Navidad
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Una sesión navideña en el bosque
05 diciembre 2018
Hoy les quiero mostrar cómo se desarrolla una sesión de Navidad. Hace una semana y pico fuimos con Maru de @mamarosarienne al Parque Villarino, ya he comentado en otras oportunidades que amamos el parque. Hago muchas sesiones allí y casi siempre vamos en familia, mientras mi niñxs juegan, yo trabajo. Hace poco incluso vieron el final de una de las sesiones porque una amiga se tenía que ir (los estaba cuidando) y me los dejó. Les encantó. Ya están preparados incluso para asistirme.
En general, me acompañan especialmente a las navideñas, para que yo pueda encontrarme con mis pequeños clientes y llevarlos al escenario que, mientras tanto, cuidan David, Guille y Emi. Así de buenos son. Y así en equipo es como se sostiene nuestro trabajo.
El calendario de adviento
29 noviembre 2018
El calendario de adviento es una de nuestras cosas preferidas en Navidad. Lo armamos desde que Guille tiene 2 años, a veces más simple y otras veces un poco más elaborado. Al principio estaba lleno de pequeños juguetitos, desde hace unos años (específicamente desde que son dos), hemos ido cambiando progresivamente los regalitos por chocolate y del chocolate saltamos a las actividades de diciembre. Desde hace algunos años tenemos unas mini cajitas con numeritos, tal vez este año lo cambiemos. Veremos si hay tiempo. A mi me encanta porque nos permite visualizar la cuenta regresiva y hacernos a la idea de que está llegando la Navidad y, por lo tanto, el final del año.
Por eso no lo dudé cuando Maru, de Mamá Rosarienne, me propuso armar un videíto tutorial con algunas propuestas. Son propuestas simples, para que no se frustren y abandonen todo en la mitad. A mi también me encantaría hacer el de tela con bolsillitos, pero para eso hay que empezar en julio. Seamos realistas, asumamos que faltan 2 días para el 1ero de diciembre y elijamos alguna propuesta simple. Sobre todo si tienen niñxs pequeñxs ❤ Con qué lo rellenamos está en cada unx: desde dulces, a regalitos, pasando por una lista completa de actividades. Pero STOP, la idea no es autoflagelarse y correr con lxs niñxs bajo el sol de diciembre haciendo las mil y una actividades. A veces, una cosa simple como ver una peli en Netflix es un aporte para la lista de actividades. Nosotrxs solemos mechar con cosas que tenemos que hacer sí o sí: muestra de tela de Guille, último día de clases, etc. Si no, diciembre se convierte en una carrera por ver quién hace cosas más divertidas y terminamos todxs con la lengua afuera. Y a veces, un chocolate para el calendario ESTÁ BIEN, incluso aunque no sea orgánico (estoy hablando, lógicamente, de niñxs mayores, no de bebitos).
En el videíto, que pueden verlo en IGTV, les muestro 3 formas de hacerlo: con sobres, con etiquetas colgadas de una rama y con etiquetas + washi tapes. Pero hay muchísimas opciones más. Desde el comprado en Falabella, en donde vi unos de fieltro con bolsillitos, hasta el más sencillo: una lámina impresa. Les dejo algunos ejemplos de Pinterest.
Podemos reciclar rollos de papel higiénico
El tutorial para hacerlo, acá.
Podemos imprimir algunas de las bellas láminas gratuitas que se ofrecen en internet (en Pinterest hay miles, les dejo esta búsqueda). Algunos ejemplos:
Podés descargarlo acá. Guardás la lámina en un pen, la llevás a cualquier gráfica o librería grande y la imprimís en un papel gruesito. Después, simplemente van tachando los días a medida que avanzan. Puede ser con actividades escritas aparte o sin nada, solo como cuenta regresiva.
Algunos ejemplos más, todos vía Pinterest.
En el blog Cosas Molonas, pueden encontrar un descargable gratuito que me encantó pero que tiene su complejidad porque hay que cortar, plegar y pegar: Calendario de adviento 2018.
Algunos tips:
- Si van a hacerlo con actividades, no hace falta completarlo todo. Nosotros ponemos las cajitas vacía y vamos pensando las actividades día a día.
- Puede hacerse casi de cualquier forma, no se compliquen la vida, la idea es solo hacer la cuenta regresiva hacia Navidad.
- Si no llegan para el 1ero de diciembre, siempre se puede empezar 12 días antes de Navidad, o una semana, el plazo de la cuenta regresiva es de cada familia.
- Una idea que me encanta aunque sea cara y #macrisis no nos lo permita, es una calendario de adviento con libros: un libro de regalo cada día durante 24 días (no es necesario que sean navideños, por supuesto).
Les dejo la cuenta de Maru, para que puedan ver la lista de actividades que ella propone para este diciembre. Y nos vemos mañana con los links de la semana :-)
Temporada navideña en ascenso
26 noviembre 2018
Faltan solo 28 días para Nochebuena (y las horas que le quedan a este lunes, que son bien pocas porque estuve casi todo el día armándolo). Este fin de semana vi en instagram cómo varias familias empezaban a decorar su casa. Por acá solo el calendario de adviento empieza su cuenta regresiva el 1ero de diciembre y el resto de la decoración se pone recién el 8.
Lo único navideño que realizamos durante noviembre son las fotos de ellos dos para poder realizar la campaña de promoción de las sesiones en exteriores y en estudio. Aún nos falta la foto familiar, pero tendrá que esperar.
Este año aprovechamos un día en Zavalla para hacer la sesión navideña con amigos. Me impacta ver cómo van creciendo mis hijxs en el set. Dejo las de años anteriores, que nunca publiqué aquí, y las de este año para que vean cómo cambian. Por esto es que recomiendo tanto hacerse al menos una sesión de fotos familiares por año ❤
El set de este año que se ve en este post no esta armado completo como va a estar para mis clientes, la razón es que lxs niños fotografiadxs son más grandes que la edad promedio de lxs niñxs que fotografío habitualmente. Pronto les mostraré el set armado completo para mis clientes.
Navidad 2016
Navidad 2017
Emilio lado A (y con el pelo corto!).
Emilio LADO B.
Y finalmente ¡las de este año! No era la mejor hora del día, aún había mucho sol y los lunarcitos de luz me volvieron loca. Nos picaron los mosquitos a morir y la humedad del bosque con 35 grados se las regalo. Para colmo me olvidé el jean de Emilio y aunque en las fotos no es muy notorio, tuvo que salir con el jogging croto y camisa (jeje!). Pero con mi amiga fuimos muy felices de lograr las fotos de los 4. Y todavía nos faltan las de los otrxs amigxs! Diversión asegurada de alguna otra tarde.
La foto que la madre quería :-)
La foto que ella quería (esta foto es TODO Guillermina, el sombrero y un libro).
Las fotos que voy a imprimir para los abuelos.
La foto que voy a imprimir para nosotros (bien Emilio haciéndose el payasito).
Las fotos que posiblemente podrían servir de promoción para las sesiones (obvio también serán las de las tarjetas postales y para la abuela).
La foto que amo (ni siquiera me molestan los lunares de sol, no, sí me molestan porque soy neurótica...pero las expresiones de mis hijxs valen más que mi neurosis).
¡Los amigxs juntxs!
Y las miradas de esta foto, que lo son TODO XD! Los amo.
Los niños de mi amiga, a quienes fotografío desde 2008. Me mata que todos estén TAN gigantes, que ya no haya que suplicarles la foto porque acceden amablemente, en breve me están pidiendo fotos para sus redes sociales y voy a tener que dárselas ;-) (claramente no me van a pedir navideñas!).
Ya mismo empiezo a maquetar las postales para enviar por correo. Y el miércoles seguimos a full con la temporada navideña, a ver si llego a editar las de la sesión del domingo.
Se terminó
06 enero 2013
Por fin se terminó la época festiva. A mi me encanta, pero este año las fiestas me pasaron por arriba. Aún no reaccioné y realmente estoy todavía preocupada por cosas del 2012 que no pude terminar. El fin de año, mi cumpleaños y reyes me dejaron agotada y digamos que hasta medio desanimada.
Por eso estoy feliz de que por fin terminen y el año empiece a ordenarse. Estoy en vacaciones, así que no vuelvo a las rutinas aún, pero es un alivio saber que los días van a ser más aburridos de aquí en más ;-)
En La vuelta al mundo el tema de diciembre fue, como lo es cada año, Nuestra Navidad. Estas son las fotos que hice para el grupo:
Falta alguna foto de Emilio, pero él se mueve muy rápido como para captar detalles de su Navidad jaja. Saqué algunas también con instagram, pero esas las pueden ver por allá (soy @luisinaese).
Y hoy tuvimos una mañana de Reyes bastante tranqui, fue un momento emotivo cuando Guille descubrió que ya no estaban ni el pastito ni el agua :) Les regalé una casita de esas de cartón blanco para pintar. No estaba muy segura, pero resultó ser todo un éxito y estoy muy contenta ♥ Guille también recibió una mochila con forma de carita de perro para cuando empiecen las clases (usó la misma mochila durante 3 años, ya se merecía otra jajaja!).
Con respecto a mi cumpleaños, ejem! Primero dije que no lo festejaba, después que lo festejaba en unos parrilleros cerca del río, después otra vez que no hacía nada...bueh, al final fui convencida por David de hacerlo en casa, con los más íntimos. Para qué! Sucedió lo predecible: me angustié porque no llegaba a hacer las cosas como me gustan y estuve todo el día llorando (no el día de mi cumple, sino el viernes 4). Obvio que mis amigos son divinos y jamás me reprocharían una torta torcida, pero yo me meto una presión bárbara que -ya debería asumirlo- no puedo manejar. En un momento de la tarde llorábamos los 4 y yo tenía la sensación de que era todo al pedo...un sufrimiento al pedo! OBVIO, cuando llegaron todos (que no eran más de 10, no vayan a creer que eran 50!) la pasé GENIAL. Hasta me puse los rollers absolutamente borracha para darle el gusto al auditorio que me reclamaba (JUÁ).
No sé, probablemente el año que viene haga exactamente lo mismo. Igual es muy diferente un bebé de 15 meses que un niño de 2 años + 3 meses (lo que va a tener Emi en enero del año que viene), así que tal vez el sufrimiento sea menor (?).
Así, mañana arrancamos realmente enero. Tengo que entregar dos trabajos esta semana, pero a partir del 14 me tomo vacaciones sí o sí, aunque sea 3 días :)
Nuestra Navidad
25 diciembre 2010
1. Cuentos de Navidad (1/24), 2. Papá Noel (2/24), 3. En la luz (3/24), 4. (4/24), 5. "Papá hohoho" (5/24), 6. ¿Cuánto falta?, 7. 8 de diciembre (8/24), 8. Tenemos árbol :) (9/24), 9. El espíritu de la Navidad (♥) 10.24, 10. ♥ (11/24), 11. Antiguas (13/24), 12. Peace & Love (18/24), 13. Calma (20/24), 14. 3, 15. Tiempo de preservar memorias (22/24), 16. Desde el piso (23/24), 17. Feliz Navidad (24/24), 18. Contraluz (17/24), 19. Nuestro árbol (14/365), 20. En mi ciudad (15/24), 21. Bella (19/24), 22. De compras (12/24), 23. OH! LIGHTS! (21/24), 24. Pies ♥
Quería antes redactar unas líneas pero Guille requirió mi presencia y allá fui. ¿Cómo la pasaron? Por acá bien, tranquilo. No tengo mucho espíritu navideño estos días, ya no hace falta que lo disimule. Me gustó encontrar todos esos detalles para las fotos, pero me siento algo desanimada. No voy a repetir lo del año duro porque ya no me aguanto ni yo ;-)
Lo bueno es que casi no trabajé, se encargaron de todo las mater familiae y fue llegar y sentarse a comer. Bueno, no tan así porque hubo que esperar a David que salía de laburar a las 10.
Hubo demasiados regalos para mi gusto. Y no es que no me agraden los regalos (claro que sí! no me estoy quejando, eh?), es que mi hija tiene 2 años y 8 meses y estaba algo aturdida la pobre. Y si ella se aturde, yo me aturdo. Ah, cómo me gusta la tranquilidad!
Volvimos a casa a la 1 y pico gracias a la buena voluntad del primo de David que nos acercó (conseguir un taxi en Rosario una nochebuena es misión imposible). Mi niña decidió que estaba bueno jugar hasta las 3 de la mañana así que jugamos los tres juntos acá en casita. Fue volver al centro antes de dormir :)
Espero con ansias empezar mis vacaciones el 28, es en lo único que pienso hoy. David trabaja hasta las 22, volverá y pondremos fin a este día.
Que hayan pasado una buena noche y un mejor 25.
Salud!
Celebremos
24 diciembre 2010
Ya lo postearon en casi todos los blogs de crianza respetuosa, pero creo que es hoy el momento de leerlo, por eso lo traigo aquí. Como siempre digo "consumistas son las fiestas para quienes son consumistas". Y ojo, que yo consumo, pero así como vi ayer en la tele perseguir a un tipo que bailaba en un shopping con una torta en la cabeza para que te de un descuento ¡así ni en pedo! Digo, consumamos, pero tampoco perdamos la dignidad (jajaja!). Bueno, de eso habla este pequeño texto de Gutman que me gusta bastante (siempre tengo mis reservas con Laura, bah! con todos!), de recuperar la magia y el verdadero sentido de esta celebración.
Como saben, tengo una formación religiosa y aunque estoy MUY alejada de la Iglesia (y hasta peleada con sus preceptos), no puedo sacarme de encima algunas de las creencias. Una de ellas es el nacimiento de Jesús. No sé, tal vez me marcó desde que era chica porque me parece un relato maravilloso. En casa preparábamos el pesebre con todos los personajes, pastito, estrella colgando de la chimenea. Quedaba hermoso. Tengo la Navidad mucho más asociada al Niñito Jesús que a Papá Noel, por ejemplo (ejem, bueno, de hecho está asociada más a uno que a otro!). Acá, pueden leer lo que decía el año pasado con respecto a esta fecha ;-)
Como dijo ayer alguien de la Liga en el muro de facebook: celebremos el nacimiento de un niño amamantado. Y agrego: nacido en un parto sin intervenciones y criado a puro brazo.
¡Feliz Navidad!
Las fiestas de fin de año
Perdidos en el consumo de bienes materiales, olvidamos que estamos recordando el nacimiento del Niño Jesús y el mensaje de amor que traía consigo. Habitualmente estamos abocados a saber quién regaló qué cosas, quien se olvidó, quien cumplió con todos y si nuestra familia ha sido justa en la repartición de los obsequios. También comemos con exageración. Brindamos y bebemos más que de costumbre. Y a la cama. Si ésa ha sido la realidad durante los últimos años de festejos familiares, quizás podamos hacer pequeños movimientos que nos satisfagan más y que llenen de sentido esas noches tan especiales. Tal vez podamos volver a cierta intimidad, reunirnos con pocas personas y regalar a cada uno un escrito colmado de agradecimientos. Y para los niños, algo fuera de lo común, soñado, imaginado y en lo posible no muy caro. Los niños tienen derecho a recibir una hermosa carta escrita por Papá Noel felicitándolos por sus virtudes, firmada con letra dorada. Alguien puede regalar un breve concierto de piano o una pieza tocada en flauta dulce. Podemos abrir los álbumes de familia y mirar fotos viejas durante horas, mientras los niños descubren a sus abuelos con cabello, a sus padres siendo niños y a novios y novias que quedaron en el olvido. Sería emocionante ofrecer a los comensales dos minutos de tiempo para pedir un deseo en voz alta, comprometiéndonos a intervenir para que se haga realidad. Y desde ya, podemos hacer silencio. Pensar. Meditar. Rezar. Ponernos las manos en el corazón. Darnos cuenta que estamos juntos. Contarles a los niños algo relativo al nacimiento de cada uno de ellos. En fin, cualquier gesto amoroso, cargado de ilusión y respeto, que nos recuerde por qué estamos juntos, es perfecto para un verdadero día de fiesta compartida. (esta parte que puse en cursiva me encanta! Luisina)
¿Y si hay familiares que no están dispuestos a modificar las rutinas repetidas en años anteriores? No pasa nada. Pero hay algo que sí podemos hacer: revisar si el modo en que históricamente hemos celebrado, ahora encaja con nuestra realidad. Por ejemplo, evaluemos si con bebes muy pequeños, vale la pena estar lejos de casa hasta altas horas de la madrugada, o si es saludable someter a los bebes, a ruidos y música inadecuados. Observemos si nuestros niños se sienten cómodos entre familiares que ven una sola vez por año. Registremos si estamos arrastrando a nuestros cónyuges a circuitos donde no son bienvenidos o se sienten incómodos. Examinemos si nuestro deseo está alineado, o bien si seguimos mandatos obsoletos como por ejemplo asistir a la casa de tal rama de la familia, porque siempre ha sido así y nunca nadie lo ha cuestionado. En cualquier caso, evaluemos si hemos organizado los festejos de fin de año de acuerdo a nuestra realidad familiar o en cambio, en base a los mandatos establecidos.
Sin ninguna duda -si hemos extraviado el sentido profundo de estas reuniones- los niños no tardarán en manifestar sus incomodidades a través de enfermedades, llantos o simplemente portándose muy mal. Si ése fuera el caso, en lugar de castigarlos, examinemos si hemos arrastrado a toda nuestra familia a un sitio absurdo, justo cuando era momento de encontrarnos con nosotros mismos.
Prolegómenos
23 diciembre 2010
Van a ser unas fiestas tranquilas, como casi todas las navidades de los últimos años. Por suerte mis hermanas decidieron venir a pasarlo a casa el 31 y eso alivió toda "contienda" familiar (¿quién no las ha tenido?). Yo soy super partidaria de que cada uno sea feliz en estas fechas y que elijan libremente con quién quieren estar (como lo hago yo!), pero no mucha gente lo entiende así. Basta de mandatos familiares ridículos! Que cada uno la pase con quien quiera y se acabó, hay muchas otras noches del año que podemos disfrutar, no sé por qué la gente se desespera por verse en estos últimos 10 días del año. El 31 se termina el año ¡no el mundo! (eso es en el 2012 jajajaja).
Hoy nos despertamos a las 10 y fuimos a comprar las últimas cositas para envolver los regalos. La calle era un caos. Y eso que vivo en un barrio y no en el centro! Después volvimos y David tenía un ataque de calor (eso lo pone de MUY mal humor, pobre) así que peleamos un rato y me fui a llorar un poco. Me lloré todo el cansancio de estos días y fue como desinflarme. Decidí que las cosas pendientes las voy a hacer en enero (exactamente después de mi cumple) que a la gente que quiero la voy a invitar a mi cumple y no voy a ponerme como loca porque no llego a verlos, que no voy a estar una hora esperando un taxi para ir mañana de mis suegra (delegué: le dije a suegro que venga en un taxti y me busque!).
A la tarde me sentía mucho mejor :D Así que -ya que Guille no durmió siesta por segunda vez en su vida "oh, dios ¿por qué?"- me puse a hacer unas masitas (si amiga, a pesar de que ayer me escribí "NO" con harina en la frente, me puse a hacer más masitas, jajajajaja! qué locas!!) y Guille colaboró hasta que las masitas tenían más la forma de "El grito" de Munch que de masitas. Pero tengo unas fotos espectaculares, eso sí, eh?
Y bueno, ahora estoy escribiendo esto mientras la cocina me espera a que limpie el kilombo de harina (!!!).
¿Pensaban que les iba a desear feliz navidad? Ni loca! A eso vengo mañana :)
Un poco de nuestra Navidad
21 diciembre 2010
| Árbol de Navidad - Rosario |
| Lecturas |
| Guille en lo de su abuela. Tiene un ojo más chico porque casi se lo arranca rascándose jijiji |
| Nuestro Arbolito-Bambú |
| Piecitos ♥ |
Todas las fotos son de mi autoría y están bajos las leyes del copyright. Por favor, no reproducir sin mi consentimiento.
©Luisina Serenelli (2010)
Cuentos de Navidad (mis tonterías de navidad mas bien)
08 diciembre 2010
Yo no pensé que se respetaba tanto el feriado del 8 de diciembre. Me enteré hoy cuando fui al vivero del barrio a ver si conseguía la especie de arbusto que quiero llenar de luces y usar como árbol de navidad. Como sea, no lo conseguí y habrá que aguantar hasta mañana. Adorné con las poquitas cosas que tengo y falta el arbolito. En casa lo armábamos el 8, tanto arbolito como pesebre. Mi pesebre es de esos que están ya armados. Y me gusta. Como ya les dije, no soy muy practicante y la verdad es que este año me he alejado aún más de la iglesia como institución. Pero la historia del niñito Jesús me parece fantástica. Digo, fantástica en el sentido de que me encanta el relato, independientemente de que haya sucedido o no. Y también me parece que es una historia de la cual se pueden aprender algunas cosas ;-)
Parece que el jueves estará en la web el orden de mérito (escalafón) para titularizar horas en mi provincia. Si no estoy segunda, cagué (literalmente). Es decir, si estoy tercera o más abajo, me quedo sin trabajo en febrero. La verdad no es que me importe quedarme sin trabajo, bueno sin este trabajo. Lo que me jode es la ansiedad que se genera (que ME genera). Yo sé que de hambre no me voy a morir y creo que hasta sería una buena oportunidad para cambiar mi rumbo (¿volver a la facultad y convertirme en investigadora?¿sacar fotos y cobrarlas?¿estudiar otras cosa?¿empezar el posgrado?¿quedarme en casita a disfrutar del dolce far niente?¿escribir?), mi problema es que quiero saberlo YA...y no es que sea ansiosa, es que venimos hace años con el tema del concurso de titularización. Estoy podrida! Ojalá mañana estén las listas! (tengo mis sospechas de que la maquinaria burocrática por fin las publique...en fin).
Guille está hipersensible. Y yo aguantando y a veces aguantando menos de los que quisiera. Le cuestan las mañanas, a la tarde ya está genial. Pero las mañanas (suspiro). Habla mucho, mucho, mucho y está absolutamente fascinada con un libro que tiene de navidad en donde hay varias historias. Enloquece con "papá hohoho" (así le dice jaja) y no sé muy bien por qué, yo la verdad ni le he hablado de Papá Noel aún. Supongo que el libro y el ambiente tendrá su influencia. Por suerte todavía no pide nada ;-) Igual, antes de que termine esta semana voy a comprar los regalitos de todo. Ya saben que a partir del 20 de diciembre yo me recluyo en casa, no aguanto la locura pre navideña. Aunque estaría bueno para hacer fotos, voy a ver si me atrevo a salir aunque sea por el barrio (seeee, estoy re loca, el año pasado no salí en cuatro días de mi casa...no se rían por favor, es que me pongo sensible y no aguanto los negocios llenos, la gente loca como si se acabara la provisión mundial de cosas para comprar, etc.)(igual, ya sé que diciendo esto quedo como una loca rayada)(en parte lo soy).
Prometo que el próximo post es sí o sí con las fotos de las vacaciones. Ahhh...la playa :)
¿En qué andan?
Nuestra Navidad en fotos
27 diciembre 2009
1. Final de fiesta, 2. Con mamá, 3. Con su regalo, 4. Pedro, 5. Guille y su madrina, 6. Las tías, 7. Regalos, 8. Más regalos, 9. El árbol de Armando, 10. Guadalupe y Agustina, 11. Guille esperando a Papá Noel, 12. Galletitas decoradas, 13. Con papá, 14. Guille, 15. Pan Dulce, 16. Pesebre, 17. Arbolito, 18. Esperando
"Porque donde está tu tesoro, allí también, estará tu corazón"
23 diciembre 2009
Hoy empezaron mis "vacaciones extraoficiales" (las oficiales empezarán el 1 de enero) y logré desconectar ni bien llegué a casa. Me recluí para no ver la locura consumista que se desata por todos lados. Y voy a seguir recluida hasta mañana a la tarde, en donde tomaré un taxi para ir a lo de mi suegra y cenar con un familión. Dónde o con quién lo pasamos, no es importante. A mi me basta con estar con mi marido y mi hija: mi familia, soy feliz donde estén ellos dos. Cada día trabajo para lograr que sean felices a tope. A veces lo logro y a veces no, pero me hace inmensamente feliz intentarlo.
Y el 25 seguramente iré a almorzar con mis hermanas y a ver a mi sobrino (ojalá que afloje la lluvia!).
¿Deseos? Que todos seamos un poco menos mezquinos. Que empecemos a dar sin fijarnos cuánto: amor, ayuda, generosidad, manos disponibles. Eso que tanto nos falta como sociedad.
Como digo siempre (y esto me lo enseñaron las monjas en la escuela secundaria) "en donde está tu tesoro, allí también estará tu corazón". Hay que aprender a descubrir esos tesoros, el mío es mi pequeña familia. ¡Feliz Navidad! Es tiempo de brindar por nosotr@s, por nuestros hijos y por el milagro de la vida. Que sean muy felices.
La tradición dice...
19 diciembre 2009
...que todos los años hay que reemplazar un adornito viejo de navidad por uno nuevo (al menos eso dice la tradición familiar). Hace un par de semanas, hicimos con Guille estos adornitos. Son muy simples, la idea consiste en darles hojas blancas para que pinten como les salga y luego "enmarcar" los dibujitos para poder colgarlos del árbol. En casa no tenemos arbolito grande, así que se los regalamos a la abuela. Con ustedes, las fotos del proceso:
La idea la saqué de Kireei, pero no recuerdo de qué post..así que busquen, hay cantidad de cosas hermosas para hacer!
Navidad y ficción
13 diciembre 2009
Papá Noel. Niñito Jesús. Reyes Magos.
Y un interminable debate acerca de si es lícito "mentirle" a nuestros niños. Primero, les cuento mi propia vivencia con esto y después mi opinión al respecto.
De las fiestas de mi infancia guardo recuerdos mezcados, no podría precisar a qué año pertenece cada uno: mis primos gritando que corriéramos a la esquina poque habían visto al Niñito Dios repartiendo regalos (a Papá Noel yo lo conocí de grande, de grande en serio: como a los 14 años escuché hablar de él, vivíamos en una ciudad chica y fui a un colegio religioso, tal vez eso lo explique; o lisa y llanamente: yo vivía en mi mundo...jaja), entrar al living y en la penunmbra apenas iluminada por las luces del arbolito encontrar el bebote yolibell, comida a mares, mi hermana mayor emborrachándose por primera vez con una copita mínima de sidra, la "mesa para los chicos" armada a un costadito, la mesa en la vereda, el calor, el pastito y el agua dejada para los reyes magos la noche del 5 de enero, constatar que los caballos se la habían comido, ver -escondida y en bombacha- cómo mi vieja tiraba el agua y el pasto, mi cara de "por fin te descubrí!". No puedo detectar un solo momento de tristeza o desilusión: ni mientras creí en que existían los reyes y el niñito, ni cuando me di cuenta de que eran mis viejos. Tal vez sea porque siempre adoré la ficción y la entendí como tal y me prendí en el juego.
Porque -y aclaro que esto es sólo mi opinión al respecto- de eso se trata: de jugar. Y eso es una de las cosas que más nos gustan en casa. Básicamente, creo en el poder de la ficción y en el arte de narrar -como buena profe en letras- ¿cómo no me va a gustar la historia de Papá Noel? La ficción es plantear un mundo diferente al real, con reglas propias y eso no es de ninguna manera mentir. Me da mucha lástima cuando mis alumnos leen un cuento y me dicen "Pero eso es mentira": "No, es ficción!", es el poder de la imaginación humana y a mí me conmueve. Es un juego para almas aventureras. El universo de la ficción nos pide que nos arriesguemos a que, en algún momento, el juego se acabe: el temible final del juego. Somos libres de arriesgarnos o de no hacerlo.
Si el juego está hecho con honestidad, respetando la lógica del arte de la narración, sin intenciones de manipular a los niños (el horroroso "si te portás mal no viene papá noel"...ay!), con ganas de jugar y arriesgándonos a que es posible que exista una cierta dosis de desilusión al cerrar el libro: ¿qué mal puede hacer?
Y los cuentos no siempre terminan, o al menos no siempre lo hacen mal.
Recuerdo con fuerza una navidad de hace 6 o 7 años: mi tío se disfrazó de Papá Noel para sus nietos. Cuando lo vi bajar la escalera, vestido así, flaco y con un almohadón en la panza, en ojotas (¡!) y con la bolsa de regalos: casi me hago pipí de la emoción. Me corrió un escalofrío en todo el cuerpo porque era cierto: Papá Noel estaba ahí y me daba un pequeño presente con una sonrisa de oreja a oreja y un guiño que aún hoy me llena el corazón.
Siempre vale la pena dejarse llevar por el poder de una buena historia. Y jugar...y hacerlo con ganas, no "porque todos lo hacen", o "porque siempre se hizo".
Así jugaremos en casa, ¿y a ustedes?¿les gusta la ficción o creen que es mentir?
Así jugaremos en casa, ¿y a ustedes?¿les gusta la ficción o creen que es mentir?
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Luisina Serenelli
Docente // Fotógrafa // Blogger //Feminista // Doula// Escritora // Lectora incansable // Mamá de Guille y Emi // Enamorada de David // En permanente deconstrucción y construcción

























