarme y prepararme. Mis pezones son normales y supuse que no tendría mayores dificultades. Estaba tan segura de lactar durante dos años o más, tan confiada de que iba a poder que no pude ver lo que me esperaba. Cuando mi suegra me decía cosas como "mi leche no sirvió" yo me callaba y por dentro me moría de risa pensando: qué ignorantes que eran antes, por suerte ahora las mujeres estamos informadas acerca de los beneficios de la leche materna, por suerte sabemos que todas las leches sirven, por suerte tenemos conocimiento de que el tamaño de los pechos o la contextura física no tiene nada que ver con lactar. Obviamente no le contestaba porque yo estaba absolutamente segura de algo: quería darle la teta a mi bebé hasta, por lo menos, los dos años. Y como dicen que si una tiene confianza en sí misma seguro lo logra, solamente esperaba el momento de ponerme el bebé al pecho.
Así llegó el 3 de marzo, mi bebé nació en una cesárea programada a las 37 semanas por oligoamnios y posición podálica. Tuvo distres respiratorio y fue a neo por dos horas. Como Guillermina lloraba (claro: estaba sola, NECESITABA a su mamá más que al oxígeno) le dieron una mamadera con fórmula...todavía no sé por qué, en todos lados había leído que un bebé nace con una reserva alimentaria de 8 horas...y que lo único que necesita es estar cerca de su mamá: olerla, reconocerla y succionar! Llegó mi marido con mi hijita y las cosas se sucedieron así: vino la enfermera y me dijo "ahora disfrutá, después vamos a intentar prenderla a la teta" pero ¿cómo?¿prenderla a la teta no era parte del disfrute? En ese momento yo estaba tan eufórica que me limité a decirle que sí...que hiciera sus cosas total mi hija ahí estaba...esperando...
Después vino el obstetra: "No más de 15 minutos de cada lado, cada 3 horas"...yo digo ¿algún médico sabe algo de lactancia? (y sé que las que estan leyendo tiene la misma duda que yo)
Finalmente vino la enfermera y la prendimos a la teta, momento perfecto...desde el principio tuvo una excelente colocación: toda la areóla en su boquita y labios hacia afuera. Un único problema: se cansaba tanto de succionar que se dormía, la enfermera me enseñó a despertarla pellizcándola en la axila...pero igual se dormía. No mamaba más de 5 minutos cada vez. No lloraba, entonces yo la despertaba cada 3 horas...era lo que me habían dicho, no? Me la llevé a casa sin que llorara una sola vez por hambre. Yo la despertaba o, si estaba despierta la ponía a la teta...sentí que nos iba fenomenal y pensé: no tuve parto natural pero sí tengo lactancia: genial.
Llegamos a casa y seguimos con la misma rutina hasta el viernes 7 de marzo en que visitamos al pediatra. Cuando la pesa: primer golpe...había descendido mucho más del 10% habitual que pierde un bebé en sus primeros días. Ahí nomás en la balanza me dice: hay que agregar complemento. Y me indica: primero teta y después el complemento. No le doy nada el complemento: mi hija tenía 4 días y decidí esperar y esperarme. A la semana vuelvo a la consulta, la pesa y había aumentado 80 gr. no saben la frustración que sentí en ese momento...es verdad que los pediatras pretenden que los chicos aumenten más de los que se puede aumentar con la lactancia materna, pero convengamos que 80 gr. no es un aumento. Tengo que confesar que le mentí, le dije que la beba no había aceptado el complemento. Entonces me larga "Ya que no lo acepta después de la teta se lo vas a dar antes". Volví a mi casa y empecé a darle el complemento pero después de la teta. A los 3 días decidí que no le iba a seguir dando el complemento. Cuando volvemos a la consulta había aumentado 100 gr., cada vez peor...habían pasado tres semanas y no había recuperado el peso de nacimiento...es horrible que te pase esto que estoy contando. Y yo hacía todo lo que te dicen que hay que hacer para tener más leche: tomaba 4 litros de agua, comía super bien, intentaba descansar, la ponía al pecho todo el tiempo: llegué a estar tardes enteras con la beba en la teta y ella succionaba y succionaba. Y el resultado fue siempre el mismo: no aumentaba. Es terriblemente frustrante...todos te dicen: dale el complemento pero a la vez te hablan de la importancia de la teta. Así estaba yo: en pleno puerperio, sin dormir, con la beba en la teta todo el día y ella no subía de peso. Fue francamente desesperante.
También busqué ayuda en Fundalam. No me dieron mucha bola o eso me pareció a mi, que estaba bastante alterada emocionalmente por mi puerperio. El obstetra en lugar de apoyarme y enseñarme me amenazó: "Si le das la mamadera deja la teta y en una semana la tenés enferma"...yo digo ¿amenazar a una primeriza con la enfermedad de su beba de una semana es una forma de promover la lactancia? Tengo que confesar que también rechacé ayuda de gente que realmente podría haber salvado mi lactancia...aún hoy me pregunto por qué lo hice.
Cuando volví al pediatra a la semana, la pesó y bueno...se imaginan lo que pasó: no había aumentado. Ya tenía casi un mes de nacida y pesaba poco más de 3 kg. Ahí el pediatra me dijo "un bebé tiene que crecer, si no crece no se desarrolla el sistema neurológico". La verdad es que ahora cuento esto y me siento super infantil, no sé por qué le mentí al pediatra. Yo nunca le dije de frente "quiero amamantar, ayudame"...soy bastante tímida y más cuando otro tiene el poder. Y en ese momento fui demasiado dócil...no supe expresar, poner en palabras lo que realmente quería, seguramente él me hubiera entendido porque es un muy buen médico.
Y me rendí...ya no había mucho por hacer. Introduje la mamadera, seguí con la lactancia mixta pero ya había perdido la confianza en mi misma y de eso no había retorno. A los 5meses y medio Guille no quiso más la teta...leche me seguía saliendo, incluso hasta un mes y medio después. Cometí muchos errores, no me crucé en el camino con la gente adecuada y hasta tengo que reconocer que a lo mejor tuve vagancia...Y ahí, casi sobre los cinco meses de mi hija me cayó en las manos el libro de Gutman que muchas habrán leído ("La maternidad y el encuentro..."). Me reconocí tanto en cada uno de los capítulos, lo leí en los viajes en colectivo hasta la ciudad en la que trabajo: lo leí llorando de principio a fin, y ahí empecé el ejercicio de autorreconocimiento, ahí empecé a asumirme como mamá y generé mi nueva identidad. Tal vez fue el inconsciente el que no me dejó lactar o tal vez no...no sé, nunca lo sabré del todo. Sé que las circunstancias no me ayudaron y que siento una pena enorme por eso. Hice muchas cosas que no alcanzaron, tal vez hubiera sido necesario que hiciera más...sigo estando a favor de la lactancia materna pero ahora sé que es difícil y admiro a la que lo logra. También sé que logré formar un vínculo muy fuerte con mi hija y que eso va mucho más allá de la lactancia. Pero me quedó la sensación amarga de no haber podido lograrlo.
Seguir leyendo
Next page
Suscribirse a: Entradas (Atom)

Luisina Serenelli

Docente // Fotógrafa // Blogger //Feminista // Doula// Escritora // Lectora incansable // Mamá de Guille y Emi // Enamorada de David // En permanente deconstrucción y construcción

Bienvenidos

Hola! Soy Luisina Serenelli. Sanlorencina viviendo hace 19 años en Rosario, Argentina.
Fotógrafa de familia, doula y profesora ❤

Nota sobre las fotos del blog

A menos que se indique lo contrario, todas las fotos del blog son de mi autoría. Está prohibido utilizarlas para cualquier fin sin mi autorización. Por favor, si te gusta alguna de mis fotos y querés utilizarla, contactame para recibir mi permiso.

Archivos

  • marzo (1)
  • febrero (1)
  • diciembre (1)
  • noviembre (1)
  • octubre (1)
  • septiembre (1)
  • agosto (1)
  • julio (1)
  • junio (1)
  • mayo (3)
  • abril (2)
  • enero (1)
  • diciembre (4)
  • noviembre (5)
  • octubre (4)
  • septiembre (4)
  • agosto (4)
  • julio (5)
  • junio (4)
  • mayo (5)
  • abril (4)
  • marzo (5)
  • febrero (5)
  • enero (3)
  • julio (1)
  • abril (4)
  • enero (1)
  • febrero (4)
  • enero (2)
  • diciembre (2)
  • noviembre (11)
  • octubre (11)
  • septiembre (1)
  • julio (2)
  • febrero (2)
  • febrero (4)
  • enero (4)
  • diciembre (2)
  • mayo (1)
  • febrero (4)
  • marzo (5)
  • enero (1)
  • diciembre (3)
  • noviembre (3)
  • octubre (2)
  • septiembre (8)
  • agosto (7)
  • julio (2)
  • junio (2)
  • mayo (4)
  • abril (3)
  • marzo (10)
  • febrero (6)
  • enero (20)
  • diciembre (4)
  • octubre (3)
  • septiembre (1)
  • agosto (3)
  • julio (1)
  • abril (2)
  • marzo (6)
  • febrero (3)
  • enero (6)
  • diciembre (4)
  • noviembre (5)
  • octubre (7)
  • septiembre (7)
  • agosto (4)
  • julio (17)
  • junio (13)
  • mayo (16)
  • abril (10)
  • marzo (8)
  • febrero (2)
  • enero (17)
  • octubre (1)
  • septiembre (5)
  • agosto (13)
  • julio (2)
  • junio (2)
  • mayo (4)
  • abril (5)
  • marzo (2)
  • febrero (2)
  • enero (6)
  • diciembre (15)
  • noviembre (5)
  • octubre (21)
  • septiembre (19)
  • agosto (17)
  • julio (17)
  • junio (14)
  • mayo (15)
  • abril (15)
  • marzo (14)
  • febrero (12)
  • enero (16)
  • diciembre (18)
  • noviembre (24)
  • octubre (19)
  • septiembre (17)
  • agosto (21)
  • julio (16)
  • junio (9)
  • mayo (17)
  • abril (12)
  • marzo (20)
  • febrero (18)
  • enero (13)
  • diciembre (14)
  • noviembre (2)

Aparezco en

Aparezco en
De amor y de casualidad Blog. Con la tecnología de Blogger.

"...y tal vez, sabio es el que riega la pequeña flor" Lisandro Aristimuño


© De amor y de casualidad • Theme by Maira G. Studio