Juguetes
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Nuestras mañanas (2.365)
02 enero 2012
El jardín al que Guille fue estos dos años ofrece la posibilidad de que los chicos continuen en la "colonia de vacaciones". La inscribimos para que fuera en diciembre y las primeras semanas fue muy contenta: agua, juegos y sus compañeros del año eran un buen programa para las mañanas. Pero a medida que pasaban los días empecé a notar que costaba mucho despertarla y vestirla. Y un día dijo claramente que no quería ir más. Así que, avisamos al jardín y Gui empezó sus vacaciones en casa. Hoy se levantó a las 10:30, así:
Compañeros de juegos :)
Timoteo, el perro azul, fue una de las cosas que le pidió a Papá Noel
Ya bien despierta...
No prometo post todos los días, blogcito, pero va a haber bastantes crónicas cotidianas porque comencé otra vez el proyecto 365 (366 en este caso, ya que el 2012 es bisiesto), en este caso centrado en mi vida cotidiana en familia. Nos vemos por aquí (en algún momento contaré todo lo que vivimos en los últimos 3 meses del año pasado, para que no quede ese agujero negro! jijiji)
Tender ropitas
19 mayo 2010
Nuevo jueguito para Guille. ¿A qué chico no le gusta jugar con los broches de la ropa? A la mía le encanta. Por eso conseguí una soguita, hice unas ropitas de pañolenci (fieltro) y decoré unos broches. Le encantó :)
Por cierto, este juego estimula la motricidad fina ;-)
Pero ahora que lo pienso es un juego un poco machista...jajaja. ¡Con la cantidad de ropa que va a tener que tender en su vida la pobre! Espero fotos de las que tienen hijos varones jugando a tenedr ropita, así le sacamos la connotación machista ;-)
No hace falta que sea muy sofisticado, con cortar cualquier figura en papel ya seguro que se enganchan, ponemos la soguita entre dos sillas y listo!
La idea de este juego la saqué del libro Juegos de estimulación para bebés de 0 a 24 meses, de María José Fernández Ferrari, del cual ya hablé acá.
La ciudad :)
01 abril 2010
Hace tiempo me traje de la casa de mi suegro (que es carpintero) estos sobrantes de madera. Los salvé de que se transformaran en leña para el asado :)
Y con un poco de pintura hice esto:
Lo que se ve abajo en la primera foto es un trozo de tela en donde pinté las calles y las cuadras. Como todo es "imaginario" y no tenía gris, lo pinté en celeste. Las cuadras son las partes verdes. En realidad es la bolsita en donde se guardan los bloques/casitas.
A Guille le encantaron
Una forma de hacerlas, si no consiguen los bloques de madera, es cortar cuadrados en telgopor (y de paso reciclar los que vienen en los envases de electrodomésticos, por ejemplo) y hacer cartapesta. Una vez que endurecen se pueden pintar las casitas perfectamente ;-)
Maternidad
07 noviembre 2009
La traje de un viaje a Perú que hice con mi hermana mayor en el 2001, la compré en la ciudad de Cuzco. Mi hermana se trajo una sin guagua, yo elegí ésta. De a poco la atacaron las polillas y se comieron una buena parte del vestido. Al menos me quedarán las fotos. Tiene como una especia de portabebés, es muy linda. Y un buen recuerdo de ese viaje ;-)
Pisoteando mis propios principios
05 noviembre 2009
¿Les cuento algo? Detesto a Mickey Mouse con todo mi corazón. No me gustan los dibujitos, ni sus colores, ni sus películas y mucho menos me banco la musiquita del show de Mickey. Idependientemente de lo que representa en sí, me molesta su estética. Ese mundo prefabricado y plástico.
Mi amiga Marcia podría contarles la de veces que arremetí contra Mickey, Disney y todos sus productos (también detesto a las disney princesas, pobres hermanos Grimm, en lo que ha tranformado disney a sus heroínas de cuentos populares!!). Y mi amiga me ha escuchado muchas veces porque fue a Disneyworld y trajo varios productos, contra los que me quejé tooooda la universidad (por suerte tiraste esas remeras, amiga! ;-))
Bueno, la cosa es que como odio a Mickey, nunca lo miro. Pero el año pasado, mi suegra cuidaba a Guille 3 tardes a la semana. Guille tenía colocado el arnés y la verdad entretenerla para que no llore era demasiado difícil (lloraba todo el tiempo). Y a mi suegra le pareció que Mickey le gustaba, la entretenía y la calmaba. Así que cuando yo llegaba estaba esa insufrible musiquita. Pero me la bancaba, porque entendía la situación.
Y resulta que era cierto, Guille literalmente se desesperaba cuando veía a Mickey.
Hace unos meses -y al ver cómo Guille mordisqueaba deseperadamente el mini Mickey de Donato, el hijo de Marcia- cedí a mis principios y le compramos el muñeco de felpa de Mickey. No les puedo explicar la cara de emoción que puso mi hija al ver ese muñeco -por cierto, fue muy diferente a la cara que puso cuando le regalé la muñeca artesanal que a mí me parecía hermosa e ideal para ella-, fue un momento hermoso.
Claro que Guille se emociona por muchas otras cosas que no son materiales. Pero la felicidad que le da Mickey es llamativa. Y estoy convencida de que hay algo atrás de ese muñeco (mensajes subliminales, jajaja).
Hace unos días fui al centro y en una librería/juguetería grande vi nada más y nada menos que la famosa Casa de Mickey Mouse. Ésa misma por la que muchos españoles corrían de tienda en tienda el año pasado porque estaba agotada. Y tengo que decir que me encantó, que yo misma hubiera jugado a morir con esa casita durante semanas. Tal vez sea porque una vez quise con deseperación la casita de Mi Pequeño Ponny y mis viejos no pudieron comprarla, no por malos sino porque era extremadamente cara y éramos 3 hijas. Y le conté a David y le brillaron los ojos.
Así que señores/señoras tengo que confesar que voy a pisotear todos mis principios y le vamos a regalar para Navidad a Guille el juguete más anti-Warldorf que existe. Si hace unos meses compraba bloques de madera en Ludoteca, ahora le toca el turno a un masacote de plástico que explota de colores rabiosos.
Y con David no hacemos más que imaginar la cara de Guille cuando vea la casa y ¡la figura de Mickey que viene incorporada! (qué consumista me siento en éste preciso instante)
Un hijo, te cambia la vida :) Y si hay algo que nunca me imaginé que iba a hacer era darle plata a disney (así, con minúscula)
Amiga, es tu venganza personal por tantos años en los que ataqué remeras, lápices y cualquier dibujo que remitiera a Disney (¿te acordás del lápiz de mina? jajaja)
Abrir las puertas de la imaginación
30 agosto 2009

Hace mucho que tengo pendiente escribir una entrada sobre el juego y los juguetes. Pero la idea es algo "difusa" y nunca sé por dónde empezar. Es que Guille tiene juguetes diversos: muchos de madera, otros de plástico, varios de tela y otros de esos que cuestan $1 en cualquier quiosquito (estos le tengo prohibido llevárselos a la boca!). Lógicamente, también juega con los tupper de la cocina o cualquier cosa que encuentre: palitos de la ropa, botellas de plástico, tapitas.
Tenemos algunos de esos juguetes "ruidosos": piano, tambor y algunos instrumentos artesanales que compramos en los viajes. Ahora paramos un poco de comprar juguetes, yo me inclino más por los libros: ya hablaré de la sorpresa que me dio Guille al elegirlos casi constantemente!
Pero, más allá de esto, siempre estoy pensando acerca de qué es lo que debe ofrecer un juguete. Para mí, lo primero, es que ese objeto "no juegue solo", es decir, que no sea algo para ver sino que ofrezca una intervención importante del niño. Personalmente detesto las cosas que simplemente se "accionan" con un botón y el niño sólo se limita a mirarlas (claro que tengo algunos, adquiridos en un arranque de consumismo...a los que Guille no les presta nada de atención, por cierto).
Hoy, mirando la página de Kireei, tuve una revelación. Y me dejó pensando que, en definitiva, no importa si el juguete es pedagógico, didáctico o que sé yo cuántas cosas más; que lo importante es que ese objeto abra las puertas de la imaginación.
Esta entrada, que en principio había planeado larguísima y que iba a incluir una recomendación con respecto a los juguetes Waldorf, se ha visto limitada a esto: que el juguete promueva la creatividad y estimule la imaginación. Y bueno, claro, que sea seguro y en lo posible dure para el próximo hij@.
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Luisina Serenelli
Docente // Fotógrafa // Blogger //Feminista // Doula// Escritora // Lectora incansable // Mamá de Guille y Emi // Enamorada de David // En permanente deconstrucción y construcción


