Palabras para reir
12 febrero 2009
Ya lo había olvidado, cuando lo vi de nuevo volví a reírme como la primera vez. No se pierdan esta canción de Luis Pescetti, que si bien está en "mexicano" se entiende perfectamente. Me encanta toda su obra, me parece original, fresca y es asombroso cómo se permite "escuchar" a los niños.
Que lo disfruten
Que lo disfruten
Bilingüismo
10 febrero 2009
Apenas publicado mi artículo anterior me fui a leer Familia Natural y me encuentro con la confirmación de lo que digo...Layla habla en inglés y en castellano. Aquí pueden leer el maravilloso relato de Laura Berhein acerca de la adquisición del bilingüismo que está desarrollando su hija. Felicitaciones/Congrats Layla!!!
Inglés para bebés?
Qué pavada más grandeeeee. Y no me vengan con que mientras más pequeños son menos les cuesta...esto de los idiomas NO FUNCIONA ASÍ. Es decir, si un chico es hijo de una pareja bilingüe: bárbaro...va a aprender a hablar los dos idiomas en forma natural porque es cierto (yo SÍ leí a Chomsky) que los bebés nacen con la capacidad innata de aprender cualquier idioma y las estructuras lingüísticas se van fijando a medida que el cerebro del bebé entra en relación con la/s lengua/s de su entorno. Y aquí está el punto, dije "de su entorno" esto significa que no es lo mismo que los padres sean bilingües a llevar al bebé a "un instituto" a los 6 meses de edad para que "aprenda inglés". Digámoslo en castellano: pretender que un bebé aprenda inglés porque va a "clases" dos horas por semana...ES UN CURRO. Dejemos de "sobre" estimular a nuestros hijos....un bebé de seis meses solo necesita jugar y estar con mamá.
La rumba de las madres
Me encantan las canciones que hablan sobre la maternidad...esta es una canción emblemática. Si bien la conocía hace ya bastante tiempo, vi este video recién hace unos días...
La Rumba de las Madres
Mi abuela parió a mi madre.
Mi madre me parió a mi.
Todas paren en mi casa,
Yo también quiero parir.
Yo quiero parir tranquila,
Que nadie me meta prisas,
Que mi chicho esté conmigo,
Por si hay lágrimas o risas.
Mi mamá me mima ma,
Mímame mamá.
Si pides, yo te doy teta;
Si lloras, te cojo en brazos;
Qué gusto darte un abrazo
Y llevarte en bicicleta.
María no tiene niños,
Pero ella también es madre:
Envuelve con su cariño
A quien se pone delante.
Mi mamá me mima ma,
Mímame mamá.
Mi mamá me mima ma,
Mímame mamá.
Tú quieres una mamá
Y yo quiero tener hijitos
Muy pronto te iré a buscar
Pa poder vivir juntitos.
Amatxik ama erdito zuen
Amak ni erditu zuen.
Exto emakumeek erditzen dute,
Nik ere erditu nahi.
Mi mamá me mima ma,
Mímame mamá.
Mi mamá me mima ma,
Mímame mamá.
Miña avoa pariu a miña nai.
Miña nai pariume a min.
Todas paren na miñ a cas,
Eu tamen quero parir.
L´àvia va parir ma mare.
Ma mare em va parir a mi.
Toptes pariesen a casa,
Jo també vull parir.
Mi mamá me mima ma,
Mímame mamá.
Mi mamá me mima ma,
Mímame mamá.
(Letra y música: Rosa Zaragoza).
Y acá les dejo el video...que lo disfruten!!!
La Rumba de las Madres
Mi abuela parió a mi madre.
Mi madre me parió a mi.
Todas paren en mi casa,
Yo también quiero parir.
Yo quiero parir tranquila,
Que nadie me meta prisas,
Que mi chicho esté conmigo,
Por si hay lágrimas o risas.
Mi mamá me mima ma,
Mímame mamá.
Si pides, yo te doy teta;
Si lloras, te cojo en brazos;
Qué gusto darte un abrazo
Y llevarte en bicicleta.
María no tiene niños,
Pero ella también es madre:
Envuelve con su cariño
A quien se pone delante.
Mi mamá me mima ma,
Mímame mamá.
Mi mamá me mima ma,
Mímame mamá.
Tú quieres una mamá
Y yo quiero tener hijitos
Muy pronto te iré a buscar
Pa poder vivir juntitos.
Amatxik ama erdito zuen
Amak ni erditu zuen.
Exto emakumeek erditzen dute,
Nik ere erditu nahi.
Mi mamá me mima ma,
Mímame mamá.
Mi mamá me mima ma,
Mímame mamá.
Miña avoa pariu a miña nai.
Miña nai pariume a min.
Todas paren na miñ a cas,
Eu tamen quero parir.
L´àvia va parir ma mare.
Ma mare em va parir a mi.
Toptes pariesen a casa,
Jo també vull parir.
Mi mamá me mima ma,
Mímame mamá.
Mi mamá me mima ma,
Mímame mamá.
(Letra y música: Rosa Zaragoza).
Y acá les dejo el video...que lo disfruten!!!
11 meses!!
06 febrero 2009
Después de la displasia de caderas...
Después de tres meses de usar un arnés...
Después de todos los nervios:
de si la operaban...
de si la enyesaban...
de si iba a poder caminar...
de si iba a usar el arnés hasta el año...
Después de la alegría de diciembre...
Guille gatea y de a ratos quiere pararse!!!!
Comparto con ustedes estas fotitos...TODO PASA



Después de tres meses de usar un arnés...
Después de todos los nervios:
de si la operaban...
de si la enyesaban...
de si iba a poder caminar...
de si iba a usar el arnés hasta el año...
Después de la alegría de diciembre...
Guille gatea y de a ratos quiere pararse!!!!
Comparto con ustedes estas fotitos...TODO PASA



De vuelta al universo yang...
01 febrero 2009

Mañana vuelvo al trabajo, aquí un muy buen artículo acerca de las mujeres y el lugar que ocupan en la crianza de los chicos nuestras actividades laborales/profesionales. Breve y contundente. En la foto, el pasillo de una de las escuelas medias en las que trabajo: mi querida Agrotécnica...no tiene mucho que ver pero me encantan los tomates haciendo contraste con el "gris" de la escuela.
Maternar y trabajar
Solemos creer que maternidad y trabajo son incompatibles. Sin embargo no importa si trabajamos o no. Importa saber si logramos fundirnos en las necesidades de los niños pequeños en relación al contacto corporal, el cobijo, la lactancia, los brazos disponibles, la mirada, la quietud y la presencia durante las horas que sí estamos en casa, incluyendo la noche. Siempre es posible seguir trabajando, si es nuestro deseo o nuestra necesidad, sin que el niño tenga que pagar los precios del abandono emocional. Con frecuencia utilizamos el trabajo como refugio y excusa perfecta para no someternos al vínculo fusional con los hijos. En cambio otras veces nos lanzamos a ese misterioso universo sin tiempo y sin bordes que es el contacto corporal permanente con los niños pequeños, sabiendo que esa hazaña es invisible a ojos de los demás, y que en ese territorio no recibiremos reconocimiento ni apoyo.
El problema no es el trabajo. El problema es la vuelta a casa. Pensemos cuántos minutos por día le dedicamos -de verdad- a la satisfacción pura de nuestros hijos traducida en piel, olor, leche, fluidos, abrazos y palabras llenas de sentido.
Cuando regresamos a casa, el niño que ya nos ha esperado con infinita paciencia siente que, ahora sí, ha llegado la hora de estar con mamá. A partir de ese momento merece ser resarcido, colmado de caricias, tiempo, abrazos y sonrisas y también merece recibir respuestas a sus reclamos legítimos ya que ha esperado estoicamente el regreso de su madre. Si somos capaces de delegar todo lo demás una vez que hemos regresado a casa, si comprendemos que no hay nada urgente más que nutrir a nuestro bebe de caricias y leche, entonces el trabajo no será un obstáculo para el vínculo amoroso entre la madre y el niño.
Laura Gutman
Maternar y trabajar
Solemos creer que maternidad y trabajo son incompatibles. Sin embargo no importa si trabajamos o no. Importa saber si logramos fundirnos en las necesidades de los niños pequeños en relación al contacto corporal, el cobijo, la lactancia, los brazos disponibles, la mirada, la quietud y la presencia durante las horas que sí estamos en casa, incluyendo la noche. Siempre es posible seguir trabajando, si es nuestro deseo o nuestra necesidad, sin que el niño tenga que pagar los precios del abandono emocional. Con frecuencia utilizamos el trabajo como refugio y excusa perfecta para no someternos al vínculo fusional con los hijos. En cambio otras veces nos lanzamos a ese misterioso universo sin tiempo y sin bordes que es el contacto corporal permanente con los niños pequeños, sabiendo que esa hazaña es invisible a ojos de los demás, y que en ese territorio no recibiremos reconocimiento ni apoyo.
El problema no es el trabajo. El problema es la vuelta a casa. Pensemos cuántos minutos por día le dedicamos -de verdad- a la satisfacción pura de nuestros hijos traducida en piel, olor, leche, fluidos, abrazos y palabras llenas de sentido.
Cuando regresamos a casa, el niño que ya nos ha esperado con infinita paciencia siente que, ahora sí, ha llegado la hora de estar con mamá. A partir de ese momento merece ser resarcido, colmado de caricias, tiempo, abrazos y sonrisas y también merece recibir respuestas a sus reclamos legítimos ya que ha esperado estoicamente el regreso de su madre. Si somos capaces de delegar todo lo demás una vez que hemos regresado a casa, si comprendemos que no hay nada urgente más que nutrir a nuestro bebe de caricias y leche, entonces el trabajo no será un obstáculo para el vínculo amoroso entre la madre y el niño.
Laura Gutman
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Luisina Serenelli
Docente // Fotógrafa // Blogger //Feminista // Doula// Escritora // Lectora incansable // Mamá de Guille y Emi // Enamorada de David // En permanente deconstrucción y construcción