Así andamos. ¿Andamos?
¿Varicela?
Que llegue la Primavera!
1) cuando me dí cuenta de que había ayudado a terminar con mi lactancia (digo ayudado porque la responsabilidad de mantener la lactancia, asesorarme, etc. era mía...no de él)
2) cuando le erró en el diagnóstico de la displasia de caderas. Digamos que "se jugó" y le salió mal. Primero me enojé tanto...pero la verdad es que es un ser humano, no es Superman, no? Nosotros también nos equivocamos por demorar en hacerla ver con el especialista.
La cosa es que las dos veces que quise cambiar, me topé con verdaderos idiotas...así que siempre vuelvo al primero. Al fin y al cabo las pocas veces que Guille estuvo enferma lo solucionó bien. Pero el tema de los turno me tiene tan cansada. Y ni hablar de las esperas de hasta 3 horas en el consultorio.
Cuando pienso en todo el tramiterío...se me quitan enseguida las ganas de ir al médico. Así que esperamos a ver cómo evolucionaba Guille con sus mocos.
Hasta que ayer la veo sentadita en el sillón, me acerco a hablarle y me doy cuenta de que le cuesta respirar. No pueden imaginar el susto que me pegué. No sé cómo funcionamos las "mamás", pero en ese momento supe que necesitábamos ir al médico. La vestí, me vestí (no me peiné, juá) y salimos a buscar un taxi (que por suerte apareció enseguida).
Guardia, una espera mínima, diagnóstico de "leve broncoespasmo", "leve angina roja", "leve oído rojo","fijate que no le suba la fiebre porque puede ser cualquiera de esas tres". Digo ¿qué diagnóstico es ese? Igual era muy tarde y el pediatra ya no estaba y en definitiva a mí me interesaba que me dijeran "nada grave, ni neumonía ni nada de eso". Salí aliviada, Guille riéndose como loca. Durmió muchísimo mejor.
Estamos con puff de salbutamol por ahora. No se los voy a hacer cuando empiece a estar mejor.
Ah, y David tiene faringitis. Que llegue pronto la primavera, que se terminen la humedad y el frío.
Ya es hora.
La respuesta está soplando en el viento

Foto: Treyevan (Flickr Creative Commons)
Tal vez es hora de pensar y proyectar lugares nuevos. Espacios en donde las mujeres puedan dar a luz sin correr este tipo de riesgos, sin exponer a bebés recién nacidos a lugares poblado de gérmenes que sí constituyen una verdadera amenaza. Y no necesariamente tendría que ser el hogar. También podrían existir "casas de maternidad" o centros en donde sólo hubiera nacimientos, como de hecho los hay en otros países. Así, al menos, nos sacaríamos de encima el problema que se ha generado por estos días en Argentina: los sanatorios están desbordados por la epidemia de Gripe A y las mujeres que dan a luz en dichos centros se exponen -tanto ellas como sus bebés, claro- a contraer la enfermedad.
Lactancia materna y Gripe A (H1N1)
*La lactancia materna protege a los bebés contra esta forma de gripe debido a que las madres que amamantan pasan los anticuerpos protectores a sus bebés.
*Los anticuerpos son un tipo de proteína que produce el sistema inmunitario, y ayudan a combatir las infecciones. Esto es muy importante para los bebés pequeños cuyo sistema inmunitario está todavía en desarrollo.
*La lactancia materna también ayuda al bebé a crear su propia capacidad para combatir infecciones.
*Ninguna otra leche, y ningún otro alimento, contienen anticuerpos.
*La Gripe A puede ser muy grave para los bebés pequeños.
*Los bebés alimentados con fórmula se enferman más a menudo y más gravemente que los bebés amamantados.
*Si la madre se enferma de Gripe A, no debería dejar de amamantar a su bebé.
*Si el estado de la madre le impide alimentar a su bebé en forma directa, se puede extraer la leche y hacer que alguien se la de a su bebé.
*Las madres que amamantan pueden y deben seguir haciéndolo mientras reciban medicación contra la gripe A.
*Si el bebé está enfermo, lo mejor es seguir amamantándolo, ofreciéndole el pecho más seguido durante la enfermedad.
*Los bebés enfermos necesitan más líquidos que cuando están sanos. La leche materna es mejor que cualquier otro líquido, aún mejor que el agua, porque también ayuda a proteger y reforzar su sistema inmunitario.
*Si el bebé está tan enfermo que no puede tomar el pecho, se le puede dar la leche materna con una taza, una jeringa o un gotero.
*Los bebés menores de 6 meses deben ser alimentados con leche materna en forma exclusiva, continuando hasta los dos años o más, mientras se agregan otros alimentos.
Otros cuidados:
-Lavarse las manos a menudo con jabón y no toser ni estornudar en la cara del bebé mientras se lo está amamantando o en cualquier otro momento.
-Si la persona que lo cuida está enferma, tosiendo o estornudando, se sugiere usar un barbijo.
Liga de La Leche Argentina
0810-321-8382 (TETA)
